domingo, 8 de diciembre de 2013

Algunos mitos del antiguo Egipto

Numerosos mitos unen a los dioses entre sí; el más conocido es el de Osiris, el cual gobernaba en Egipto como un rey sabio y justo, enseñando a sus súbditos a labrar la tierra, obedecer las leyes, pero su hermano Set (encarnación del mal), envidioso por el éxito de su hermano, le tendió una trampa, invitándolo a un festín, en el cual preparó un cofre que prometió obsequiar a quien entrara exactamente en él. Curiosamente ninguno de los invitados logro realizar tal proeza, salvo su hermano Osiris, que sí lo consiguió, al instante de introducirse al cofre, Set, junto con algunos cómplices, lanzó a Osiris al río Nilo. Cuando Isis supo del complot cometido, se marcho vertiginosamente al río, gracias a sus poderes logro encontrar a su esposo, ocultándolo en el pantano, no obstante Set, logro encontrar el escondite y lleno de ira, descuartizo el cadáver de Osiris y nuevamente lo arrojo al río, Isis al no saber nada de su esposo, comenzó a buscarlo en el pantano, sin embargo lo único que logro fue conseguir pedazos y enterró cada uno de ellos en el sitio donde los encontró, posteriormente Horus, hijo póstumo de Osiris, se enfrentó a Set, para vengar a su padre y así subir al trono de Egipto y poder seguir con la labor desempeñada por su padre.
El Cerdo Negro: Ra, Set y Horus están implicados en una leyenda egipcia que intenta explicar los eclipses del Sol y la Luna. Set y Horus eran amargos rivales, pero Set no se atrevió a entrar en combate abierto, ya que temía a Horus como la maldad teme al bien. Así que maquinó unos planes que le permitieran derrotar a su temible enemigo. Un día Horus buscó a Ra con la petición de que se le permitiese leer el futuro en sus ojos. Ra le otorgó dicha petición voluntariamente debido a su amor por Horus, el ser amado de los dioses y del hombre. Mientras conversaban pasó a su lado un cerdo negro, un enorme animal siniestro, de aspecto feroz, con ojos que brillaban con astucia y crueldad. Ahora bien, aunque ni Ra ni Horus fueron conscientes del hecho, el cerdo negro era el mismo Set, que tenía el poder de adoptar la forma de cualquier animal que quisiera. "Qué monstruo más malvado", exclamó Ra, al mirar al animal. También Horus dirigió su mirada hacia el cerdo negro que seguí sin reconocer como su enemigo. Ésta era la oportunidad de Set, se abalanzó sobre Horus arrancándole un ojo y se lo tragó, pero Ra le obligó a devolvérselo. Sin duda, los ojos de Horus son el Sol y la Luna, uno de los cuales es tragado o destruido por el "cerdo negro" durante un eclipse. La devolución de la luz a la tierra acaece gracias a ala felicidad de Horus por ser obsequiado con la ciudad de Pe.
Maldición y Nacimiento: Nut, la diosa del cielo, era la mujer de Ra. Sin embargo, era amada por Gheb a cuyo amor correspondía. Cuando Ra descubrió la infidelidad de su esposa, se puso rabioso y la maldijo, diciendo que su hijo no nacería en ningún mes ni en ningún año. La maldición del poderoso Ra no podía ser ignorada, debido a que Ra era el jefe de todos los dioses. Angustiada, Nut apeló al dios Thot, quien también la amaba, Thot sabía que la maldición de Ra debía cumplirse, pero encontró una vía de salida al problema, mediante una estratagema muy hábil. Acudió a la diosa de la Luna, cuya luz rivalizaba con la del Sol mismo, y le retó a un juego de mesa. Las apuestas por ambos lados eran altas, pero la diosa de la Luna apostó un poco de su luz, la decimoséptima parte de cada una de sus iluminaciones, y perdió. De aquí procede que su luz mengua y disminuye en ciertos períodos, de tal forma que ya no es rival del Sol. De la luz que le había arrebatado a la diosa de la luna, Thot creó cinco días, de tal manera que no pertenecían ni al año anterior, ni al año siguiente, ni a un mes. Nut tuvo a sus cinco hijos durante esos días: Osiris nació el primer día, Horus el segundo día, Set el tercer día, Isis el cuarto día y Neftis el quinto.
Los Siete Seres Sabios: Se encuentra en ocasiones a Ptah en compañía de unos seres llamados Los siete Seres Sabios de la diosa Meh-urt, que era su madre. Salían del agua, de la pupila del ojo de Ra, y adoptaron la forma de siete halcones, que salieron volando, y junto con Thot presidieron la enseñanza y las letras. Ptah, como arquitecto, realizando los diseños de Thot y sus acompañantes, de igual modo que la diosa Sekhmet, tenía algo de sus atributos.
Ojo de la Luna: El ojo izquierdo de Horus, representaba a la Luna, lucharon Set y Horus por este ojo, finalmente el malvado Set consiguió robarlo y devorárselo (menguante lunar), pero Horus mismo le arrebató el ojo a su enemigo con la ayuda de otros dioses, extirpándolo del vientre de su envidioso tío. Horus se lo presentó a su padre Osiris, ayudándole así a obtener una nueva vida.

Pesando el Corazón: El Juicio final se celebraba en la Sala de las dos verdades. En ella, Anubis pesaba el corazón del difunto para comprobar el peso causado por los pecados cometidos. Si era más ligero que la pluma de la verdad, la persona vivía eternamente. Si no, arrojaban el corazón al monstruo Ammit, "Devorador de muertos".

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