Mostrando entradas con la etiqueta Mitología inca. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mitología inca. Mostrar todas las entradas

lunes, 1 de abril de 2019

EL MITO INCA

Un día muy lejano, el dios sin nombre se hizo la reflexión de que debía
crear un mundo. Tenía la tierra, el agua y el fuego y eso le bastaba para dar
forma a cualquier cosa que deseara formar. Así lo hizo, creando tres planos que
componían un único Universo. En el de arriba puso a los dioses, que tenían el
aspecto brillante del Sol y de la Luna, de las estrellas y de los cometas, y de todo
cuanto luce allá en lo alto, sobre nuestras cabezas. Un poco más abajo, pero
todavía sobre el segundo mundo, estaban los dioses del rayo, del relámpago y el
trueno, del arco iris y de todas las cosas que no tienen más explicación que la
que los dioses quieran dar. Ese tercio superior se llamó Janan Pacha. En el
segundo mundo, en el de aquí, Cay Pacha, puso el dios creador a los humanos, a
los animales y a las plantas, a todo lo vivo, incluidos los espíritus. En el mundo
del tercer plano, el mundo interior, Ucu Pacha, quedó el espacio cerrado y
reservado para los muertos. Los tres planos estaban intercomunicados, pero eran
unas vías muy especiales las que daban acceso a unos y otros. Al de arriba podía
acceder el hijo del Sol, el Inca o príncipe, el Intip churín; desde el interior se
podía acceder al de aquí, a través de todos los conductos naturales que se abren
desde el interior al exterior, conductos por los que brotan las aguas de la tierra,
cuevas, grietas y volcanes, pacarinas, que eran las vías primitivas de acceso por
las que llegaron los seres que dieron comienzo a la humanidad; los gérmenes
que hicieron nacer los animales, y las semillas que dieron vida a todas las
plantas que crecen sobre el mundo de aquí. El esquema de este universo inca
sería, pues, el siguiente:
HANAN PACHA, Intip churín, CAY PACHA, Pacarina, UCU PACHA.
El ciclo se cierra con este flujo hacia arriba, que parte del Ucu Pacha, a
través de una Pacarina, para que la penetren los hombres Ayar y, en el mundo de
aquí, den nacimiento al imperio inca, con sus fundadores Manco Capac y Mama
Ocllo a la cabeza de una humanidad que, con ellos en la cumbre, puede dirigirse
al mundo superior, para comunicarse con los dioses de los que ellos,
naturalmente, forman parte.
EL DIOS DEL SOL
Al igual que los chibchas con Bochica, que los aztecas con Huitzilopchtl,
que los quinches con Hun-Apu-Vuch, los quechuas del imperio inca tenían al
dios Sol en el primer peldaño del escalafón celeste, con el nombre sagrado e
impronunciable de Inti, aunque más tarde fue evolucionando hacia una
personalidad más compleja y universal, que terminó por absorber a la divinidad
sin nombre de la creación, para dar paso a Uira Cocha, una abreviatura al
nombre completo del dios Apu-Kon-Tiki-Vira-Cocha, que es, por antonomasia,
la defunción total de su poder omnímodo, puesto que este nombre no es sino la
enumeración de sus poderes (supremo ser del agua, la tierra y el fuego) sobre los
tres elementos en los que se basó la creación del Universo. Este nuevo y mucho
más poderoso dios del Sol no estaba solo en su reino, le acompañaba su esposa
—y hermana, como corresponde a un Inca— la Luna le acompañaba en igualdad
de rango en la corte celestial, bajo el nombre de Quilla. Al Sol se le representaba
con la forma de un elipsoide de oro en el que también podían aparecer los rayos
como otro de sus atributos de poder, y la Luna tenía la forma ritual de un disco
de plata. El Sol, como creador, era adorado y reverenciado, pero a él también se
acudía en busca de su favor y de su ayuda, para resolver los problemas y aliviar
las necesidades, ya que sólo él podía hacer nacer las cosechas, curar la
enfermedad y dar la seguridad que el ser humano anhela. Naturalmente, a la
diosa Quilla estaba adscrito el fervor religioso de las mujeres, y ellas eran
quienes formaban el núcleo de sus fieles seguidoras, ya que nadie mejor que la
diosa Quilla podía comprender sus deseos y temores, y darles el amparo
buscado.
LA CREACION DE UIRA COCHA
En la nueva leyenda de la creación del mundo por Uira Cocha, posterior al
mito primero de la creación del Universo para los incas, y al que sustituye
definitivamente, se da al dios todopoderoso la facultad de dirigir la construcción
de todo lo visible e invisible. Uira Cocha comienza su obra en las orillas del lago
Titicaca, en Tiahuanaco, tallando en la piedra las figuras de los dos primeros
seres humanos, de los primeros hombres y mujeres que van a ser los cimientos
de su trabajo. Estas estatuas las va situando Uira Cocha en las correspondientes
picaronas y, a medida que las da nombre, se animan y toman vida en la
oscuridad del mundo primigenio, porque todavía no se ha ocupado el dios de dar
la luz a la tierra, solamente iluminada por el resplandor del Titi, un animal
salvaje y ardiente que vive en la cima del mundo, seguramente el jaguar que se
entremezcla con otros animales en las representaciones totémicas de los incas y
de las culturas anteriores. Este mundo de aquí todavía está en tinieblas porque
Uira Cocha posterga toda su labor de erección de un mundo completo, al
nacimiento de los seres humanos que van a disfrutar de él. Satisfecho con los
humanos, el dios prosiguió su proyecto, ahora poniendo en su lugar al Sol, a la
Luna, a las estrellas infinitas, hasta cubrir toda la bóveda celestial con sus luces.
Después, Uira Cocha deja atrás Tihuanaco y se dirige al norte, camino de Cacha,
para, desde allí, llamar a su lado a las criaturas que él acaba de dotar con vida
propia. Al partir de Tihuanaco, Uira Cocha había delegado las tareas secundarias
de la creación en sus dos ayudantes, Tocapu Uira Cocha e Imaymana Uira
Cocha, quienes emprenden inmediatamente las rutas del Este y del Oeste de los
Andes, para —a su paso por tan largos caminos— dar vida y nombre a todas las
plantas y a todos los animales que van haciendo aparecer sobre la faz de la
tierra, en una hermosa misión auxiliar y complementaria de la realizada antes
por su dios y señor Uira Cocha, misión que terminan junto a la orilla del mar,
para después perderse regiamente en sus aguas, una vez cumplida la tarea
ordenada por el dios creador principal del Universo de los incas.
LA REBELION DE LOS HUMANOS
Como en casi todos los mitos más elaborados de la creación del hombre, el
desagradecimiento es el único pago a la bondad infinita que recibe el buen dios
de sus criaturas Universo por Uira Cocha no podía ser menos, y a su llamada
nadie de los recién nacidos a la luz acude. El dios se encuentra solo y
entristecido en el sitio Cacha, con la triste realidad de la desobediencia de sus
hijos. La evidencia es irrefutable y la fórmula obligada para dar a entender quién
manda sobre el mundo ha de venir en forma de una devastadora lluvia de fuego,
una acción de castigo y de purificación, que sirve tanto para recordar el poder
del Ser Supremo, como para llevar al buen camino a los soberbios humanos. La
lluvia de fuego que sale de las entrañas de la tierra a través de los volcanes de
Cacha hace cundir oportunamente el temor entre los estúpidos humanos,
evitándoles así que se hagan merecedores de más y mayores castigos a su
ceguera, pues los hombres, al ver que su insensata y torpe conducta les ha
llevado a la destrucción de su maravilloso entorno, abundase perdido con ella la
recién creada vida vegetal y animal, incluso poniendo en peligro su propia y
reciente existencia, ahora se vuelven totalmente arrepentidos de sus faltas hacia
el benefactor dios Uira Cocha para pedirle clemencia, implorándole también su
perdón sin altivez, con sentida humildad. El buen dios se contenta con
comprobar que se ha logrado aquella deseada vuelta al buen camino de sus
criaturas, y termina de darles su muy especial lección de modestia, puesto que
han podido comprobar cómo lo que recibieron gratuitamente puede perderse
también por la sola voluntad del dios creador. Ya con los humanos agrupados en
torno suyo, se dirige a un lugar que se llamará Cosco (el centro, la posterior
Cuzco), en donde establecer el Inca Uira Cocha su primer reinado, pero dando a
un ser humano, a uno de los arrepentidos hombres, el mando de la primera
ciudad y el centro del primer imperio que existe sobre el planeta, y este primer
jefe, el primer Inca directamente designado por la divinidad es el legendario
Allca Huisa, quien será asimismo el generador de la larga y poderosa estirpe de
los incas.
OTROS PRECURSORES DEL IMPERIO
Entre los grandes mitos está el de Manco Cápac y su hermana/esposa
Mama Ocllo, formando otra gran leyenda sobre los precursores del imperio inca.
Manco Cápac y Mama Ocllo son —en este mito— la primera pareja de
pobladores sagrados de la tierra, los primeros incas que se establecen en ella.
Dice la leyenda que surgieron al mundo de aquí por la pacarina privilegiada del
lago Titicaca, en cuya isla fueron puestos por la mano de Uira Cocha, de acuerdo
con lo que le había ordenado su padre, el dios del Sol. Los dos hermanos se
unieron en matrimonio, abriendo de este modo el ritual de los matrimonios del
Inca con su hermana Coya; Manco Capac se dedicó a fecundar la tierra con un
bastón de oro que Uira Cocha le había dado, y haciendo crecer las nuevas
plantas, iba creando beneficios para la raza de los pobres mortales, para quienes
también iba dando forma a los ríos y arroyos, hacía brotar árboles y pastos y
construía ricas habitaciones en las que pudieran vivir con decencia: mientras,
Mama Oclla se dedicaba a hacer su gran tarea, ya que era ella quien iba
enseñando a las mujeres las artes e industrias que les permitieran sacar todo el
provecho posible a las riquezas que su hermano producía; así, haciendo
prodigios, la real pareja llegó hasta un lugar en el que, con su mágico bastón de
oro, señaló el centro del imperio, la futura ciudad de Cuzco (Cosco, el centro).
Pero hay distintas versiones de la llegada al mundo de Manco Cápac: una de
ellas, en la que se mezcla el relato de Manco Cápac y Mama Ocllo con el de los
hermanos Ayar, hace que Manco Cápac aparezca junto a otros tres seres bien
distintos; ya no son ellos, los dos hermanos, quienes van a estar en solitario al
frente de la creación del Imperio del Inca.
APARECE PACHACAMAC
En este nuevo relato sobre el origen del imperio inca, se cuenta que Manco
Capac está con sus tres hermanos, todos ellos hijos del Sol: Pachacamac, una
divinidad ancestral que fue incorporado posteriormente al culto oficial inca, y
que era adorado desde tiempos antiguos por los pueblos de la orilla; Uira Cocha,
y otro dios sin nombre. El primero de esos hermanos es, precisamente,
Pachacamac, quien al salir a nuestro mundo subió a la cumbre más alta, para
lanzar las cuatro piedras a los cuatro puntos cardinales, tomando, pues, posesión
de todo lo que abarcaba su vista y alcanzaron sus piedras. Tras él surgió otro
hermano, que también ascendió a la cumbre por orden del cuarto y menor, del
astuto y ambicioso Manco Cápac, quien aprovechó su confianza para lanzarle al
vacío y hacerse con el poder, tras haber encerrado a Pachacamac anteriormente
en una cueva y haber visto cómo el tercero, el buen Uira Cocha, prefería dejarle
solo, abandonando a sus terribles hermanos y aborreciendo sus manejos por
hacerse egoístamente con el poder. Pero hay otros relatos en los que,
precisamente, es el antiguo dios Pachacamac quien oficia de protagonista en el
cuidado a los humanos, como aquel que recogió el padre agustino Calancha a
principios del siglo XVII, en el que se narra la siguiente leyenda: cuando
comenzó el mundo, no había comida para el hombre y la mujer que Pachacamac
había creado; cuando el hombre murió de hambre, la mujer, que se había
quedado sola, salió un día desesperada a rebuscar las raíces de las hierbas que la
pudieran mantener con vida; lloraba y gemía, quejándose al Sol de que la
hubieran hecho nacer a la luz del día para luego dejarla morir de pobreza,
consumida por el hambre. "Sola vivo en el mundo, pobre y afligida, sin hijos
que me sigan; si Tú, Sol, nos has creado, ¿por qué nos consumes? ¿Cómo es
posible que si Tú eres quién nos da la luz, te presentas tan malvado y mezquino
que me deniegas el sustento?"
