<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504</id><updated>2011-11-12T20:47:56.764-08:00</updated><category term='Leyendas de Japón'/><category term='Leyendas medievales'/><title type='text'>Mitologías y leyendas</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>39</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-2056355855023762011</id><published>2009-04-11T21:16:00.003-07:00</published><updated>2009-04-11T21:16:57.890-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas de Japón'/><title type='text'>El globo de cristal</title><content type='html'>Erase  una vez, hace muchos y muchos siglos, un poderoso señor que se llamaba Kamatari, el cual tenía  una hija, Kohakunyo, muchacha llena de gracia y de belleza.&lt;br /&gt;Cuando Kohakunyo hubo cumplido los dieciocho años de edad, fue celebrado su matrimonio con el emperador de Chine-Koso, que era un poderoso vecino suyo.&lt;br /&gt;En aquella ocasión la novia hizo a los dioses una ofrenda , como era costumbre en el país. Escogió  entre sus más preciosos tesoros tres objetos: un laúd, en el cual bastaba tocar una vez  para oír la música celestial que brotaba del instrumento para toa la vida; un tazón de piedra,  , en el cual bastaba  disolver una sola vez una barrita de tinta china, para que nunca más se consumiera; y por último, la maravilla de las maravillas, un globo de cristal que encerraba una estatuilla de Buda.&lt;br /&gt;La muchacha entregó  esos tres tesoros al general Banko, para que él mismo los llevase al templo de Kogukuji, en Nara&lt;br /&gt;Cuando la nave que conducía al general, con todas las velas desplegadas, estaba   por arribar  a la costa de Sanuki,  se desencadenó una terrible tempestad. Cual  una hoja seca arrastrada por el viento, el barco era sacudido por las olas encabritadas, que ora  lo levantaban a alturas vertiginosas, ora lo hundían en abismos sin fondo.&lt;br /&gt; EL general temblaba, no por su vida, sino por lo tesoros que llevaba consigo.&lt;br /&gt;El capitán de la nave era por fortuna un viejo lobo de mar, que otras veces se había enfrentado con las furias desencadenadas  del océano; y tan bien supo maniobrar y alentar a sus marineros, que cuando el viento cesó y el mar fue apaciguado, todos se reunieron en el puente   sanos y salvos. Por fin, fue avisada la tierra  y el barco pudo entrar en  el puerto  tranquilamente y echar  el ancla en aquel quieto refugio.&lt;br /&gt;El general dio las gracias a los dioses por g haberlo ayudado en el cumplimiento de su misión y fue a dar una ojeada a  sus tesoros . Mas ¡ay!, no pudo  contener un grito  de angustia; el  globo de cristal había desapareció.&lt;br /&gt;“Seguramente- pensó- ha sido el dragón, dios del mar, que ha provocado la tempestad para apoderase de tan preciado tesoro”.&lt;br /&gt;Pero ahora no podía hacer otra cosa que informar de l hecho a su señor Kamatari.Este se apresuro a reunirse con Banko en el lugar del desastre, trayendo consigo a los mejores buzos y nadadores del país.&lt;br /&gt;-Aquel de vosotros que logre recuperar el globo de cristal. Dijo el poderoso señor a sus hombres- podrá pedir lo que más desee y yo lo concederé.&lt;br /&gt;A tales palabras, acuciadas  por la codicia de riqueza y honores, todos los pescadores se zambulleron en el mar. Mas ¡ay!, uno tras otro fueron saliendo de la superficie con las manos vacías. El globo de cristal  parecía imposible de hallar. Kamatari, aunque con el corazón lleno de tristeza, se disponía a  renunciar a la empresa, cuando fue abordado por una joven tímida y modestamente  vestida, la cual entre los pliegues de su kimono, llevaba un niño  de pocos meses.&lt;br /&gt;-Yo no soy, poderoso señor, más que una pobre pescadora de conchas- dijo la mujer arrodillándose-; pero hace mucho tiempo que vivo en este país y conozco muy bien el fondo del mar.Permíteme que busque el tesoro.&lt;br /&gt;- Mis hombres son robustos, vigorosos; son los mejores buzos del Japón-le contesto Kamatari-, y sin embargo, no han logrado encontrar el globo de cristal. ¿Cómo podrías tú, mujer, tan delicada, tan frágil, tan débil...?&lt;br /&gt;- -Poderoso señor- interrumpió la mujer con su voz decidida-m deja que lo intente; hago esto por mi hijito. Hasta hoy ha llevado una vida miserable y penosa ; no quiero que mi niño tenga la misma triste suerte; quiero que sea un samurai. Si me prometes dar cumplimiento a mi deseo, yo intentaré la empresa...