El dios llamado Cupancieri jugó a la pelota con otro dios, llamado
Ahchuri hirepe. Éste le ganó y lo sacrificó en un pueblo llamado
Xacona. Cupancieri dejó a su mujer preñada de Sirahtatahperi, su
hijo. Cuando éste nació lo llevaron a criar en el pueblo, puesto que lo
habían hallado. Después, ya mancebo, se fue a tirar aves con un arco
y topó con una iguana que le dijo:
-No me fleches y te diré una cosa. El padre que tienes ahora no
es tu padre, porque tu padre fue a la casa del dios llamado Ahchuri
hirepe para conquistar y allí lo sacrificaron.
Como oyó aquello, se fue allá para probarse con el que había matado
a su padre. Cavó donde estaba enterrado, lo sacó, se lo echó a cuestas
y se venía con él. En el camino estaba en un hierbazal una manada
de codornices que se levantaron todas en vuelo. Dejó allí a su padre
para tirar a las codornices, y el padre se volvió venado y tenía crines en
la nuca y una cola larga.
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sábado, 16 de marzo de 2019
viernes, 15 de marzo de 2019
Los cuatro cargadores del cielo
Entre la muchedumbre de dioses que esta gente adoraba, había cuatro,
llamados Bacab cada uno de ellos. Éstos eran cuatro hermanos a
los cuales puso Dios, cuando creó el mundo, en las cuatro partes de él,
sustentando el cielo para que no se cayese. También decían de estos
Bacabes que escaparon cuando el mundo fue destruido por el diluvio.
Ponen a cada uno de estos [otros] nombres señalando con ellos la parte
del mundo en donde Dios los había puesto.
llamados Bacab cada uno de ellos. Éstos eran cuatro hermanos a
los cuales puso Dios, cuando creó el mundo, en las cuatro partes de él,
sustentando el cielo para que no se cayese. También decían de estos
Bacabes que escaparon cuando el mundo fue destruido por el diluvio.
Ponen a cada uno de estos [otros] nombres señalando con ellos la parte
del mundo en donde Dios los había puesto.
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