PACHACAMAC Y EL DIOS SOL
El Sol, movido por la compasión, bajó a la tierra, poniéndose junto a ella,
la consoló y preguntó la causa de su pesar, haciendo como si ni siquiera supiera
nada sobre sus buenas razones para lamentarse. Ella le contó entonces cómo
había sido su pobre vida, su ansiedad y su pena; el Sol, tocado por su dolor, Ie
dijo que arrancase las raíces y, mientras ella lo hacía. El la traspasó con sus
rayos y engendró en su vientre un hijo. Nada más hizo el dios Sol, que pareció
contentarse con haber mantenido aquella conversación con la única
superviviente de los humanos, pero no fue así, cuatro días más tarde, para su
gran regocijo, la mujer parió un maravilloso varón, en quien se podía averiguar
su divino origen; la buena mujer era feliz, completamente segura de que sus
penas habían acabado y que el alimento sería ya abundante. Pero no contaba con
la reacción de su creador, el insensible dios Pachacamac, quien estaba indignado
porque el Sol era ahora quien estaba recibiendo la adoración que se le debía sólo
a él, y porque había nacido un hijo en contra de su voluntad, tomó a la
semidivina criatura en sus manos, sin escuchar los gritos angustiados de su
madre, pidiendo ayuda al Sol, ya que el dios Sol era no sólo el padre de aquel
niño, sino del mismo Pachacamac; y si había tomado a ese niño, lo había hecho
para acabar con él, para matarlo, desmenuzando después el cadáver del inocente
hermano en fragmentos minúsculos. Pero Pachacamac, para que no se pudiera
nunca jamás contraponer la bondad de su padre el Sol frente a la suya, plantó los
dientes del niño asesinado y nació el maíz, cuyos granos parecen dientes; y
plantó los huesos y las costillas del niño y nació la yuca, cuya raíz es larga y
blanca como los huesos; y creó también los otros frutos de esta tierra que son
raíces. De la piel de la criatura salió el pacay, el pepino y otros frutos y árboles,
y así nadie conoció el hambre ni el lamento por la necesidad, y debían su
subsistencia y abundancia al dios Pachacamac; y su fortuna siguió siendo tan
buena que la tierra continuó siendo fértil y los descendientes de los Yungas
nunca conocieron los extremos del hambre.
EL CULTO DIVINO
Si grandiosa fue la aparición del primer Inca y la primera Coya, grandioso
fue también su culto. A ellos se les adoraba en la multitud de templos solares de
todos los rincones del Imperio, en un lugar del santoral muy cercano al gran dios
Sol. De todos los emplazamientos religiosos dedicados a este gran dios inca, ya
se tratara de templos, oratorios, pirámides, o lugares sagrados naturales, el que
los encabezaba, por rango y por su grandeza, era el gran santuario de Inti-Huasi
de Cuzco, rico templo llamado también Coricancha, o sala de oro, puesto que
sus paredes estaban recubiertas de láminas de ese metal, para mayor gloria del
Inca y los dioses de los que él venía. La imagen central del Coricancha era el
gran disco solar, la imagen ortodoxa y ritual del dios del Sol, y a su alrededor
estaban las demás capillas de las divinidades menores del cielo. Tras
Coricancha, por su esplendor e importancia se sitúa el templo dedicado por los
chinchas a Pachacamac en Lurín, cerca de Lima. Debe señalarse que la cultura
Chincha tenía en Chincha Camac a su Ser Supremo, ya que, aunque adoraban al
dios Pachacamac (más por temor que por respeto o amor), y a el le dedicaban
templos y huacas como una acción de agradecimiento por su labor creadora y le
dedicaban ofrendas hechas por ellas o seleccionadas de entre sus frutos, por ser
el salvador de sus antepasados a los que libró del hambre inicial, también
estaban seguros de que este poderoso y temible dios, por su especial
personalidad, no podía ser aquel a quienes ellos acudieran en busca de
soluciones a sus cuitas y pesares. En el gran templo de Lurín, santuario para la
adoración del dios sin piel ni huesos, como era descrito Pachacamac por sus
fieles, los incas —tras asimilar este dios y su culto al del Sol— realizaron obras
de embellecimiento, hasta hacerlo casi tan hermoso como Coricancha, cubriendo
también de oro y plata la capilla central, la del dios Pachacamac, a la manera de
lo anteriormente hecho con la totalidad del gran templo solar de Cuzco.
LAS ACLLAS, VIRGENES DEL SOL
Para proporcionar el mejor culto posible al dios Sol, además de sus diversas
clases de sacerdotes, los incas habían instituido una importante institución de
vírgenes dedicadas a su servicio, conocida como Intip Chinán, en la que
ingresaban las niñas elegidas en su infancia (a los ocho años) para convertirse en
acllas tras un estricto noviciado que cubría los primeros años de su estancia
conventual, bajo la dirección de una superiora, Mama Cuna, educadora,
vigilante y examinadora de las jóvenes sometidas a su tutela. Dígase que
también Mamacunas (las elegidas) era el nombre del templo de las Aclla. Pero
esta profesión religiosa no era sólo una llamada o una obligación para acudir
forzosamente al servicio de la religión, sino que se trataba más bien de una
educación selectiva y esmerada para las jóvenes de las clases superiores, puesto
que, una vez llegadas a la edad núbil, entre los trece y los quince años de edad,
pasaban a ser "presentadas en sociedad", para ser las potenciales prometidas de
señores de la nobleza, ya que el período de servicio en el Inti Chinán como aclla
era también la garantía de la calidad de su linaje y el aval de la mejor educación
y, evidentemente, la mejor prueba exhibible públicamente de su incontestable
virginidad, puesto que no guardar la obligada castidad y, sobre todo, ser
sorprendida con un hombre significaba, para la vestal en ejercicio, su inapelable
condena a muerte, a una muerte cruelmente ejemplar, dejándola que muriera de
inanición, para que no fuera la mano del ser humano la que matara a las
sacerdotisas, sino el abandono. Este castigo, muy similar al aplicado a las
vestales romanas consideradas impuras, era también tan duro como todos los
que se aplicaban a las vírgenes escogidas para el servicio de los dioses, en todas
las demás latitudes con las vestales infieles, como una extensión del máximo
castigo que siempre se ha aplicado exclusivamente a las mujeres infieles en la
religión o en la vida matrimonial, sin que se haya hecho nunca que sea norma
una contrapartida similar para los mucho menos castos hombres de religión,
cualquiera que sea la doctrina considerada. Dígase también que parece ser que,
si se llegaba a producir un embarazo de una de las aclla, siempre que no hubiera
pruebas en contra de la exigida adhesión a la norma estricta de la virginidad
requerida, se consideraba que tal embarazo había sido realizado por la explícita
voluntad y personal acción del dios Sol y, automáticamente, el yo que tuviera la
vestal, era considerado privilegiado hijo del dios solar y, como tal, recibía un
trato de favor para el resto de sus días.
DIVINIDADES DE SEGUNDA LINEA
Aparte del gran Uira Cocha y su corte terrenal de Amauta, o sabios y
primeros sacerdotes y administradores, el segundo cordón de clérigos, la nobleza
militar y los Ayllus o gremios, regidos hasta en su más mínimo movimiento por
la ley del Inca, el pueblo llano tenía su panteón con otros dioses menores, a los
que —tal vez— le resultaba más sencillo y cercano dirigirse en busca de favores
y soluciones. La estrella rizada o de la mañana acompañaba al Sol, al igual que
Illapa, dios del trueno, como la imagen de la estrella de oro, la de la tarde,
Chasca, hacía su guardia junto a la Luna, y Chuychú, el bello arco iris estaba por
debajo de ambos grandes dioses. Las constelaciones de la copa de la coca (Coa
Manca) era una constelación que cuidaba de las hierbas mágicas, como la
constelación de la copa de maíz (Sara Manca) lo hacía con los alimentos
vegetales, y la del jaguar (Chinchay) se encargaba de los felinos. El
Huasicamayo era el dios tutelar del hogar, mientras que el Cchajra-Camayoc se
esforzaba por evitar que los ladrones entraran en esa misma casa, y los Auquis
asumían la vigilancia de cada poblado. Había también un dios de las tormentas y
otro dios del granizo; tras Pacha-Mama, la diosa de la Tierra, estaban
Apucatequil y Piquero, como dioses tutelares de los gemelos; la serpiente
Urcaguay era la divinidad de lo que estaba bajo tierra, mientras que el ávido
Supai reinaba en el mundo de los muertos y no cesaba de reclamar más y más
víctimas para su causa. También estaba el dios Kon, un hermano de Pachacamac
expulsado por éste y que se llevó con él, al ser forzado a irse, la lluvia y dejó a la
franja costera de Perú seca para siempre; otros hermanos, Temenduare y Arikuté,
dieron origen al diluvio con sus querellas.
LAS LLANURAS DE NASCA
En el valle de Palpa se encuentra una gigantesca y casi invisible
construcción, realizada con piedras de pequeño tamaño, marcando sobre su
suelo una serie de figuras que parece imposible hayan sido realizadas sin que se
pudiera observar y dirigir su construcción desde algún lugar elevado. Pertenece
esta gran construcción, mejor dicho, dibujo monumental, a la cultura de Nasca,
que ya los españoles conocieran en parte, a pesar de haber sido uno de los
muchos pueblos absorbidos por la expansión del imperio inca. La moderna
leyenda ha querido ver en Palpa toda clase de artificios mágicos y hasta
extraterrestres, pero este valle tenía otra utilidad mucho más precisa e
interesante: la observación astronómica. De una plaza central parten 23 rectas,
en su mayor parte de unos 182 metros de longitud, otras de la mitad o cuarta
parte de esa longitud y otras de 26 metros de longitud, lo que demuestra que se
trata de una construcción basada en un orden geométrico preciso. Las líneas
marcan puntos que guardan relación con el solsticio y el equinoccio, y debieron
servir de instrumento de medida para establecer el calendario solar. En cuanto a
los verdaderos mitos de Nasca, no se sabe tampoco demasiado, aparte de la
existencia del felino moteado, tal vez personificación de Pachacamac, cuando
aparece rodeado de serpientes, del puma o gato del agua o de los lagos y del
gato—demonio; también aparece la figura del demonio del zigzag, con una
serpiente sobre su lomo, la del hombre—ciempiés, la araña de ocho patas y las
más locales (Nasca era pueblo pescador) de la ballena, la terrible divinidad
llamada Boto, una especie muy particular de dios de todos los terrores; pero no
hay que olvidarse tampoco del dios del Mar, con cuerpo de pez, cara cubierta de
ángulos y un cetro o una cabeza cortada en su mano, y la del Poderoso Señor del
Mar, que suele representarse en escenarios de peces y pescadores, más como la
figura de un ser legendario de su historia que como la de un dios de la mitología
nazca.
LA CULTURA MOCHICA
Poco nos queda de los mitos en los que basaran su religión los Mochica o
Moche, poco queda de esa cultura moche que vivió en la zona norteña de la
costa del Perú. Pero sí quedan aún en pie sus monumentales pirámides de adobe
de Vicus, aunque el tiempo ha ido erosionando implacablemente su endeble
estructura, tanto como ha ido haciendo que se perdiera su riqueza colectiva y su
legado legendario. Se debió tratar de un pueblo costero que, como sucesor de
muchas y muy diversas culturas, fue agrupando los diversos retazos mitológicos,
hasta formarse un grupo de divinidades heterogéneas, hasta crear un conjunto
panteístico peculiar al cuidado de la clase sacerdotal y con el jaguar a la cabeza
de las diversas divinidades locales, casi todas totémicas, como el demonio—
cangrejo, o el demonio—serpiente, sus animales locales, presididos por el
martín pescador y las curiosas cerámicas sexuales en las que se supone que se
quiere dar una lección de moral, uniendo la figura del placer a la de la muerte.
Sus dos grandes templos, la Huaca del Sol y la Huaca de la Luna, son dos obras
impresionantes y sin igual. La Huaca del Sol, con cinco grandes terrazas, la
mayor de ochenta metros de longitud, sobre unas bases de 228 de largo por 136
de ancho y la plataforma de 18 metros de altura, está coronada por una pirámide
de 23 metros de altura, que tiene una base cuadrangular de 103 metros de lado.
La Huaca de la Luna tiene una base de 87 metros y una altura de 21, y en su
plataforma superior se levantaban una serie de salas decoradas con figuras
humanas. Las dos huacas están construidas de adobes, sobre la arcillosa llanura,
calculándose que sólo para la construcción de la Huaca del Sol se emplearon
ciento treinta millones de piezas, siendo, pues, las dos huacas mayores como
montañas hechas por el hombre para la gloria de sus divinidades y para
acercarse más aún a los secretos del firmamento.