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kamatari meneó la cabeza, incrédulo; con  todo no quiso quitar a la pobre madre aquella esperanza, y le prometió  solemnemente que haría estudiar al niño y haría que  fuese un sabio samurai en caso de que su prueba tuviese éxito.&lt;br /&gt;Agradecida, la pescadora se inclino hasta el suelo dándole las gracias, y se dirigió hacia la orilla del mar . Dejó al niño  sobre la fina arena, lo besó tiernamente; luego se ató una  cuerda alrededor de la cintura y dijo a los pescadores:&lt;br /&gt;-Cuando encuentre el globo de cristal daré un  tirón a la cuerda, y vosotros  izadme rápidamente  a la superficie.&lt;br /&gt;Como un cometa a través del cielo infinito, la mujer descendió ligera  y ágil a través de las aguas y llegó al fondo. En torno suyo sólo veía hierbas marinas que ondeaban con mil reflejos  luminosos. Incansable, la mujer anda y busca, busca  y anda. De ponto, entre las algas, vio resplandecer una extraña luz. Con el corazón lleno de esperanza, se abrió camino entre las  plantas acuáticas y se le apareció de improviso un magnifico palacio.&lt;br /&gt;-El palacio del dragón- pensó la mujer . Seguramente aquí encontrare el globo de cristal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en efecto,  al levantar los ojos vio, sobre la cima de la torre más alta  del palacio, el ídolo resplandeciente  en el globo e cristal, pero rodeado de dragones, de serpientes,  de espantosos monstruos marinos...&lt;br /&gt;A la vista de aquello un nuevo vigor  pareció adueñarse de la frágil mujer que, silenciosa como una sombra, trepó  hasta la cima de la  torre y se apoderó del talismán. Pero apenas lo hubo cogido, cuando los monstruos que por un instante habían quedado desconcertados y sombrados ante tanta osadía, se lanzaron sobre ella con las fauces abiertas. Por un segundo la mujer se creyó perdida; pero pronto el pensamiento de su adorado hijo le devolvió  toda la sangre fría fue necesitaba. Rápida como l rayo,  saco del cinto un pequeño puñal que había traído consigo y se lo hundió en el pecho; en la profunda herida escondió el precioso globo; luego tiró de la cuerda, mientras  los monstruos asustados, al ver  aquella  agua rojiza que rodeaba a la e pescadora, se retiraban rugiendo.&lt;br /&gt;Los pescadores que estaban en la orilla vieron cómo el agua mudaba de color , pasando de l más bello azul al rojo de un rubí; y luego vieron  salir de aquellas olas ensangrentadas a la mujer pálida y sin conocimiento. Mas apenas la tendieron en la arena, la pobrecilla abrió los ojos, se sacó del seno el globo de cristal y ofreciéndolo  a Kamatari, murmuró:&lt;br /&gt;-Por mi hijo...&lt;br /&gt;-¡ Tu hijo será un verdadero samurai, contesto  el poderoso señor con ,  voz temblorosa de  emoción.&lt;br /&gt;Entonces, precisamente en el momento en que trasponía el limite entre el reino de los hombres  y de los dioses, la mujer sonrió  y su sonrisa  iluminó los corazones de todos los presentes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-2056355855023762011?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/2056355855023762011/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/04/el-globo-de-cristal.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/2056355855023762011'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/2056355855023762011'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/04/el-globo-de-cristal.html' title='El globo de cristal'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-844314735889298410</id><published>2009-04-11T21:16:00.001-07:00</published><updated>2009-04-11T21:16:31.713-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas de Japón'/><title type='text'>El pescador y la tortuga</title><content type='html'>En la pequeña  aldea de Sugeka vivía  hace tiempo, en una cabaña con tejado de paja, un joven pescador que se llamaba Taro.&lt;br /&gt;Un día mientras, mientras regresaba a  su casa, contento porque la pesca había sido abundante, vio en la orilla a unos niños  medio desnudos que se divertían atormentando a una tortuga. No le gustaba  a Taro ver sufrir a los animales; por ello se acercó al grupo, acarició dulcemente la graciosa cabecita de los niños y distribuyó entre ellos algunas monedas con la condición de que le entregaran la tortuga. Los niños no se hicieron decir dos veces y sin perder tiempo corrieron a la aldea a  comprar golosinas.