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lunes, 25 de marzo de 2019

EL COO

 

Para el cumplimiento de determinadas funciones, los brujos disponen de diversas criaturas, especialmente aves. Estos animales, a los cuales de les han transmitido algunas cualidades mágicas, realizan misiones definidas por los brujos, evitando así estos últimos su comprometedora presencia en el lugar de los hechos. 
El Coo es una de estas criaturas, cuyo aspecto es el de un ave de color pardusco, de grandes ojos redondos y brillantes, muy parecida en tamaño y formas a la lechuza, suponiéndose por esto que pueda tratarse de alguna de ellas, que ha sido tomada al servicio de un brujo. 
En obscuras y tempestuosas noches el Coo avanza en vuelos verticales u oblicuos, hasta la solitaria casa de campo o de algún pequeño villorrio; se acerca a la ventana, débilmente iluminada por la tenue luz de una vela, o de un titilante mechero; agita sus alas y golpea con ellas los vidrios; por instantes se detiene, atrayendo la atención del enfermo que yace postrado en su humilde lecho, y la de sus familiares, que aterrados clavan la vista en la ventana, pues saben que esa siniestra figura, anuncia a través de sus ojos movedizos y chispeantes, el dictamen de la brujería, es decir el fatal y próximo desenlace de la convalecencia del enfermo. 


EL VILPOÑI



El Vipoñi (de vilu=serpiente, reptil y poñi=papa, patata) es un reptil muy parecido a una lagartija, pero de gran tamaño. Durante el día permanece oculto durmiendo bajo la paja almacenada en galpones o "campanarios" donde se guarda parte de las cosechas. Se alimenta de ratones y arañas, que abundan en su escondite, protegiendo así indirectamente la cosecha de su algunos machis-brujos, que tienen el privilegio de contar con los servicios de este animal. 
Al caer la noche despierta muy hambriento, y orientado por las órdenes de su dueño come los tiernos tallos de las siembras de papas de infortunados agricultores que no han pagado al brujo por las protección de sus cosechas. 
El daño es tan severo, que a veces las cosechas quedan totalmente arruinadas. Gracias a la magia brindada por el brujo, junto con mermar la producción de los campesinos que se negaron a pagar el tributo, aumenta la producción de los sembradíos de su amo y de los que si pagaron sin protestar para asegurar el rendimiento de sus cosechas de papas. 
Cuando la temporada de cosechas termina, el Vilpoñi entra en hibernación y despierta sólo cuando tiene hambre.