EL PUEBLO CHIMU
Cuando el Inca Pachacutec conquistó el territorio de la confederación de
Chimú, a mediados del siglo XV, poco antes de la llegada de los españoles a
América y terminó por asimilar sus creencias, al igual que asimiló sus dominios.
El Inca extendió su poder a este señorío situado desde las tierras de los Moche
hasta Paramonga en el sur, a lo largo de la costa del Perú, imperio gobernado
desde la gran ciudad de Chan Chan. Chimú tenía al dios Kon como su mediador
entre la tierra y el cielo, en donde reinaba el dios Sol, Chatay, ayudado por la
Luna, Quillapa Huillac, a la que muchos consideraban más poderosa que el Sol,
ya que podía reinar en la noche y en el día era capaz hasta de cubrir al Sol y
hacerlo desaparecer del cielo en los eclipses. Alrededor de estos dioses mayores
estaban los dioses celestiales, como los del relámpago y el trueno, la estrella de
la mañana (Achachi Ururi) y la estrella de la tarde (Apadri Ururi), el demonio
que vive en la estrella central de la constelación de Orión, precisamente la que
marca el cinturón del cazador, y que está acompañada por otras dos estrellas
(Patas), que son las enviadas por la diosa Luna para vigilarlo de cerca en su
desierto y evitar, con su perpetuo presidio celestial, que siga haciendo el mal.
También los chimú tenían en su panteón a divinidades zoomórficas, como los
habituales felinos moteados que aparecen en la mayor parte de las culturas
absorbidas por los incas. Para los chimú, el cielo no era más que una extensión
de la tierra, y la vida que esperaba tras la muerte era tan sólo la prolongación de
la primera terrena. Su práctica religiosa, que comenzó siendo tan pacífica como
tranquila, se fue moviendo en el mismo sentido de sacrificio que las del entorno,
para terminar siendo sanguinaria y cruenta, engarzada en una complicada trama
aristocratizante de castas sacerdotales, militares, comerciantes y campesinos, al
estilo de la inca, que se movía en un fetichismo mágico, en un mito ceremonial
oscuro y truculento, dirigido por la casta sacerdotal para su beneficio político.
LA LEYENDA DE OLLANTAY Y COYLLUR
El jefe Ollantay, el valiente guerrero y Titán de los Andes, era el héroe
legendario de Tauantinsuyo, el jefe militar enamorado de una bella princesa, la
inalcanzable Coyllur, hija del Inca Túpac Yupanqui. La princesa Coyllur
(Estrella) también se había enamorado del valor y de la hermosura de Ollantay,
pero sabía que este amor era un romance prohibido por la estricta ley del Inca,
ya que jamás una doncella de sangre real, una hija del Inca, y un Andi, un
hombre del pueblo, podían llegar a celebrar un matrimonio tan desigual, puesto
que tal acto sería considerado sacrilegio por el Uilac-Uma, el sumo sacerdote y
les acarrearía el castigo máximo. Así que Coyllur fue recluida en el templo de
las Acllas, en Mamacunas, mientras que el ofendido general Ollantay se levantó
en rebeldía contra la crueldad del poder político y religioso y dio comienzo a
una lucha épica y desigual, enfrentándose el héroe al mismo Inca y consiguiendo
reunir todas las virtudes totémicas bajo su espada. Así Ollantay se mueve con la
elasticidad de la serpiente, actúa con la astucia del zorro, llega hasta donde sólo
lo hace el cóndor, es tan valeroso como el jaguar y tan duro como las montañas
de los Andes. El guerrero y la princesa se ven recompensados con el nacimiento
de un hijo, de Ima Súmac, el muy bello, y ya termina el drama de amores para
dar comienzo al final feliz del triunfo de los humanos sobre el poder
incontestable de los incas. Con la lucha del padre Ollantay y la entrega
enamorada de la princesa Coyllur, el pueblo que vive apartado del mundo
cerrado del Inca, puede aspirar a ser parte de la historia de la que sólo ha sido
súbdito y comparsa, pero ya no quedaba mucho tiempo para que se pudiera
transmitir el tesoro de la cultura inca desde el palacio a las calles.

lunes, 25 de marzo de 2019

WA-KON Y LOS WILLKAS*

El Dios del Cielo "Pacha-Kamac", esposo de la diosa de la Tierra "Pacha-
Mama", engendró dos hijos gemelos, varón y mujer, llamados "Willkas". El
dios "Pacha-Kamac" murió ahogado en el mar de Lurín y se encantó en una
isla; por este hecho quedó viuda la diosa "Pacha-Mama" y sufrió con sus dos
hijitos muchas penalidades. Era una noche interminable cuando ta viuda salió
de Kappur por las fragosidades de "Gasgachin" de la quebrada de "Arma"
y descansó al pie de la roca de "Pumaqhihuay". Sobre las altas cumbres acechaban
monstruos horrendos; los felinos hambrientos rugían en el fondo de la
quebrada. Llenos de terror los "Willkas" lloraban inconsolablemente.
La luz coruscante de una llama muy leve sobre un lejano picacho llenó
de esperanza a la atribulada madre de los mellizos y sus hijos continuaron su viaje
hacia el sitio donde brillaba la luz.
Los "Willkas" no sabían que su padre "Pacha-Kamac" había muerto, y dijeron
a su madre. "¡Vamos pronto al sitio donde arde la leña y allí encontraremos
a nuestro padre!".
La caverna de "Wakonpahuain" del cerro "Reponge" era el sitio donde
ardía una hoguera: allí vivía un hombre semidesnudo, llamado "Wa-Kón". Los
viajeros llegaron al sitio donde ardía la leña y allí encontraron al "Wa-Kón".
— ¡Pasad! les dijo, y sentaos sobre este " t u t o " mientras yo cocino.
El " t u t o " era un tejido de crin vegetal que todavía conservaba las espinitas.
Los niños se hallaban incómodos sobre este asiento.
El "Wa-Kón" sancochaba patatas en una olla de piedra; y dirigiéndose a los
"mellizos" les dice: "Id al puquio y traedme agua en ese cántaro". Los niños obedecieron:
pero la vasija que llevaron a la fuente estaba rajada, y por esta causa
los "mellizos" tardaron mucho en regresar a la caverna.
Mientras los "Wilkas" se demoraban en la fuente, el antropófago Wa-Kón
quizo seducir a la madre de los "mellizos"; más, no pudiendo efectuar su intento,
devoró a la diosa. "Pacha-Mama" quien pagó con la muerte su gran fidelidad
al dios de los cielos. "Pacha-Kamac". El maligno "Wa-Kón" se nutrió de la
carne y de la sangre codiciadas de la madre de los "mellizos" y guardó una parte
de su cuerpo sacrificado en una olla muy grande.
Cuando los "mellizos" llegaron del manantial, se dirigieron a "Wa-Kón" y
preguntaron por su madre. Wa-Kón les contestó: "Muy lejos de este sitio ha ¡do
vuestra madre, pero, llegará muy pronto ella". Más los días pasaban interminables
y la madre de los "Willkas" no llegaba. Los niños lloraban amargamente la
ausencia de su madre.
El "Huay-chau", el ave que anuncia la salida del sol, que canta armoniosamente
durante la aurora matutina, o tiene un graznido agorero como las "lechuzas"
y anuncia la muerte de alguna persona, compadecida de la desgracia de los
"Willkas" les comunicó detalladamente la muerte de su madre y les anunció el
peligro que ellos corrían en la compañía del sanguinario "Wa-Kón". Luego de
referir a los niños el episodio de la muerte de la diosa "Pacha-Mama", el pajarillo
"Huay-chau" les dio un consejo: "Id, les dice, fuera de la Caverna de "Yagamachay"
y debajo de una "Huaca" (que era una piedra muy larga), se halla el
"Wa-Kón" durmiendo. Atadlo con su abundante cabellera hacia la piedra
mientras está dormido y luego huid de este sitio; porque, si el "Wa-Kón" se da
cuenta de lo que vosotros le habéis hecho, os matará". Los niños obedecieron
este mandato, y mientras el "Wakón" dormía atado a la piedra con sus propios
cabellos, echáronse a correr vertiginosamente.
En esta desesperada peregrinación encontráronse los "Willkas" con el
Añas, la madre de los "zorrillos", la cual les dijo: "¿Por qué emprendéis la carrera,
quién os persigue?. . . Los "Willkas" contaron a la madre de los "zorrillos"
la tragedia de la viuda.
El "Añas", al igual que su compañero de la mañana, al "Huay-chau", se
compadeció de los infortunados huerfanitos y los adoptó como a nietos, escondiéndolos
en su madriguera.
Por fin, se despertó el "Wa-kón" de su profundo letargo y, después de libertarse
con dificultad de su prisión, buscó a los "Willkas" por todas partes. En
su viaje de investigación el genio maligno encontró a varios animales del campo y
conversó con las aves del cielo: preguhtó al "Puma", al "Cóndor" y al "Amaru"
si habían visto los "Willkas". Pero estos animales no le dieron respuesta satisfactoria.
Por último, encontró a la astuta madre de los "Anacos" y le preguntó si
había visto a los "Willkas". El "Añas" contestóle: "Sí, los he visto que han seguido
por ese camino: si tú quieres encontrarlos con mayor rapidez, sube sobre
esa cumbre y entona una canción, fingiendo la voz de la madre de los "Willkas".
Al eco de esa voz acudirán presurosos los "mellizos. . ." El Wa-Kón" subió al
cerro sin comprender que allí, la " Z o r r i l l o " había puesto una trampa: comenzó
a entonar la canción convenida con débil y angustiosa voz llamando a los
"Willkas" como madre cariñosa; y, al f i n , puso el pie sobre la piedra fatal de la
trampa y rodó al abismo. Su muerte fue seguida de un espantoso terremoto.
Libres los niños de su cruel perseguidor y asesino de su madre, vivían muy
felices en compañía de su abuela adoptiva, el "Añas", que les alimentaba con su
propia sangre. Pero los "Willkas" hastiados de la sangre que era su único alimento,
suplicaron a su abuelita que les dejara ir al campo a "Shanar", osea, a sacar
las papas que habían quedado ocultas en la tierra al hacer la cosecha. La abuelita
"Añas" les concedió permiso para ello; y cuando se entretenían en su labor,
encontraron una "oca" muy dulce que por su forma de muñeca les llamó la
atención. Los "Willkas" se pusieron a jugar con la "oca", la que se rompió en
varios pedazos y, no teniendo un juguete semejante, prorrumpieron en llanto.
Cansados de llorar se quedaron dormidos; cuando despertó la niña contó a su
hermanito lo siguiente: "Estábamos jugando, dijo, y yo arrojaba un sombrero
al cielo donde se quedaba; aventaba mis vestidos y allí se quedaban. Que significará
todo esto". . . Los "Willkas" estaban pensativos, cuando, de improviso
descendió del Cielo una soga, "huascar" y el "Añas" les aconsejó que por allí
treparan. . . Subieron todos juntos al Empíreo, donde el gran dios "Pacha Kamac"
les esperaba.
El "Willka" varón se transformó en el Sol, y el "Willka" mujer, en la Luna.
Pero, la vida de peregrinación que llevaron en la Tierra nunca terminó. El Sol
seguirá su viaje astral, enviando su luz en el día, y la Luna, durante la noche, caminará
iluminando el sendero que les tocó seguir acompañados de su infortunada
madre viuda. . . La diosa "Pacha-Mama" se quedó encantada en aquel cerro cubierto
de nieves perpetuas, como un blanco sudario, que hasta ahora recibe el
nombre de "La Viuda".
La divinidad suprema "Pacha Kamac", queriendo premiar ia fidelidad de
esta diosa que con sus hijitos sufrieron tanto, comunicó a la diosa "Pacha-Mama"
la facultad generadora. ..
Desde la cumbre del picacho de "la Viuda" la diosa "Pacha-Mama" envía
sus favores a todos los habitantes de esta región: por ella, el dios del cielo envía
las lluvias, fertilizando la tierra hace que broten las plantas y hayan muchas mieses;
por ella, los animales nacen y crecen para servir de sustento al hombre: ella
es la madre de los mellizos en las especies del hombre y de los otros animales.