&lt;br /&gt;Habiendo quedado solo con la tortuga, Taro la acarició para tranquilizarla y la depositó  sobre la arena, dejándola en libertad. Luego gozando de la intensa satisfacción  que siempre procura a los espíritus  delicados una  buena acción, se encaminó silbando hacia su casa.&lt;br /&gt;Al día siguiente , a las primeras luces del alba, el  joven pescador, según su costumbre, salió en su barquita y bogó a lo largo  de la costa en busca de un paraje propicio para pescar.&lt;br /&gt;Y he aquí que de improviso una enorme tortuga afloró a la superficie del mar y fue a colocarse junto a la barca. Mientras Taro la miraba asombrado, el animal  le dirigió la  palabra en buen japonés.&lt;br /&gt;-Buenos días, Taro- dijo-; me manda la reina de las aguas, la bella Otimé. Ayer, mientras según su costumbre daba un paseo por la orilla bajo el aspecto de tortuga, fue capturada por unos muchachos y seguramente hubiera muerto tras atroces torturas, si tú no hubieses llegado a libertarla. La reina quiere por ello demostrarte su  profundo reconocimiento y me ha mandado venir a buscarte. Sube, pues, a mi grupa  y te conduciré  hasta ella.&lt;br /&gt;Taro, que era valiente y amante de las aventuras, y que sólo buscaba cualquier pretexto, no se hizo repetir la invitación dos veces; saltó fuera de la barca y se sentó cómodamente  en la grupa del galápago , que se zambulló resueltamente en las olas. Hendiendo las aguas a una pasmosa velocidad, el animal condujo a su jinete al fondo del océano , y se detuvo ante un palacio de oro macizo, con columnas de coral y techo de piedras preciosas; la arena estaba formada por infinidad de minúsculas perlas.&lt;br /&gt;Apenas Taro se apeó de la tortuga, un tropel de sirenas, peces, dragones y monstruos marinos salieron por el amplio portón  y fueron a arrodillarse ante él ; luego un grueso atún vestido se paje, se le acercó y con  sorprendente agilidad le  quitó el miserable indumento de pescador, y le  vistió con un traje de seda azul , le calzó unos zapatos de oro y en la cabeza le puso una corona de diamantes. Luego, tomándolo de la mano, lo introdujo en el palacio.&lt;br /&gt;El joven pescador subió una ancha escalinata de mármol y, a través de una puerta de esmeraldas, penetró en una sala inmensa con artesanado de coral, sostenido por cien columnas de mármol resplandeciente.&lt;br /&gt;En medio de la sala, sentada en un altísimo trono de diamantes, lujosamente ataviada, estaba Otimé , más bella que la aurora.&lt;br /&gt;Al advertir la presencia de su joven salvador,, la  reina avanzó a su encuentro y, tomándole de la mano, le hizo sentar a su lado en el trono. En aquel momento una música dulcísima resonó  bajo las inmensas bóvedas, mientras las sirenas,  con suaves voces, entonaban  un melodioso canto de amor y júbilo.&lt;br /&gt;Aquella misma tarde se celebraron las bodas del pescador con la reina de  los mares, con  asistencia de todos los habitantes del vasto reino, llegados de los más remotos  abismos. Taro vivió tres años en aquel palacio encantado, tres años de plena felicidad, al lado de su hermosísima esposa.  Pero luego, poco a poco, su pensamiento retornó  hacia sus ancianos padres, habían quedado en la aldea , a su casa, a la tierra habitada por sus semejantes, y una profunda  añoranza se apoderó de él.&lt;br /&gt;Otimé se dio cuenta de ello  y su corazón se oprimió de angustia; con todo, ahogando los sollozos, le dijo:&lt;br /&gt;- Taro, veo que estás  enfermo  de añoranza; te  consume el deseo de volver  a estar entre los tuyos . No seré   yo ciertamente quien te disuada de ello; ve, pues; la tortuga que te condujo aquí, te llevará a tu casa. Acepta este cofrecito , pero te recomiendo vivamente que no lo abras  por ningún motivo del mundo, si no quieres perderme para siempre.&lt;br /&gt;Taro prometió y abrazó a la princesa. Luego subió a la grupa de la tortuga, que lo condujo fielmente  a su casa.&lt;br /&gt;¡Cuántas mudanzas habían ocurrido durante su ausencia! Grandes árboles crecían allá donde antaño se extendía la playa desnuda; la aldea había crecido mucho, y ya no se veían cabañas con tejado de paja, sino amplias casas de albañilería. Los habitantes ,que sentados en los umbrales, lo miraban pasar, éranle desconocidos. Taro  no sabía que pensar; una sensación  de frío y de angustia le invadió. ¿Qué había  sucedido? A la orilla de un riachuelo, reparó en una viejecita que estaba lavando; se le acercó  y le pidió noticias de su familia.&lt;br /&gt;-Tengo cuento siete años- contesto la mujer-, y por mis padres, que a su vez lo habían oído contar a los suyos, se que un tal Taro, que vivió  hace cerca de tres siglos, desapareció un día para nunca más volver.&lt;br /&gt;A estas palabras, Taro se quedó petrificado de horror ; ¡así pues, no habían  transcurrido tres años, sino tres siglos es en los abismos marinos!&lt;br /&gt; ¡ Oh, como había volado el tiempo ! ¿Y que podía hacer ahora? Solo, sin amigos, sin parientes, en un pueblo que ya no era el suyo, rodeado de gentes extrañas, sin dinero... Al llegar a este punto su atención fue atraída por el cofrecito que le diera Otimé antes de partir.&lt;br /&gt;-¡Tal vez contiene un tesoro!- pensó. Y quizá por eso la reina me ha recomendado que por ningún motivo lo abriese.&lt;br /&gt;La tentación de efectuar la acción prohibida se apoderó de él con  tanta fuerza que  no pudo resistirla; inclinose sobre el cofre, agarró la tapa y trató de levantarla. De improviso  se abrió , dejando  salir un  humo de color violáceo  que lo envolvió de la cabeza a los pies. Entonces su rostro se arrugó , sus cabellos y su barba  se volvieron blancos, sus miembros se entumecieron  y, en menos de un minuto, el joven Taro se convirtió en un anciano caduco  con un pie en el sepulcro. Con un grito de angustia se arrastró hasta la falda del monte y avanzó por el bosque, donde bien pronto desapareció. Desde entonces, no se ha sabido nada de él.&lt;br /&gt;De cuando en cuando, especialmente durante las noches de luna llena, los pescadores que navegan en aguas de Sugeka oyen, procedente del mar, una voz febril, angustiosa , que llama, desesperadamente y las buenas gentes, murmurando entre sus dientes una rápida oración a Buda, dicen:&lt;br /&gt;-Es Otimé que llama a Taro, su esposo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-844314735889298410?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/844314735889298410/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/04/el-pescador-y-la-tortuga.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/844314735889298410'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/844314735889298410'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/04/el-pescador-y-la-tortuga.html' title='El pescador y la tortuga'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-8835580105283014558</id><published>2009-04-11T21:15:00.003-07:00</published><updated>2009-04-11T21:15:59.411-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas de Japón'/><title type='text'>Amor filial</title><content type='html'>Erase una vez en el viejo Japón un poderoso mandarín  conocido como Kuen-Yu, el cual tenía una hija única, bellísima que se llamaba adorable. La muchacha creía en el palacio de su padre  como una perla rara en su concha . Todos la querían  y se desvivían  por satisfacer sus caprichos, ya que tal era la voluntad de su padre, que la adoraba  como a la niña de sus ojos.&lt;br /&gt;Adorable,  que además de ser bella era también muy buena , no por ello se mostraba caprichosa o vanidosa; por el contrario, cada día  era más humilde y modesta ; sentía infinita gratitud  hacia su padre y estaba dispuesta  a hacer cualquier sacrificio, incluso a dar la vida por él.&lt;br /&gt;Si bien tenía  el cutis delicadísimo, por la noche dormía sin mosquitera, para atraer hacia sí a todos los mosquitos de la casa y asegurar de  tal modo a su padre  un sueño tranquilo. Al anciano mandarín le gustaba sobremanera el pescado  y se afligía  porque en invierno no podía comer sus platos favoritos, ya que los lagos estaban helados. Adorable iba entonces sin ropa  a tenderse sobre la superficie helada del lago ; el calor de su cuerpo fundía el hielo; los peces se acercaban , y ella los cogía y  los llevaba a su pare.&lt;br /&gt;La vida, pues, transcurría feliz para aquellos dos seres que se adoraban , cuando un día el emperador mandó a llamar  a Kuen-Yu a  la corte , y al presentarse el viejo mandarín ante el le dijo:&lt;br /&gt;-Quiero que me hagas fundir una  campana  de voz tan potente, que su tañido pueda oírse  a kilómetros y kilómetros  lejos de la capital.