La divinidad suprema "Pacha-Kamac", también, premió al "Añas" haciendo
que este animalito pudiera esconder a sus hijitos en su madriguera, de la misma
manera como había protegido a los "Willkas" durante su estadía sobre la
Tierra. Premió al "Puma", haciéndole el rey de las quebradas y de los bosques;
al "Cóndor", como señor de las alturas, a la "Víbora", haciendo que esta serpiente
pudiera defenderse de sus enemigos por medio de su ponzoña y fuera el
símbolo de la fecundidad y de la riqueza.
Con el reinado de los "Willkas", transformados en los semidioses el Sol y la
Luna, triunfó la Luz y fue vencido para siempre el dios de la nohce, el "Wa-Kón"
vengándose de esta manera la muerte de la diosa "Pacha-Mama", por antomomasia,
"La Viuda".

DEL MODO Y SAGACIDAD GRANDE QUE TUVO MANCO CAPAC PARA SER EL PRIMERO REÍ INCA DEL PERÚ

En el paragrapho passado queda aueriguado donde nació Manco Capac,
que fue en la mar y en una ysleta mouedipa, también quedo entendido quienes
fueron sus padres naturales, pues este fue Atau, que le ubo de su hermana (cuyo
nombre se ignora) sus abuelos fueron Guayanay y Cigar: los bisabuelos, Quitumbe
y Llira, los tatarabuelos Tumbe, o Tumba, con su muger que fueron de
los primeros pobladores de las tierras de Sumpa y señores dellos que es donde
oy llamamos la punta de Santa Elena, con que quedan desechas las fábulas que
sobre su nacimiento se an dibulgado y prosiguiendo con esta noticia por mas
Cierta del primer Inca diré el modo marauilloso y sagracissimo que tuuo para
entablar su Imperio y monarquía y algunas cosas notables que acontecieron en
su nacimiento que E guardado para este lugar, por que fueron manifiestos pronósticos
de lo que auia de ser en adelante y fue ansí; que quando nació estando
su madre de parto ubo en la mar una terrible tempestad, que tembló muchas
veces la ysleta y de tal suerte que entendieron todos que se hundiría y obligaría
a Atau su padre a desamparalla y buscar mas firme y estable habitación, pero
luego que acabo de nacer el niño cesso la tempestad, llamándole al repien
nacido Capac que quiere decir solo, como que solo el auia sido poderoso para
que Pachacamac por su respeto ubiesse aplacado aquella tempestad y libradolos
a todos de la muerte lo qual affirmaron mas por que vieron voluer el dia alegre
y sereno, pronostico de la vida alegre y venturosa que auian de gocar por su
medio.
A estos dos pronósticos se aríadío otro terpero y especial y fue que siendo
el niño de seis, o siete años saliendo al campo con otros de su edad algunas veces
le seguía una Águila real, que tal vez le defendía del Sol con sus alas y de tal
suerte le acompaño que hipo nido en su cassa, donde saco sus pollos, por lo qual
le pronosticaron, que del despendería algún gran linaje como el tiempo adelante
despendió que fueron todos los Reies Incas del Perú. Auiendo puesdeablar
dellos y contar el modo que tuuo en fundar y estableper su manarquia.
Digo que siendo de edad de treinta años poco mas, o menos acordó poner
en execupion lo que su padre le auia encargado. Por lo qual trato con los suyos
como ya era tiempo de salir de aquella ysla por los inconuenientes que se auían
experimentado y que se podían recreper, y que pues se sabia auia tierra firme y
segura era bien salir della con tiempo demás que ya eran muchos y no se podían
sustentar con solos los frutos de la ysla y que si algunos se quisiesen quedar
en ella, el les daba su beneplácito y amplia licencia. Todos se conformaron con
su parecer y pusieron por obra su viage y para ello hicieron, canoas, barcos y
otros baxeles conforme la industria de aquellos tiempos y acabados con todos
los mantenimientos y muebles que tenían se embarcaron perca de docientas
personas hombres y mugeres, y muchachos y sin saber el paradero de la nauegagion
se entregaron a las olas y a lo que la fortuna quisiesse disponer dellos.
Diuidieronse en tres esquadras con pacto y conpierto que de donde quiera fuesen
a pasar se auisassen unos a otros y que jamas en occasion alguna fuesse contrarios.
Las dos que fueron la buelta de Chile y al estrecho, nunca en muchos
años se supo dellos y Manco con la gente que le siguió aporto acia la costa de
Rimac (que por ser por el mes que los yndios llaman Arruaquis que es quando
entra el verano, seria por Abril ó Mayo) donde el dia siguiente ubo gran tempestad
assi en la mar como temblores de tierra, y como esta tormenta al pareper
dellos fue mas que natural por ser de mañana que supede pocas veges, como
por ser en tiempo de primauera teniéndolo por mal agüero, se volbieron a embargar,
teniendo por mas segura la mar que no la tierra por sus grandes temblores.
Viniéronse costeando contra la corriente y fuerca de los vientos, y al cabo de
muchos dias aportaron a lea y entonces llamaron a aquella tierra y costas Rimac
que quiere degir que habla, por que los temblores de la mar y tierra y ruido que
hagian paregia que hablaba y aora se llama corruptamente Lima; en este parage
determinaron de no entrar mas en la mar por los muchos trabajos que auian padegido
en ella y descargando el bagaje echaron a pique los bajeles y se metieron
la tierra adentro passando valles; ríos, y montes, al cabo de muchos dias salieron
a tierra de puna y destemplada, que es lo que aora llamamos Collao, donde descubrieron
La gran Laguna de Chucuito que por otro nombre llaman Titicaca que
quiere degir, peña de plomo o peña de gato montes que también se llama Titi
este animal, todos entendieron que era otra mar, o algún brago della, con que se
hallaron atajados y confussos sin saber lo qué debían hagerse. Pero Manco que
eran differentes sus intentos y la ocasión que se le offregia aproposito determino
apartarse de su gente solo y irse por la costa de aquella laguna, dando orden alos
suyos se quedassen allí hasta un tiempo señalado que les dio y que al fin del se
diuidiesen unos de otros y le fuesen a buscar con aduertengia que a la gente que
encontrassen dixessen que andaban en busca del hijo del sol que su padre le auia
embiado a gouernar esta tierra. Esta pues fue la astugia y sagagidad grande que
tuuo Manco Capac para comehgar a entablar y estableger su reinado y monarquía,
hacer creer a aquella gente barbara y gentil como el era hijo del Sol y de la
Luna y en effecto le valió y se le logro la trapa por que apartándose de la gente
con esta orden el tomo la costa de mano izquierda y los mas ocultamente que
pudo al cabo de muchos dias padepiendo no pocos trabajos y mucha hambre,
sustentándose de unas yerbas que llaman Chucán y pílli; fue a dar a un puerto
que llaman Mamaota legua y media del Cuzco, donde están tres cueuas, metióse
en la de medio que llaman Capactoco que quiere depir ventana real, donde le
dexaremos por aora y bolueremos a los demás que auian quedado en la orilla de
Titicaca, estos cumplido el termino que les señalo Manco salieron a buscarle; diuidieronse
por differentes partes y todos aquellos que eran descendientes de la
cassa de Guayanay (como los que aora decimos, de un linage, o ayllo) determinaron
atrauesar la laguna, mouieronse a esto por que mañanas y tardes veyan
la atrauesaban unos paxaros, o palomas hicieron dos o tres canoas, embarcáronse
en ellas y fueron a dar a la ysla de Titicaca y saltando en ella y yendo de una
parte a otra vieron unos riscos de piedra tosca y áspera por de fuera y por de
dentro contenia una cueva artifípial labrada y adornada de mucho oro y plata
con piedras preciosas, que bien les dio a entender era cassa de algún gran Señor,
y entrando mas adentro hallaron una cueua larga con puerta muy estrecha.
Aqui trataron de conformidad que todos dixessen que auian salido de aquella
cueua en busca del hijo del Sol y echaron a piques las canoas y para si por
algún casso fortuito se viniessen a diuidir, para que quando después se encontrassen
se conociessen, se horadaron las orejas; y en ellas se pussieron cierta señal
dentro de los agujeros que los hinchia que eran de juncos que llaman totora, y
assi se dexaron estar hasta que la gente de la tierra los descubriesse. Al cabo de
algunos días que fue quando la Luna estaba en su plenilunio vieron venir a la
ysla algunas canoas y ya que estaban perca se fueron a la cueua donde los hallaron
(como que estaban descuydados) mirando aquel edifipio, los naturales de
la tierra quedaron admirados assi por ver una gente tan estraña como por entender
que auian salido de aquella cueua y mucho mas por que dixeron que
venian en busca del Sol. A esta mentira y embuste ayudo el demonio; por
quanto un oráculo de un ydolo lo confirmo todo; con lo qual les dieron crédito
muy cumplido Después que los naturales hizieron en Titicaca muchos y muy
solenes sacrificios al sol de carneros patos y niños inopentes, fueron todos a
tierra lleuando con mucha honra a los estrangeros y estando en esto corrió una
nueua general, como en Pacarictampu auia parecido el hijo del Sol, saliendo una
mañana de una cueua, (que llaman Capactoco) vestido de oro tan resplandeciente
como su padre, y que al salir de la cueua auia disparado con la honda una piedra
que su estallido se auia oydo mas de una legua de distanpia y dando en una
peña auia hecho un portillo en ella.
Con esta nueua que se derramo por la tierra que el hijo del Sol estaba en
ella, se alborotaron todos, y aunque ubo diferentes pareperes, el ultimo fue yr
a verle, y en el entretando que se aperpibian le embiaron sus Cachas y mensageros
para que fuessen a verle y boluiessen con la píerta relapion a los capiques
y prinpípales de los yndios como lo hipieron. Con estos despachos concurrieron
dentro de poco tiempo infinidad de gentes para ver al hijo del Sol por que
se llamaban unos, a otros. Una mañana quando salió el sol con sus rayos heria
en la cueua Capactoco que como era de minerales la hermoseauan sus reflejos
salió de ella Manco Capac con tanta Magestad, y autoridad, como si verdaderamente
fuera Monarcha, y Señor natural de toda la tierra. Fue repibiendo a
los principales por sus estados, y ellos le dieron la obediencia por si y por sus
subditos.
De esta suerte y no de otra manera ni menos con armas, ni derramando
sangre humana tomo possession del Reyno, y dio principio a la monarquía
de los Incas sus despendientes,- por que si fue con quietud y paz. Con la misma
procuro acrepentalla, y lleuarla adelante, pues siempre tuuo por medio
efficaz el haper bien a sus vasallos, y susténtanos en Paz: y sobretodo entablando
la adorapion, y Religión falsa del Sol, que depia era su Padre: Publicando en
todas ocasiones le auia embiado a este f i n , para que los gouernasse conforme el
aranpel y leyes que le daría.
Duro esta primera Vista mas de tres meses, que se emplearon en fiestas y
regopijos: y en medio dellos le pusieron nombre de Inca para diferenpialle en
algo de su Padre que creyeron lo era verdaderamente el Sol, que se llama en su
lengua Inti; y assi llamaron al hijo del Inca.
Pero en el discurso de todos estos tres meses guardo tan grande Mayestad,
y authoridad que no salió en publico mas de pinco, o seys vepes. Acabada esta
primera Vista mando el Inca Manco Capac, que que después llamaron Capac, y
con los demás nombres, que dixe arriba, que todos los Indios prinpipales se quedassen
con el y que los demás se boluiesen a sus tierras, y diessen noticia de su
llegada con orden que dentro de una año diessen la buelta, por que les auia de
declarar la orden que traya, y las ieyes que auian de guardar, y por donde se
auian de gouernar, dándoles a entender, que con el Sol su padre cada dia paseaba,
y ueya desde del Cielo lo que en todo el mundo passa, y el mal gouíerno de la
tierra le auia embiado a repararla. Con esto se fue la gente común, quedándose
los mas prinpipales, y esto hipo con particular industria para alcázar y saber
dellos, sus costumbres, y condipion, y orden, que tenían de Vivir, para después
poder mejor promulgar las leyes.
Para el tiempo señalado se hipo una junta general de tanto numero de gentes
en Mamaota que fue cosa de admirapion: todos con sus camaricos (que son
presentes) según la calidad de la tierra para el Inca Manco Capac. A esta Junta
llegaron aquellos que se diuídieron en la orilla de Titicaca que todos eran de la
genealogía, y casa de Tome. El Inca por que alguno destos no íe descubriesse su
secreto los mando apartar y acabada la ceremonia desta segunda Vista dixo que
todos los que no auian traydo sus camaricos se apartassen de los demás que los
auian traydo, y como hallassen que los despendientes de Tome no los auian traydo,
los mando matar con sus mugeres y hijos, y no murieron todos, pues destos
se vino a descubrir la verdad desta historia, por que de los orejones no pudo saberse
el secreto que le fueron siempre muy leales y le guardaron con gran
lealtad.
Hecho esto el Inca ussando de su prudenpia, o astupía salió un dia en publico
y puesto en un alto aderepado assi en assiento como adornado de mucha
plumería, oro, plata, y piedras prepiosas representando su acostumbrada mages
tad con rostro seuero como que estaba enojado higo un parlamento diciendo,
que para su padre el Sol no auia en esta vida cosa oculta, pues tan de contino
lo vissitaba y rodeaba todo y que assi viendo el peligro en que estaba esta tierra
por falta de gouierno y justicia acordó embiarle para que los amparasse y mantubiesse
en paz, de manera que ni el chico, ni el pobre fuessen agrauiados por el
grande, ni por el rico, y sobretodo se auia de castigar al malo y premiar al bueno
por que en estas dos cosas (dixo) consistía la perfecta justicia y buen gouierno
de la república, para todo lo cual traya plena y absoluta potestad y commission
de su padre el Sol, que le tenia también communicado las leyes y preceptos que
todos debían guardar, las quales no quiso promulgar por entonces por ser muy rigurosas
hasta que estuuiesen enterados de su poder y para esto les mando que de
nueuo le diesen la obediencia. Y luego se la dieron, leuantandose todos fueron
por su orden a besarle la mano prometiéndole perpetua lealtad y vassallaje a el
y a sus despendientes, con que quedo satisfecho y dello se mostró agradecido, y
preguntando si estaba en la junta y le auian dado la obedienpía todos los capiques
principales de la tierra, dipiendole que solo faltaua el de los llanos dio orden
se le traxessen; vino con tan gran exacpion, y puntualidad que a todos causo
miedo y admírapion que fue mayor quando vieron traérsele, llamábase
Tumi, diole la obedienpia con toda humildad y sugecpion, disculpándose
de no auer venido antes. Admitió su disculpa con grauedad y misericordia,
por que desta se prepio mucho, con que fue querido y temido. El año siguiente
hipo otra Junta general en que publico las leyes que se auian de guardar
en seruipio suyo y del Sol su padre y en orden al buen gouierno de la república;
algunas dellas fueron tiránicas como lo fue adjudicar assi y a su patrimonio
y para su sucpessores todas las tierras y suelos, rios, fuentes, montes,
animales mansos y silvestres del perú con oro, plata, y demás riquezas de la
tierra. Aunque otras muy puestas en rapon y buena polipia, Pero las unas y las
otras fueron admitidas y obedepidas con tan grande puntualidad de todos sus vassallos,
quanto no hallo en historias la ayan tenido mayor otros de otras naciones.
Destas leyes y de su obseruanpia hapen muy larga menpion el Inca Garpilasso
de la Vega en la primera parte de sus comentarios reales, y Antonio de Herrera
en sus decadas con otros escritores a quien me remito que dexo depifrallas
aquí por no ser mas largo en este capitulo, y assi concluyendo con el digo
que si es verdadera la relapion de los quipocamayos y cronistas de los incas. Viuio
Manco Capac piento y quarenta y tres años, auiendo gouernado piento diez
y ocho por que comenpo desde veinte y pinco quando murió su padre Atau y
que assi en el discurso de tantos y tan largos años pudo muy bien estableper su
señorío y ensanchar su monarquía por díuersas tierras y prouinpias del Perú que
hipo con suauidad y amor como quiere y quenta en diuersos capítulos de su historia
Garpilasso en espepial que después de auer poblado muchas poblapiones de
nueuo perca del Cuzco enseño á sus vassallos a romper y cultiuar la tierra y sembrar
las miesses y hape a este primer Inca fundador de la piudad imperial del Cuz
3/ Esos gentiles, Dios los castigó por idolatría, por adulterios, mandando
los soles que los quemó. Con el calor Su Dios era el Padre Eterno. Pero no
adoraban al Padre. Al sol. Los castigaron porque ya ganaban a Dios: eran adivinadores.
Al Padre lo aborrecían (aburrían) con sus adulterios y males. Muchos
pecados ellos eran los abuelos. Los aukis que también les dice.
Eran muy trabajadores. Les gustaba trabajar. Por Umakunka, en un sitio
que dice Intiwatana, amarraba al sol para que el día dure más. En una piedra
grande con su hueco, lo lanzaba. Con una cinta, Y lo amarraban. Porque en ese
tiempo el sol era muy bajo. Tenían sabiduría. Adivinaban lo que el Dios pensaba.
Sabía todo lo que el Dios iba a imponer. Donde el pukyo sale de abajo y
hierve el agua para arriba, llevaban sus canales. Para hacer los pukyos llevaba los
canales para todos sitios. Los puqiales que se llama ahora. Por dentro de la tierra
hacían sus canales. De dentro de la tierra lo hacía aparecer.
También dice que tejer es oficio de gentiles. Los de Tambone dicen que
sus telares son de los gentiles. ¿Cómo los habrán sacado?. Seguro cavando de
los huecos de los gentiles. También sabía trabajar las piedras. Tenía secretos y
como tierra la volvía para trabajarla. Batanes. Morteritos (muchka) de todas las
formas. Cuadrado. . .redondo. . .bien suave. . .No eran ásperos. Lo hacía como
loceta. Loza lo dicen ahora.
En los cerros, en los waiqos (quebradas) vivían los gentiles. Tenían sus casas
en forma de hornos. De piedras nomás, que hasta ahora son de ellos. Hay
paredes ya sin techo. Grandes dice que era estos gentiles. Grandes y flacos. De
pelo rubio. No nacía una criatura como ahora. Como nosotros nacemos. Nacía
correteando. Con dientes y comiendo. Sus dientes de esos gentiles eran grandes.
Fuertes. Como de color azul. Ellos vivían eternamente y nunca podían morir.
No tenían pestes ni enfermedad Eran fuertes. Nunca morían sino que se multiplicaban.
Se aumentaban. Dice que por lo que no lo saludaba moría sólo por un
mes. Todos tenían que saludarse. Cuando no lo saludaba. Cuando pasaba y lo
miraba, moría, dice. Se quedaba donde estaba. Caía. Después de un mes se
levantaba y se iba.
Eran muy fuertes y no morían sino que se multiplicaron. Por eso aumentaron
mucho hasta que ya no alcanzaba para comer. Los niños, al despertar ya
decían en la mañana: cuchara ya v i , dame de comer Pero no había que darles.
Por eso se comían entre sí. Ya no alcanzaba la tierra. Sembraban encima de
las piedras. Encima, poniendo tierra. Sembraban encima de la piedra. Dicen
que hasta la tierra se robaban. Entre ellos mismos. Esta tierra (señala) dicen
que la trajeron los gentiles. Se robaban la tierra y para que no ocurriera tuvieron
que hacer andenes para guardarla. Las chacras de los gentiles eran esos andenes.
Pequeños nomás porque eran muchos.
4/ Los gentiles eran codiciosos. Eran brujos y se hacían males entre sí.
Muchos pecados cometían. Y adulterios. Se vivían con sus padres. Se vivían
con sus hijos. Y así entre familias. Las madres con sus hijos y los padres con sus
hijas. Entre cuñados. Entre hermanos. Entre primos. Entre compadres. Con
su padre. Con su madre. Comenzó a poblar mucho la gente porque vivía
así entre familias. Había mucha gente ya.
En eso era la época del Padre. Pero Dios estaba cansado, seguro. Castigó
a los gentiles. Por sus males y sus adulterios. Porque comenzó a poblar tanto la
gente.
Primero vino diluvio. Pero los gentiles eran adivinadores y sabían que iba a
venir diluvio. Entonces se fueron a las partes altas y se escondieron haciendo sus
casas allá arriba. En lo alto no los alcanzó el agua del diluvio. Entonces había
salido dos soles, uno de aquí y otro de allá, uno del este y otro del oeste y pereció
toda esa gente. Se consumió esa raza. Eran adivinadores. Sabían cuándo
diluvio. Cuándo Dios mandaría dos soles. Por eso hicieron sus cuevas y subterráneos.
Se escondieron en las cuevas para salvarse. Sen metieron en sus chullpas
para librarse. En las cuevas murieron quemados. Otros de miedo al sol, de miedo
morirían. Por eso, ahora el hueso y los cadáveres sólo debajo de la tierra.
Los que tiene su carne todavía es porque no se malograron, porque se conservaron.
A otros les entró tierra en la cueva y los hizo podrir porque los cubrió. Primero
vino diluvio. Pero los gentiles escaparon. Luego vino dos soles y lo han
quemado. Hasta la piedra han derretido. Ahí está sus restos, por montones en
las cuevas. Esa gente era codiciosa y mala. Sabiendo que iba a morir, rompieron
todas sus cosas. Por eso se encuentran las cosas de los gentiles todas rotas. Sus
alhajas. Todo.
5/ Hasta ahora son vivos los gentiles. En la noche todos los huesos se juntan
y forman personas. Nunca puede morir. Los gentiles, hasta ahora dice que levantan
de noche y van a fiestas. Pero hasta que canta el gallo. Como a las dos,
tres de la mañana nomás. Y pasando eso ya se desaparecen, ya. Se vive con las
jóvenes. Y tiene su hijo. Igualito al gentil es como nace. Nace con su diente
pidiendo mote. Dice: dame comida. .. Correteando. . .
Hay también un cerro que se dice Kuraq. Grande y punteado (puntiagudo).
La noche, sale un toro rojo, un color medio anaranjado, o color oro, así. . .
Allá adentro del cerro es una laguna. Al medio de esa laguna dice que dos buyes
(bueyes) están ai ando. En su adentro. De oro dice que es los buyes. Están arando
al agua. Yugo, con eso está amarrado, en los cachos de los dos buyes. Ahí
está parado. Y esos dice que son de oro. Y dice que son de los gentiles. Ese
cerro es puro de los gentiles en los andenes. Huesos, calaveras. . .
A estos gentiles no les puede molestar. Porque eran brujos, si agarras su
hueso estás mal si no has regalado. A los blancos los malquiere más porque son
hijos de los españoles. A los indios dice estos son mis hijos. A los cholos. Para
hacerme conocer tengo que regalar. Cuando paso saludo. Tomo cancha en la
mano y con una piedrita la muelo, porque ya no va a tener muelas: es viejo.
Después pongo al lado, kushando Digo: abuelito, yo soy tu nieto, tu familia,
vengo que me conozcas, recibe este obsequio. Pero a veces de dolor de huesos
o hasta entre en el estómago y saca huesos. Dice que agarró el gentil, o la tierra,
o al aire. Hay que ir al abuelo y se dice: ahora vamos a chackchar (marcar coca);
¿por qué me has hecho daño?; ahora cúrame; soy, pues, tu hijo. Y se deja la
bola. O también se frota con la bola de comida y se deja ahí.
El abuelo tiene también casa encantada. La gente tiene miedo de acercar.
A veces abierto la puerta, a veces cerrado. Mi nieta encontró la puerta abierta
siendo chica. Muchas cosas había como de gente vivo. También había vacas, llamas,
perros, cuyes. . .Todo de piedra que se llama kuñupa. Se muere si saca.
Será del abuelo . . . Kuñupa hay de animales o de plantas: de maíz o de chancho,
así. . .de chancho en piedra. . . 0 también hecho por gentiles se encuentra
de piedra en las ruinas. Se guarda en atadito entonces y se lleva cuando se va con
rebaños. Si es maíz, se guarda con esas mazorcas que tienen varios juncos. Mi
mamá se enojaba mucho si agarraba o rompía.
Dicen que habla los gentiles en la noche, en los cerros. Quieren hablar, comienzan
pero no le completa. Si lo completa, dice que la luna se puede caer. Va
a caer al suelo y nos va a machucar. Cuando la luna muere, en ese momento dice
que comienza a hablar. Entonces todos, todos, así escucha: ¡ñique. . .¡ñique. . .
¡ñique. . ." dice. Quiere decirlo pero no lo completa. Sino "iñe. . .iñe. . .
iñe" nomás decían. Se aturdían, se aturden. Porque la gente da sus alaridos,
queman sus heces con fuego, y hacen humear, con bullas, pegando a los niños,
hasta a los perros para que aullen, y tocando la campana de la iglesia para ganarlo
a ellos. Eso para que los gentiles no lo completen de hablar. Se aturdan. Porque
con la gente de ahora ellos se hacen como una competencia. Si ellos no ganan
se cae la luna y se puede volver a levantarse y poblar la tierra. Nosotros muriéramos,
termináramos en este planeta y ellos volvieran. Entonces nosotros preferimos
ganarlo, haciendo esas bullas, pues, para aturdirlo. Nosotros ganamos,
siempre ganamos. Por los aullidos de los perros, por los gritos de las criaturas,
por la campaña que le toca. O sea nosotros ganamos y seguimos viviendo tranquilos.