&lt;br /&gt;Kuen –Yu  se inclinó reverente  y salió de la sala del trono. Apenas regresó a su palacio , mandó a llamar a los más famosos  fundidores del reino; hizo añadir al cobre una parte de oro, para que el tañido de la campana fuese más dulce. Y, tras  jornadas y jornadas de intenso trabajo alrededor de   un horno que permanecía encendido de noche y día  y despedía lívidos resplandores  u chispas doradas, finalmente la campana estuvo lista. Mas ¡ay!, cuando ésta fue probada en presencia del emperador y su corte , su repique apenas fue oído por  los centinelas que vigilaban en la explanada de las murallas , más allá  del palacio imperial  nadie lo oyó. El emperador, indignado, golpeo  violentamente el suelo con el cetro de oro  y le gritó a su fiel mandarín:&lt;br /&gt;-Te doy un mes de tiempo, Kuen –Yu; si dentro de este plazo no me preparas  una campana según mis deseos, morirás en el patíbulo.&lt;br /&gt;Después de esta orden se retiró con toda la corte.&lt;br /&gt;Kuen- Yu, que había  quedado solo en la gran plaza, se cubrió  el rostro con las manos y estalló  en sollozos ¿Cómo podría cumplir la orden de  su amo? Lo que éste pedía era una cosa imposible, y él estaba  destinado a dejar su cabeza entre las manos del verdugo; no tenía salvación. Mas he aquí  que una mano suave y dulce  la acarició la  cabeza, en tanto que una voz muy melodiosa  y muy querida le susurraba:&lt;br /&gt;-No te aflijas, papaíto; ya veras  cómo  dentro de un mes podrás entregar al emperador la campana que desea.&lt;br /&gt;Adorable estaba allí, como siempre, a su lado, dispuesta  a sostenerle, a ayudarle  , o a compartir con él su triste suerte.&lt;br /&gt;Llegó  la noche  y la muchacha se envolvió  en una capa negra y salió furtivamente  de su casa, encaminándose  en la noche oscura  a través  de tenebrosos callejones hacia los barrios bajos de la ciudad. Así llego ante una casucha ruinosa  y llamó tímidamente a la puerta mal cerrada. Una voz ronca la invito a entrar, y la muchacha obedeció y entró.&lt;br /&gt;Se encontraba en una especie de antro sucio y húmedo , iluminado por la débil llama de una vela. Ante una mesa, sobre la cual se veían alambiques, crisoles y varias ampollas, se sentaba  un viejo de luenga barba blanca y nariz ganchuda, cabalgada por unas antiparras.&lt;br /&gt;-Dime- murmuró la  muchacha con voz trémula- ¿Cómo puede fundirse una campana lo bastante potente  para ser oída a leguas  y leguas de distancia? Si sabes decírmelo,   te recompensaré espléndidamente.&lt;br /&gt;-Siéntate, hijita  y veremos cómo puedo contentarte- dijo el mago.&lt;br /&gt;Hojeó algunos enormes librotes de extraña escritura, examinó  unos pliegos cubiertos de signos extravagantes y al cabo de unas horas de incansables estudio, el mago habló:&lt;br /&gt;-Haz fundir , en cantidades iguales cobre, oro, y plata; luego añade a la amalgama el cuerpo de una doncella, y hazlo fundir too en el crisol. Hasta que la sangre de la muchacha no se mezcle con los metales en fusión, la campana no podrá  dar un sonido tan fuerte como el emperador desea.&lt;br /&gt;Así hablo el mago. Adorable se sintió estremecida por un escalofrío  de terror; pero se sobrepuso, y una dulce sonrisa apareció en su bellísimo rostro.&lt;br /&gt;Una vez más  se le ofrecía la ocasión de demostrar a su padre su entrañable afecto.&lt;br /&gt;Se  trabajó intensamente en la fusión de la campana. El mandarín no abandonaba ni siquiera un minuto las proximidades del horno donde se fundían los metales y vigiaba  a los obreros que estaban bajo sus órdenes con una atención rigurosísima. Cuando el trabajo iba a terminar, Adorable  entró a la fragua  y fuese acercando poco a poco al horno ardiente. Luego,  aprovechando un momento de distracción de su padre, se arrojó decidida al horrible infierno de fuego, gritando:- ¡Por amor a ti, papaíto!&lt;br /&gt;Aquella vez la campana fue perfecta de una forma maravillosa, de un color magnífica, y sus tañidos eran más potentes y más dulces que los de cualquiera otra campana que hubiese existido en el mundo. Mas acaso en aquellos sones se  mezclaban sollozos, gemidos y lamentos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-8835580105283014558?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/8835580105283014558/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/04/amor-filial.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/8835580105283014558'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/8835580105283014558'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/04/amor-filial.html' title='Amor filial'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-1365905112783774835</id><published>2009-04-11T21:15:00.001-07:00</published><updated>2009-04-11T21:15:18.930-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas de Japón'/><title type='text'>El gran Kotei</title><content type='html'>Kotei  fue un gran emperador del Japón. El día de su nacimiento sucedieron muchos prodigios por todo el reino, y los  adivinos afirmaron que ello indicaba que había nacido un gran hombre.&lt;br /&gt;Los primeros años de su reinado fueron turbados por una guerra civil . Shiyu, un malvado mago, se había revelado contra su señor, logrando alistar bajo su bandera algunos hombres, en su mayoría maleantes. Los rebeldes hacían “razzias” en las ciudades, saqueaban los caseríos  y todo lo incendiaban y destruían  a su paso.&lt;br /&gt;Kotei, decidido a poner fin  a semejante estado de cosas, reunió un formidable ejército  y partió, al frente  de sus huestes, en busca del rebelde. Los dos ejércitos se encontraron en la llanura de Takuroku; la batalla fue terrible, sangrienta y duró toda la jornada. A la puesta del sol, las tropas rebeldes fueron obligadas a retirarse, mas, para que el enemigo no estorbase su repliegue, su jefe, que como hemos dicho era un mago, hizo con sus artes sobrenaturales, descender una densa niebla sobre el campo de batalla, y mientras el ejército imperial, perdido el sentido de la orientación, se desbandaba , Shiyu se retiró ordenadamente, contento de haber engañado al enemigo.&lt;br /&gt;Kotei,  enojado por aquella jugarreta del bribón,  pasó diez días y diez noches encerrado en su tienda ideando un medio para contrarrestar la astucia de su enemigo.Al alba del undécimo día, había hallado la solución. En aquella remota época en que aún no se conocía la brújula, Kotei inventó un instrumento que señalaba siempre el mar, al cual llamo shinansha. Con el  podría orientarse aun en medio de la niebla más densa provocada por un adversario.&lt;br /&gt;Puso la shinansha en un carro de  guerra al frente del ejercito  partió contra el enemigo, que había acampado a poca distancia. La batalla se trabó más violenta que la primera; los soldados de una y otra parte luchaban encarnizadamente, y, al atardecer, la victoria se inclinó  del lado de las tropas imperiales. Entonces Shiyu, queriendo proteger la retirada de los suyos, condensó nuevamente una niebla espesa y oscura sobre el llano. Pero esa vez los soldados de Kotei no se preocuparon : siguiendo la dirección indicada por la Shinansha , encontraron el buen camino y se lanzaron  en persecución de los vencidos.&lt;br /&gt;Pero he aquí  que un río en plena crecida vino a parar el paso de los guerreros. Shiyu no se turbo ante aquel obstáculo ; pronunció unas palabras mágicas , hizo unos extraños signos en el aire  las aguas se abrieron  dejando libre el paso a él  los suyos. Cuando hubieron ganado la orilla opuesta, las  turbias y arremolinadas ondas cerráronse nuevamente, Kotei y los suyos quedaron inmovilizados en la otra rivera , ya que en aquella época no se conocían todavía las barcas en el Japón, y un río  en crecida era un obstáculo insuperable.&lt;br /&gt;Fuera de sí por  la cólera, al ver cómo el enemigo huía por segunda vez Kotei paseaba nerviosamente a  lo largo de la rivera, cuando de pronto vio una rama que, saltando de la hierba donde estaba escondida, subió  sobre un trozo de madera que flotaba en el agua   y en aquella rudimentaria embarcación atravesó  el río en plena avenida. Esta insignificante escena sugirió  una idea al emperador. Ordenó inmediatamente a sus soldados que cortasen los árboles  del vecino bosque y que construyeran con ellos, bajo sus indicaciones, barcas rudimentarias, tantas cuantas fuesen necesarias, a  fin de que todo el ejército pasase a la orilla.&lt;br /&gt;Cuando las barcas estuvieron dispuestas Kotei y sus hombres se embarcaron y arribaron  felizmente  a la margen opuesta. Atacaron a Shiyu en su mismo campamento, consiguiendo una completa victoria  y poniendo fin a una guerra que desde hace tanto tiempo, azotaba al país.