6/ Dos soles han salido y quemaba. Era en tiempo del diluvio. Para que
venga Nuestro Señor Jesucristo. En la historia santa está todo. Está como fundó
el mundo. Cómo apareció cristiano. Yo tengo un libro de historia sagrada. De
qué es Hijo, Nuestro Señor. Dónde está. El nació en una puna de Belín (Belén),
su papá era San José. Belín queda por Eficto (Egipto). A nuestro Señor lo bautizaron
a los treinta años. Por eso su nombre es Jesús. En su Resurrección Dios
Padre delega en su Hijo. Eficto no se por dónde quedará, pues. . . No es cerca.
. .nadie sabe...
Antes que todo, después de los gentiles que murieron en juicio, salió Rey
Inka. El Rey Inka salió de la laguna del Titikaka. Comenzó a andar por todo el
Perú. Por eso están sus caminos, porque cuando él pasaba, de por sí se abrían los
caminos. Conforme el Rey Inka andaba, el camino por sí se abría. Porque tenía
poder El Inka mandaba. El camino se abría solo, cuando avanzaba el Rey Inka.
Una sola vez pasó y se quedó formando camino como carretera.
Así como alumnos del Rey Inka eran los incas. Kondorkanki, Yawar Waka,
Atawallpa, Topak Amaro, Sinchi Roka, Yawar Waka. . . Los catorce nomás
salieron del Titikaka. Los catorce incas eran como jefes. Pero eran más, antes de
los españoles. Los demás no están en la historia. Wilkawamán era también un
fundador así.
En el Titikaka había una varita de oro para el Rey Inka. La varita de oro
le daba poder. Como su fusil del Rey Inka era. El Rey Inka amarró al sol con
cintitas. Las piedras abría. Los cerros abría. Tenía más poder que el Wamani,
porque en todo el Perú andaba el Rey Inka. El Wamani no anda. Tiene sus sitios.
Antes el poder lo tenía el Rey Inka. Ahora, desde que ya no está, su
poder, lo único que queda de ese poder, lo heredó sólo el Wamani. Lo guardan
los wamanis. Por eso se le adora. La salvación del imperio tendrá que venir del
mar. Porque el sol se esconde en el mar y con el sol descansan los abuelos. Cada
vez que el sol se esconde, se encuentra con sus hijos. El Rey Inka puede saber
que aquí estamos sufriendo. Dice que enviará del mar su tropa. . .
Del Titikaka no volvieron inkas porque es agua. Laguna grande como mar.
Tiene encanto. Te pones en la orilla y te lleva un viento al centro de la laguna.
Y ya no sales, más cerca no se llega porque encanto te lleva y te pierdes. El encanto
tiene, pues. Hay encanto porque salieron fundador mismo. Tiene poder.
Yo conozco todos los poblados. Conozco el mar y no tiene encanto. Me baño y
no me pasa nada, pues. Pero Titikaka tiene encanto.
Los hombres que salieron del Titikaka después que salió el Rey Inka, consiguieron
más alumnos. Los catorce nomás salieron, dice. Después de eso hubo
el Inka que lo mató los españoles: Waskan, Waskar quería convencerse del poder
de la varita de oro. A ver —dijo— voy a amarrar el sol. Con la varita misteriosa,
con fe, amarró. Y el sol quedó dos días. Después, a ver si es cierto, voy a desamarrar
- d i j o , y desató el sol.
Cuando murió el Rey Inka, siguió Juan Atawallpa. Antes sólo vivían los
incas. Después los españoles hicieron nueva generación. Lo agarraron a Juan
Atawallpa primero, porque no sabía leer ni escribir, sino mandaba carta en kipo.
Ahora kipo ya no sabe ni kurioso, ni punqo menos. Ninguno inka sabía leer.
Entonces vinieron españoles. Ellos sabían que había bastante minas. Como era
indios que no sabía nada, vinieron a quitarles.
Le mandaron carta y contestó en nudo diciendo: no sabiendo leer. Españoles
dijo: cómo no va a saber leer: Dijo: quiero conocer, y fueron a Cajamarca,
donde hay baños que estaba el inka. Inkas no sabían nada, y españoles tenían
caballo. Cuando hacían reventar bala, la gente corría. Lo tomaron preso al Inca
y dijo: tienes que morir, así es tu destino. Que no me maten si doy un cuarto
lleno de oro y otro de plata. Así iban a hacer los españoles. Pero estando de
día hizo parecer de noche. Y entonces españoles supieron que tenía poder y lo
mataron.
Tenía mucho poder el Inka. Por eso tiene iglesia de piedra en Cajamarca.
Vivía en el Cuzco, creo que es en el norte. Cuzco era pueblo de los incas. Ahí
todo es mina, nomás. Españoles formó Lima, ciudad de todo. Y que esa ciudad
de incas pura mina nomás era, todo era oro y plata: entonces españoles llevaron
oro y plata. Cuando vinieron españoles engendraron a nosostros. Eso, por
ejemplo, ha libertado San Martín.
7/ No se cuantos siglos ha durado esta época del Hijo. Ahora ya estamos
con el Espíritu. No se cuántos años estamos ya en el Espíritu. Seguro ahora finirá
el mundo porque no son más que tres y ya no tiene a quien responsabilizar.
En el año dosmil termina.
Antes el dinero era de plata. En ese tiempo se escuchaba hablar que después
de la plata iba a venir dinero en papeles. Después del papel, iba a venir en
suela, hecha. Después de eso, iba a escasear las comidas. Ya no iba a producirse
como antes, lluvia. Ya no había comida bien, ya no daba bien, y ya no era bien
madura como antes. Ya no iba a ser. Y antes que se madure, sacaba la comida.
Y ya no tenía mucha alimentación. Y en los rios ya no iba a reproducirse peces.
Ya eso hemos visto, ya. Las aguas de las minas iba a matar porque esas aguas son
minerales. O azufre. Sus aguas los matan a los peces. Esas aguas lo iban a matar
y ya no era las cosas como antes. La lluvia ya no iba a llover corno antes.
Y después hasta las criaturas iban a nacer con dientes. Y entre ellos iba a
matarse. Entre sus hijos, con sus hijos, con la madre iban a vivirse. Y adulterios
también. Asesinatos.. . Así como ya ahora estamos, pues.
Después, en año dosmil, primero vamos a morir de hambre, va a desaparecer
el agua. . . va a desaparecer el agua, vamos a morir primero de hambre. . .
Entonces va a aparecer los diablos. Ellos van a tener agua y los espíritus buenos
no va a tener agua. Entonces nosotros vamos a acudir a los espíritus buenos.. . a
los espíritus malos. . . Si ellos no pone una marca, los espíritus malos y poniéndonos
una marca nos va a dar agua. Entonces de todo eso vamos a morir. Y lo
que quedan va a morir en un terremoto. Eso en año dosmil.
Después va a haber juicio. Ya nosotros los que vivimos y los que se han
muerto vamos a comenzar a revivir. Va a venir el Espíritu. La gente va a ser espíritu
nomás. Seremos como picaflores. Ya no vamos a preocuparnos de la comida.
Ni de vestirnos. Ni nada. No sembraremos, ya. Ya vamos a tener ropa
eterna. Comida eterna. Vamos a comer frutas nomás. Dios nos dará flores.. .
Cómo sera.. . Mas no se. . .nadie sabe. ..
La varíente más importante entre las que he recogido en esa región, introduce
un tercer flagelo en la destrucción de los gentiles, desplaza a Adán y Eva al
comienzo de la segunda era, e incluye la historia de Noe y de sus hijos. En lo general,
sin embargo, respeta el esquema de la versión principal, y mantiene los
Dtros episodios. Voy a reproducir aquí solamente aquellos textos que muestran
iivergencias de alguna relevancia.
Antes que venga los gentiles era completamente vacío. No había nadies.
No había gente. Era como ahora, así verde como árboles. Todo igual, pero sin
gente.
El Dios Padre eterno ya se cansó de sus pecados y primero le soltó lluvia de
agua caliente. Y después dos soles, uno del este y otro del oeste. Y con eso tampoco
no murieron, porque ellos sabían lo que Dios pensaba y lo que lo iba a castigar.
Comenzaron a hacer cuevas. Se metieron adentro de esas cuevas y allí escaparon.
Pero, por último, Dios ya no tenía cómo hacerlo y entonces a Noe le dijo
que hiciera su arca y que lo pusiera ahí, al arca, de cada cosa, de cada los animales
también, hembra y macho, y gente también, así. Una mujer y un hombre.
Entonces así lo soltó la lluvia y comenzó a caer la lluvia con el diluvio. Y así lo
mató a los gentiles el Dios Padre Eterno.
Después de Dios Padre Eterno vino el Hijo. Ahí comenzó el Adán y Eva.
Adán y Eva vinieron después de los gentiles. Noé apareció ya para que muera los
gentiles. Después fue Adán y Eva. Y Adán y Eva tuvo sus hijos. Sus dos hijos.
Abel y Caín. Caen o Caín . Caín se llama. . .De ellos el Abel era bueno y
Caín era malo. Y un día, cuando Abel se fue a hacer leña, Caín lo siguió y lo
mató. Porque lo que ofrecía el Caín a Dios. . . Ellos le ofrecían quemando al
mejor animal que criaban. Y lo que recibía el Dios, subía un humo derechito
para arriba, para el cielo. Y lo que ofrecía el Caín no le recibía, porque todo el
humo se desparramaba en el suelo. Y sin embargo, de Abel sí subía como un
hilo. Bien derechito para arriba, para el cielo. Entonces, de Abel tenía sus animales
bastante y eran gordos, bien alimentados, y ya reproducía más. Y en cambio
de su hermano Caín, no. No era bien. Todos flacos. Y comenzó a morirse
por gusto. Entonces, por eso, por envidia, le mató a su hermano.
De ahí comenzaron a reproducirse así la gente. Y de Noé. . .Noé tuvo tres
hijos que no se cómo se llama. Blanco, Indio y Negro. . . Cuando Noé está
mariado (borracho) dos de esos hijos se burló. Noé les ha maldecido. Al indio y
al negro. A esos dos. .Después nosotros ya. .la generación de ellos, nosotros
somos. . .

ORIGEN DE LOS INCAS

Versión de Juan Anello Oliva

De Manco Cápac primero rei inca del Perú, quiénes
fueron sus padres y tierra donde nació
" ( . . .) Digo que después del diluuio general que ubo en el mundo y del
qual tuuieron noticia los Indios y tienen memoria del hasta el día de oy llamándole
Pachacuti. Los primeros que passaron a habitar esta tierra, (aora fuese por
la mar por tempestad desecha como quieren algunos, aora por tierra como ventilan
y defienden otros en especial el pe. Joseph de Acosta, aora saliesen de África,
de Europa, o fuesen de la nación hebrea, lo qual contradice el mismo Acosta a
quien me remito, pues en cosa tan incierta podrá cada uno seguir la opinión que
más le contentare aportaron a Caracas, donde poblaron y hicieron alto; y de
donde después el tiempo adelante se fueron estendiendo en las demás tierras y
prouincias de Perú.
Destos primeros pobladores passaron algunos a las partes de Sumpa, que es
aquel paraje que aora los Españoles llaman la punta de sancta Helena que esta en
dos grados, donde tuuieron una gran población, siendo el principal dellos un Cañique
llamado Tumbe, o Tumba, que con su buena industria y gouierno mantuuo
su gente en paz y justicia. Este después de algún tiempo, deseoso de descubrir
nueuas tierras embio a un Capitán suyo con alguna gente a este effecto, y
con orden que dentro de un año boluiese con relación de lo que ubiesse descubierto
y aunque se paso el año ni boluio el Capitán, ni otro alguno de los que le
acompañaron como tampoco se supo el paradero dellos, hasta que (como diremos
adelante parecieron azia Chile, el Paraguay, Brasil y otros confines desta tierra.
De no boluer esta gente sin tener nueua della el Cacique Tumbe reziuio muy
gran pesar, asi por que entendía habrían perecido todos con algún casso desastrado,
como por no poder en persona buscarlos, siendo ya hombre viejo y impedído,
con esta pesadumbre enfermó, y falleció. En su muerte dejó mandado que
en todo caso fuesen en busca de su gente, y que lussuios descubriendo tierras de
nueuo las poblasen.
Quedaron deste Cacique dos hijos varones el uno llamado Quitumbe, y el
otro menor Qtoya. Estos después de algunos días que murió su padre tuuieron
entre si defferencias sobre el gouíerno, de suerte que cada uno viuia con repelo
del otro.
Pero Quitumbe el hermano maíor como más sagaz por euitar inconuenientes
determinó dexar su patria y también por cumplir con la orden de su padre.
Salió con la gente que le quiso seguir descubriendo tierras hasta que dio con
unos llanos apacibles, donde le pareció era sitio para poblar y mas por ser punto
a la mar y pobló allí el pueblo de Tumbes en memoria de su padre que esta en
tres grados de altura.
Antes que Quitumbe saliera de su tierra estuuo cassado con Llira muger
muy celebre entre los antiguos por su buen parecer, esta quedo preñada de su
marido y con promessa que le hipo que boluiera dentro de pierto tiempo señalado,
con esta seguridad le dejo ir sin seguirle, que sintió con todo estremo por
que con el mismo se amaban. Llegado el tiempo de su parto, parió un Infante
muy bello a quien su madre llamo Guayanay, que quiere depir Golondrina, deste
despienden y tienen origen los Reies Incas del Perú, aunque esto fue por grandes
uenturas y raros sucpesos que diré adelante voluamos a donde se dexo a su
padre Quitumbe, que después de tener bien assentadas las cossas de su poblapion
determinó embiar gente que corriese la tierra, assí para descubrir otras,
como para ver si podía tener alguna notipia de la gente que auia embiado su
Padre, despachó esploradores, estos llegaron al cabo de muchos días por la costa
de la mar a Rimac que es el paraje donde al presente esta fundada la ciudad de
Lima, emporio de todo el Perú, de donde se volvieron y dieron por relapión
la mucha y buena tierra que auian descubierto, aparejadas para nueuas poblaciones
pero que no auian hallado rastro de la gente que buscaban y que auia
despachado su Padre Tumbe.
En este tiempo Otoya, el otro hijo menor de Tumbe y hermano de Quitumbe
que auia dado en Sumpa, como estaua solo y sin la compañía de su hermano
en el gouíerno dio larga a su natural mal inclinado, y tan dado a la sensualidad
y embriagues, que hapiendo grandes demasías y exorbitancias en ambas
cossas determinaron sus vasallos de matalle con todo secreto, pero no tuuieron el
que pedia casso semejante, pues lego a notipia de Otoya la conjurapion que le
tenían armada; mando prender a los conspiradores y matarlos bárbaramente, con
esto prosiguió con sus vipios hasta que aportaron a aquella tierra unos gigantes
tan disformes y temerarios en el aspecto, quanto crueles en las obras; estos tiraniaron
la tierra y se hicieron tan señores de todos, que teniendo preso a Otoya
tenian a sus vasallos confunsos y atemoripados, pero presto los libró Dios de esta
oppressión y tiranía con un castigo que embio del cielo contra estos Gigantes,
que como no tuuiesen mugeres y ussaban de peccado nefando, por esto les
llouio copos de fuego de manera que los consumió y abrasso a todos dexando
libres a los pobladores de la tierra de tan gran trabajo aunque sin caueza que los
gouernasse por que Otoya murió en la prisión.
Ay tradición que estos gigantes llegaron allí por la mar en balsas (que
como dixe es una junta de maderos) y que eran tan grandes, y desproporcionados
que tenían tanto uno dellos de la rodilla abajo, como un hombre ordinario
en todo el cuerpo, y que hicieron unos posos hondissimos en peña viua que oy
día se ven con agua muy fresca y dulce en la punta de Sancta Elena que es obra
de gran admiración, hallanse aora en aquel sitio grandissimos huessos de hombres
y peclacos de muelas de catorce oncas de pesso, dellas E visto dos o tres tan
grandes y desproporcionadas, que contallo solo sin vello parecerá increíble, señal
gierta que es verdadera la tradición, y que estos gitantes serían semejantes y
de la misma casta de los otros que aportaron en la nueua España y en el distrito
de Hascala donde an hallado huessos de la misma grandeca.
También ay tradición entre los yndios Quipocamayos que para hacer guerra
y consumir a estos Gigantes apareció en aquella tierra y población un mancebo
hermosissimo y resplandeciente (y si esto fue verdad, pudo ser algún Ángel
del Cielo) y que este solo tirándole los copos de fuego los abrazo y consumió a
todos, como quiera que sea, es pierio fue fuego del Cielo que voluio en peniza
a tan maldita canalla en la tierra.
No nos oluimos de Quitumbe, nueuo poblador del pueblo Tumba, que sabiendo
de la llegada de los gigantes en su patria y tierra de su hermano y de sus
crueldades y bestialidades, temeroso dellos determino hurtalles el cuerpo y assi
por estar mas seguro mando haper unas canoas y se metió con su gente en la
mar. Al segundo día descubrieron una ysla y saltando en ella le hallaron fértil
y abundante de frutas y otras semillas; entre ellas la del maíz: llamaron La Puna,
donde contentos del temple suelo y pielo poblaron otro pueblo con determinación
de no salir a tierra firme, pero viendo después quera tierra seca y no llouía
donde estaba mudo de temple y suelo, y se fue a la sierra de Quito donde
pobló otro pueblo de su nombre: y desde allí algunos de sus compañeros y vasallos
passaron a las partes del Sur en contorno de los Charcas, y Cuzco. Pero
Quitumbe como era hombre de buen entendimiento vino hasta Rimac juzgando
que faltándole el riego del pielo para sus sementeras no le faltaría de la tierra
en aquel rio: y assi en aquel paraje las hipo de regadío, y edifico un sumptuoso
y costoso templo a Pachacamac, donde le hipo muchos sacrifipios, cuyas
reliquias duran hasta el día de oy perca de la piudad de Lima. Acabado con el
edificio del templo, y con la nueua población murió Quitumbe y le enterraron
en la sierra conforme la costumbre de aquella antigüedad bárbara y gentil. Dejo
a otro hijo llamado Thome que fue muy belicoso y fue el primero que en esta
tierra inuento guerras pretendiendo sugetar a su dominio las gentes della, y mando
hacer armas offensiuas, y defensiuas. Esto fue de condición cruel y rigurosas.
Como Illa muger de Quitumbe viesse que su marido se hauia oluidado della
y no le auia cumplido la palabra de boluer dentro de los años prometidos, todo
el amor que le tenía se le conuirtio en odio y aborrecimiento, y por no poderse
vengar del determino salirse secretamente del pueblo y se fue a lo alto de las
montañas de Tancar con su hijo Guayanay, donde puesta de rodillas sobre una
piedra y la cabega baja bañada en lagrimas pidió a Pachacamac y al Sol que la
vengassen de su marido pues le auia sido tan desleal.
Aqui refiere la historia algunas superaciones o por lo menos apariengias
con que el diablo acreditara su falso culto. Dize que en señal de que auia sido
oyda, se enturbio el cielo y vino vna gran tempestad de vientos, truenos y relámpagos,
con raios y granigo y tan grandes terremotos que parecían los elementos
tener contienda entre si, y como después de algunas horas que duro, aplacándose
la tormenta y limpiándose los nublados, quedo el día claro y que desde entonces
se trocaron los vientos de toda aquella tierra y costa, gessando las lluuias y
predominando solo el sudueste: y que agradegida Llira desta señal que le daba
el gielo en que el Pachacamac la auia de vengar, quiso sacrif ¡calle a su hijo Guayanay,
para lo qual mandándola se lauasse en una fuente, y poniéndole encima
de un altar lleno de leña, ya que estaua para engendella vino un águila Real que
arrebatando al muchacho a ulsta de su madre se le lleuo azia la mar, y dio con
el en una isla. Y se llama Guayau, por estar llena de sauces. Y aunque el Demonio
suele hager semejantes aparengias para engañar las Almas mucho desto tengo
por fabuloso. Pero no que el mangebo huyendo de la yra de su madre enojada,
y de la muerte procurase conseruar su vida hagiendo fuga y retirándose azia
la mar adentro en alguna canoa, donde aportaría á la dicha Isla que degian ser
movediza quizas por que la cubrían las aguas y no viéndola imaginaban mudarse
sus tentándose de las frutas y raiges que auia en ella, sin que nadie supiesse
del; al cabo dé todo este tiempo quando seria de poco mas o menos de veinte
y dos años; temiendo la inconstancia de aquella Isla y cansado de aquella vida
solitaria, con una balsa se fue a la orilla y costa de la mar donde descubrió una
cordillera con mucha serranía y tierra y vido que por la costa andaban canoas,
que encontraron con Guayanay, echaron mano del aprisionándole como a esclauo
que sufrió vengido de la fortuna y ver que no tenía otro remedio, y tanto
menos quanto estaba suspenso y admirado considerando quan fiera y bárbara
era la gente, pues yba vestida de pieles de animales, lleuaronle a tierra firme
a una gran población, donde le pressentaron al Cagique, este le examino de toda
su vida y de la causa por que ubiesse escogido por su habitagión aquella ysla
y después de auello dado quenta de lo que passaba de acuerdo y pareger de los
principales de su pueblo le dedicaron para un sacrificio en la primera solemnidad
que se hipiesse á sus ydolos, para lo qual le aprisionaron en una cassa fuerte
con guardas con le tuuieron seguro sin repelar se les escapasse.
A estas sacón tenia Guayanay (como esta dicho) poco mas de viente y dos
años era de buena estatura de rostro graue, hermoso, blanco y algo crespo el cabello,
de miembros fornidos y bien formados, de buena y agradable conuersación.
En esta prisión fue visitado de cassi toda la gente de la tierra comarcana,
por que a la nueua de casso tan marauilloso concurrieron los mas della, quedando
todos aficionados de su buen talle, entre los que le vieron y vissitaron fue
también lleuada de la curiosidad una doncella hija del Cacique llamada Cigar que
vieudo a Guayanay le quedo afficionada y tan rendida a su voluntad que determinó
dar traca como sacalle de aquel aprieto y trance de la muerte y hacelle
compañía en vida, para lo qual buscó primero occassion de hablalle a solas, como
la tuuo y en ella le auiso del peligro en que estaba y como su padre tenía determinado
para solemnidad de una de sus fiestas sacrificalle viuo a sus Dioses, y que
se auia de celebrerar el día siguiente. Pero que si queria ella le libraría arriesgando
su vida, con solo una condición, esta fue le diese plabra de lleuarla en su
compañ ía donde quiera que fuesse y la ventura los quissiese guiar.
Guayanay escuchando con atención sus racones y atónito assi de la muerte
que le estaua aparejada como del modo con que el Pachacámac le quería librar
della, le respondió que aunque estaba en prissiones por su padre, mayores se las
auia echado con el fauor que le hasia y que assi si le cumplía lo que le prometía
y el lo alcancaba por su medio estuuiese cierta que en lo que le quedaba de vida
hauia de estar rendido solo á su seruicio y voluntad. La doncella, Cigar dexandole
en la prisión la noche siguiente tomo una hacha quees la arma que llaman
ellos champí y fue después el blasón de sus armas y con esta seña pidió a los
prisioneros le entregase a Guayanay para sanificalle el día siguiente con esto
le saco quitóle las prisiones y diole la hacha para su defensa y pusiéronse en
camino, y aunque en el encontraron con seis yndios corredores de la tierra
Guayanay como tenia armas peleo con ellos que no las traían tan valientemente
que auiendo muerto quatro dellos los otros dos siruieron de lleuar la
nueua al cacique con que tuuo tiempo Guayanay para ponerse en cobro en la
canoa que por diligencia de Cigar estaba preuenida con quatro yndios confidentes
que con toda diligencia se metieron la mar adentro y se bolvio a su
isla de donde auia salido con no pequeño gusto assi por que allí tenía su
cassa, por que conocida las yerbas, frutas y raices de que se auian de sustentar
y lleuo a los demás que estaban en su compañía á un prado ameno y deleitoso
donde tenía una manera de choca, o ramada y cerca della estaba un árbol
grande muy copado que por prouidencia del píelo destilaba tanta agua
dulce que bastaba a sustentar mas gente de la que ellos eran como acóntese
a los de canaria que una de las siete islas afortunadas llamada la del hierro tiene
un árbol incógnito que cerrado por la mañana de una niebla se umedere de
suerte que del agua que después destila sin aver otra en la isla se sustentan los
hombres y animales della, siento tan grande como es notorio y refiere Silva.