&lt;br /&gt;Vuelta la paz, Kotei se  puso a reinar con sabiduría y justicia; tanto fue así  que puede decirse que los japoneses nunca fueron tan ricos y felices como en aquella época.&lt;br /&gt;Un día, el gran emperador, ahora ya muy anciano, paseaba  por el parque del palacio, apoyándose en un grueso bastón, cuando apareció en el horizonte un águila que brillaba como el oro y se aproximaba rápidamente. Al llegar sobre el palacio imperial  descendió lentamente,en amplias espirales, y fue a posarse a los mismos pies de Kotei.&lt;br /&gt;-Mensajero del cielo- dijo entonces el anciano emperador-; ¿vienes  a anunciarme que mi vida mortal ha terminado?&lt;br /&gt;El águila inclino la cabeza . Entonces Kotei despidiose de todos los suyos que se agolpaban en torno suyo y le abrazaban las rodillas, llorando. Luego montó en la grupa del águila, que enseguida abrió sus inmensas alas y se clavó en el espacio, y muy pronto no fue más que un puntito oscuro que desapareció entre los rayos del sol.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-1365905112783774835?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/1365905112783774835/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/04/el-gran-kotei.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/1365905112783774835'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/1365905112783774835'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/04/el-gran-kotei.html' title='El gran Kotei'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-103358982577835198</id><published>2009-04-11T21:14:00.001-07:00</published><updated>2009-04-11T21:14:54.439-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas de Japón'/><title type='text'>El dragó y la diosa.</title><content type='html'>Erase una vez  un dragón  horrible de enormes fauces que vomitaba fuego, con una larga cola verde esmeralda, toda erizada de  puntas relucientes . El dragón que habitaba en una caverna submarina, era muy glotón de carne tierna  y dulce de los niños ; por eso, apenas llegaba la primavera, salía  de su antro tenebroso, tapizado de algas, y se acercaba a las playas del Japón , poblada de niños de todas las edades que jugaban con la arena y se zambullían  en el agua azul alegres y juguetones.&lt;br /&gt;El monstruo poníase en acecho y apenas uno de los niños se alejaba un poco de su mamá y se adentraba en el mar , apartándose de los demás , saltaba fuera de su escondite  con un aullido que helaba a sangre se lo tragaba de un bocado.&lt;br /&gt;¡Cuántas mamás  y cuántos papás  sumidos en el duelo a causa del monstruo cruel!&lt;br /&gt;Desde lo alto de su castillo aéreo, Benten la diosa de la felicidad, observaba con el corazón destrozado aquellas escenas de matanza. La diosa, que era profundamente buena, se apiadaba, no  sólo de las pequeñas victimas  y de sus padres, sino también del monstruo.&lt;br /&gt;-¿Quién sabe?- se decía. Su crueldad  tal vez es debida sólo a la soledad a que está condenado. Evitado  y temido por todos, está obligado  a vivir en aquel  horrible refugio, donde ni siquiera un rayo de sol va a ofrecerle su caricia. No es bueno porque no conoce la bondad; jamás nadie  se la ha mostrado; se siente odiado por todos  y odia  a todo el mundo.&lt;br /&gt;Y decidió hacer algo por aquel ser olvidado de los dioses y despreciado de los hombres.&lt;br /&gt;Un día subió  a una nubecilla en forma de cisne, que le servía de carruaje para atravesar los vastos espacios del cielo, y se hizo conducir precisamente al punto del mar donde estaba  la gruta del dragón. Descendió hasta casi tocar la superficie del agua  y se puso a llamar al monstruo con voces dulces como una música.&lt;br /&gt;Y he aquí que el mar comenzó a agitarse y a rebullir  como una enorme marmita; las aguas se separaron, y entre la espuma surgió primero la caverna  en cuyo umbral estaba el dragón, y luego una isleta que sostenía la caverna.&lt;br /&gt;La diosa sonrió y  a su sonrisa, el agua se volvió azul y se aplacó, y una infinidad de flores abigarradas  y perfumadas se abrieron en la isla. Benten se dejó caer, ligera como una mariposa, sobre aquella tierra admirable y, apenas la tocó con sus pies, una dulce música broto de los mil árboles floridos; y todo fue un rumor de alas, un gorjear de pájaros , un murmullo de fuentes y un borboteo de cascadas. El dragón, inmóvil, aturdido, observaba todas aquellas maravillas que nunca hubiese imaginado . La diosa, entonces, se le acercó, siempre sonriendo, y le dijo:&lt;br /&gt;-¿Quieres que nos casemos? Ya no estarás solo; te amaré. Ambos viviremos en este pequeño paraíso  y tendremos hermosos niños, y así te sentirás feliz y no comerás nunca más  los niños de los hombres.