Determinaron hacen allí su assiento y habitación como en effecto la hicieron
por muchos años y no serían pocos pues quando fueron hallados
(como luego diré) ya Guayanay auia muerto viejo mucho tiempo antes. Dexo
entre los demás hijos a uno por heredero llamade Atau que fue padre de
Manco Capac primero Inca, pero para decir esto de raiz veamos primero como
fueron desubiertos en la ysla.
La ocasión de ser hallados y descubiertos los hijos y vassallos de Guayanay
fue que el Cacique Thome su hermano que gouernaba los llanos y era señor de
Quito, siendo de su natural cruel aunque justiciero estableció una lei que el
que fuese cogido en adulterio muriesse por ello despecado. Un hijo suyo fué
acussado por este delito y auiendo de excecutarse en el la ley tuuo modo para
ausentarse metiéndose en una canoa con quatro, o seis yndios con intento de
andarse costa a costa por la mar hasta que su Padre mudasse de parecer, pero
un día soplo de la tierra un viento tan regio que causo en toda la costa una tan
peligrosa tempestad, que les obligo dexarse fr por la mar y anduuieron tan
perdidos por veinte dias que duro ta tormenta que al cabo dellos faltos de mantenimientos
descubrieron la ysla mouedica y saltando en ella se communicaron
con los ysleños y aunque apenas se entendían por que el lenguage era distinto
alfin con conmunicarse un día y otro determinaron víuir juntos y habitar la
ysla.
Por este tiempo las seis personas que auian entrado en ella que fueron Guayanay
con Cigar su mujer y ios quatro yndios ya auian llegado al numero de
ochenta sin otros que díxeron auerse muerto de hambre los años atrás. Gouernabalos
en esta sacón Atau (que quiere decir en la lengua de los yndios, dichoso
y feliz, y lo fue en el hijo que tuuo pues fue la cepa y tronco de los Reies Yncas
del Perú) de los nueuos huespedes se informó Atau y supo como auia mucha tierra
firme por todas partes y cerca de donde estaba, con lo qual se le encendió el
desseo de assegurar habitación pues lo que tenía en la ysleta mouidica veía
que ni era segura para si ni para los suyos. Pero no alcanco la excecución de
este buen deseo por que ya era muy viejo y estaua cercano á la muerte, cousolabase
con un hijo que tenia llamado Manco por cuanto le veia moco de altos pensamientos
y de buen gouierno, prudente, afable con sus deudos y vassallos y
sobretodo intrépido para qualquiera trabajo y empressa. Llamóle quando era de
edad de veinte y cinco años, y quando estaua para morir y auiendo hecho reconocer
por señor de la ysla, de todos los que estaban en ella, le encargo que en
todo casso procurasse después de su muerte salir de aquela ysla y fuese a poblar
en tierra firme. El hijo se lo prometió y no pudo ser menos, por que además de
ser la ysla pequeña que por lo mas ancho no tenía mas de una legua corta y
ya eran muchos los que la habitaban y padecían hambre y lo peor de todo era
que estaban sugetos a perecer en alguna tempestad. Falleció el viejo Atau y que
do por señor absoluto su hijo Planeo que dio principio a su monarquía e Ymperio
del Perú por un modo extraordinario y sagassismo que nos dirá el paragrapho
siguiente.

ORIGEN DE LOS INCAS

Primer capítulo de los Ingas, Tocay Cápac primer Inga. La primera historia
de los primeros reyes Ingas que fueron de los dichos legítimos descendientes
de Adán y Eva y multiplico de Noé y de la primera gente de Uari Uiracocha runa,
y de Uari runa, y de Puron runa, y de Auca runa; de aquí salió Cápac Inga
Tocay Capac Pinau Cápac primer Inga, y se acabó esta generación y casta; de
las armas propias que ellos pintaron y se nombraron las más verdaderas como
el primer cronista fue declarado hijo del sol Intip Churin, primero dijo que era
su padre el sol y su madre la luna, y su hermano el lucero, y su ídolo fue
Uanacauri, y a donde dijeron que salieron fue llamado Tambotoco y por otro
nombre le llamó Pacaritambo, todo lo dicho adoraron y sacrificaron, pero el primer
Inga Tocay Cápac no tuvo ídolo ni ceremonias, fue limpio de eso hasta que
comenzó a reinar su madre y mujer de Mango Cápac Inga, y su casta fueron de
los amaros y serpientes, que todo lo demás es cosa de burla lo que dicen y pintan
de los dichos Ingas.
Estos dichos Ingas se acabaron y comenzó a reinar Mango Cápac Inga, que
este dicho Inga desde Uari Uiracocha runa y de Uari runa y de Puron runa y de
Auca runa no tuvo pueblo, ni tierra, ni chacra, no fortaleza, ni casta, ni parientes,
antigualla pacarimoc, Manco Cápac para conocer si fue de los hijos de los
indios primeros de Uari Uiracocha runa que descendió de Adán y de Noé del
tiempo del diluvio que fuese de la casta de grandes de Cápac Apo, sino que dijo
que era hijo del Sol.
El dicho primer Inga Manco Cápac no tuvo padre conocido, por eso le dijeron
hijo del sol Intip Churin Quillap Uauan, pero de verdad fue su madre Mama
Uaco; esta dicha mujer dicen que fue gran fingidora, idólatra, hechicera, la cual
hablaba con demonios del infierno y hacía ceremonias y hechicerías y así hacía
hablar piedras y peñas, y palos y cerros, y lagunas, porque le respondían los demonios,
y así esta dicha señora fue la primera Inventora de las dichas guacas,
ídolos y hechicerías, encantamientos, y con ello les engañó a lo? dichos indios;
primero fueron engañados (los) del Cuzco y traía engañados y sujetos como los
indios lo viesen como cosa de milagro que una mujer hablase con pied a: y peñas
y cerros; y así fue obedecida y servida esta dicha señora mama Uaco y así la llamaron
Coya y reina del Cuzco. Dicen que se echaba con los hombres que ella
quería de todo el pueblo, con este engaño andaba muchos años según cuentan
los dichos muy viejos indios.
Que esta dicha mama fue llamada primero Mama, cuando entró a ser señora
se llamó Mama Uaco, después que se casó con su hijo y entró a ser señora y
reina se llamó Mama Uaco Coya y supo por suerte del demonio que estaba preñada
(de) un hijo y que el demonio le enseñó a que pariese el dicho niño y que
no lo mostrase a la gente y que le diese a una ama llamada Pillcoziza, que le mandó
que lo llevasen al agujero Tambotoco que de allí lo sacasen de tiempo de dos
años y que le diesen mantenimiento, y que lo publicase que había de salir de
Pacaritambo un Cápac Apo Inga rey llamado Mango Cápac Inga hijo del sol y de
su mujer la luna y hermano del lucero, y su Dios había de ser Uanacauri, que este
rey había de mandar la tierra y había de ser Cápac Apo Inga como ellos, que
así lo declaraban y mandaban las dichas guacavilcas que son los demonios del
Cuzco.
Que el dicho inga no tuvo tierra ni pueblo que haya parecido ni haber parecido
padre ni casta, dicen que la madre fue mundana y encantadora la primera
que comenzó a servir y tratar a los demonios, que está en lo más alto del cielo,
es mentira y no le venía por derecho de Dios ni de la justicia el ser rey y el reino,
y dice que es Amaro serpiente y demonio no le viene el derecho de ser
señor y rey como lo escriben lo primero porque no tuvo tierra ni casa antiquísima
para ser rey, lo segundo fue hijo del demonio enemigo del Dios y de los hombres
mala serpiente amaro lo tercero de decir que es hijo del sol y de la luna es
mentira y lo cuarto de nacer sin padre y la madre fue mundana primero hechicera
la mayor y maestra criada de los demonios no el venía casta ni honra ni se
puede pintar por hombres de todas las generaciones del mundo no se halla aunque
sea salvaje animal ser hijo del demonio que es amaro serpiente. /Nota Los
subrayados indican tarjaduras en eí manuscrito/.
La segunda arma del Inga que le pintan el primero Quiquizana, el segundo
un árbol chunta y detrás del árbol (un) otorongo, el tercero Macaypacha, el cuarto
dos Amaro con una borlas en la boca, esto se pintan del vestido y de su pluma
y de su nombre que ellos se nombraron Otorongo Amaro Inga.
Dicen que ellos vinieron de la laguna de Titicaca y de Tiahuanaco y que
entraron en Tambotoco, y de allí salieron ocho hermanos ingas, cuatro varones,
el primero Uanacauri Inga, el segundo Cuzco Uanca Inga, el tercero Mango Cápac
Inga, el cuarto Tupa Ayar Canchi Inga, y las cuatro hermanas el primero Tupa
Uaco Ñusta, el segundo Mamacora Ñusta, el tercero Curiocllo Ñusta, el cuarto
Ipauaco Ñusta, estos ocho hermanos salieron de Pacaritambo y fueron a su ídolo
huaca de Uanacauri viniendo del Collau; la ciudad del Cuzco primero fue llamada
Acamama, después fue llamada Cuzco y así mandó el Inga que adorasen y sacrificasen
a sus pacaricos y huacas de los cerros y cuevas, peñas.
Que todos los que tienen orejas se llaman Ingas pero no son perfectos sino
son indios pobres y gente baja, ni son caballeros sino pecheros; de estos dichos
que tienen orejas solo uno fue rey Inga, el primero Mango Cápac, por eso le nombran
Cápac que decir Inga es común no es rey, sino Cápac Apo quiere decir rey,
y así fue primero el Inga Mango Cápac Inga, el segundo Anta Inga, Caca Guaron,
Quihuar Inga, Masca Inga, Tambo Inga, Lari Inga, Quecojuhuana Inga, Uarocond¡
Inga, Acos Inga, Chilque Inga, Mayo Inga, Yanahuara Inga, Cahuína Inga, Quichiua
Inga, uno de estos dicen que se fue y se perdió que fue orejones ingas,
Chíllpara yunga y los Yauyos, dicen que fue por debajo de la tierra a la cordillera
de los Yauyos de junto (a) Lima, también tiene orejas de hueso y vestidos
y llauto pluma y tresquilones (trasquilados) como los dichos Ingas, y los puquina
collas también fue casta de Ingas, que porque fueron perezosos no alcanzaron ni
llegaron a la repartición de orejas de Inga, y así le llaman poquis millma rinri, tienen
orejas de lana blanca, porque no llegaron al Tambotoco, los Guancavilcas
también traen zarcillos de oro y les cuelgan de las narices y de las barbas, todo
de oro y no son Ingas, sino que así se llaman.
Dicen que Ancauallo Changa que salieron de la laguna de Choclococha cincuenta
mil millones de indios, sin las mujeres ni viejos, ni niños, y el rey de ellos
Ancauallo quiso ser Inga en tiempo de Mango Cápac inga primero y se le presentó
a su hermana Topa Uaco el dicho Inga y le engañó y lo mató al señor rey y
capitán Ancauallo Uarmiauca, después de haber muerto al capitán general toda
su gente se metieron a la montaña y pasaron a la otra parte de la Mar del Norte
en la cordillera y tierra tras de la montaría, tierra f r ía áspera, adonde quedaron
hasta hoy en día y son indios infieles y está en gobernación de su rey y señor Inga,
y dicen que hay muchos indios de muchísimos trajes y casta, y entre ellos
traen guerra como los indios Chunchos, Antis, y que hay mucho oro y plata y
mucha tierra y (puados y la tierra es fértil indios belicosos como tengo dicho que
esta gente cae en la mar del Norte.
Manyo Capac Inga, desde el primer Inga Mango Cápac Inga que reinó ciento
sesenta años con el comienzo, y con el postrer Topa Cusi Gualpa Guáscar In
ga, legítimo, y de su hermano bastardo Atagualpa Inga, y desde que comenzaron
a reinar los dichos Ingas y acabar su reino como se acabó y consumió su reino,
los dichos legítimos de derecho que reinaron mil y quinientos y quince años
de señorear en la tierra estos dichos Ingas y reyes y ellos comenzaron a adorar
ídolos, uacas y demonios y se acabaron ellos y sus uacas y demonios, y conquistaron
estos dichos Ingas la mitad del Perú y la mitad está por conquistar hacia la
montaña, que desde Uari Uiracocha runa y de Uari runa y de Purun runa y de
Auca runa, hasta esta gente de Incapacha y hasta acabar el Inga fueron seis mil
años, los dichos Ingas duraron su reino no más de mil quinientos y quince años
desde el tiempo de Inga Cincha Roca Inga hasta hoy, desde el nacimiento de
Nuestro Señor y Salvador Jesucristo, mil y seiscientos trece años.