&lt;br /&gt;El monstruo dijo sí con su enorme cabeza, mientras dos lágrimas, dos perlas relucientes brotaban de sus ojos.&lt;br /&gt;Desde aquel día, los niños del Japón pudieron jugar tranquilamente en las playas, y sus padres no tuvieron que temer más por ellos el asalto del hasta entonces temido dragón.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-103358982577835198?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/103358982577835198/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/04/el-drago-y-la-diosa.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/103358982577835198'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/103358982577835198'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/04/el-drago-y-la-diosa.html' title='El dragó y la diosa.'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-2179196420248285289</id><published>2009-04-11T21:12:00.002-07:00</published><updated>2009-04-11T21:14:27.981-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas de Japón'/><title type='text'>El dragón de las ocho cabezas</title><content type='html'>Susanoo, el dios de las tempestades, expulsado del cielo, se refugió en la tierra y se puso a  viajar de un sitio a otro, observando las cosas y estudiando a los hombres.&lt;br /&gt;Una tarde, hacia la puesta del sol, llegó cerca de una alquería  situada en pleno campo y , decidido a pedir hospitalidad por aquella noche, encaminó sus pasos con decisión hacia la puerta. Cuando estuvo a pocos pasos, unas voces lamentables, interrumpidas de vez en cuando por sollozos  y suspiros, hirieron sus oídos.&lt;br /&gt;El dios  se detuvo perplejo en el umbral y echó una ojeada al interior de la casa. En el centro de la estancia, desnuda, y con el hogar sin fuego, se hallaban tres personas: un anciano, una anciana y una muchacha de rara belleza,  de larga cabellera fluente, negra como las alas del cuervo, y hermosos ojos brillantes como estrellas. Los tres se lamentaban, lloraban y golpeándose el pecho en señal de desesperación.&lt;br /&gt;-¿Qué sucede?- preguntó Suzano. ¿Por qué tanto dolor?&lt;br /&gt;El anciano alzó el rostro lleno de arrugas y húmedo de lagrimas hacia el desconocido y contestó  de esta manera:&lt;br /&gt;-Soy Asizanuci, esta es mi mujer Tenazuci  y la muchacha que  aquí veis llorando es mi hija Kunisada, a quien dentro de poco el dragón de las ocho cabezas vendrá a buscar para llevársela a su guarida y devorarla .&lt;br /&gt;-¿Quién es ese monstruo?- pregunto el dios.&lt;br /&gt;-¡Oh ! es un monstruo enorme, que con  su mole ocupa ocho valles y ocho colinas; y tiene  ocho colas y ocho cabezas. Sus ojos  son de fuego, su vientre lanza chispas, su cuerpo está cubierto de un espeso bosque de cedros gigantes. Este monstruo se ha llevado todas mis riquezas; ha matado uno tras otro cuanto animal había en mi establo  y también los  ciervos que poblaban mi hacienda. Ahora que me ha despojado de todo,  viene a quitarme la única alegría de mi vida, esta hija adorada, en quien había  puesto todas mis esperanzas.&lt;br /&gt;-Si Kusanida quiere ser mi mujer, la protegeré contra el monstruo- dijo Susanoo, conmovido por aquel relato.&lt;br /&gt;Y para revelar su identidad, abrió la capa de peregrino que lo cubría. De momento apareció a los ojos de los presentes en toda su prestancia y majestad divinas. Kusanida se le acercó confiada, ofreciéndole su blanca manita, que Suzano estrechó  entre las suyas con ternura.&lt;br /&gt;Pero en aquel preciso momento la tierra tembló espantosamente y un aullido terrible resonó en la noche; el dragón se acercaba. Se divisaban ya las dieciséis  llamas de sus ojos, que desgarraban las tinieblas con lívidos resplandores, en tanto que su cuerpo inmenso, semejante a una montaña, se iba aproximando, arrollándolo todo a su paso.&lt;br /&gt;Susaono desenvainó su refulgente espada y ordenó  a los dos ancianos, que en un rincón de la estancia rezaban temblorosos, que preparaban frente  a la alquería ocho odres llenos de vino.&lt;br /&gt;El dragón avanzaba veloz, como el pensamiento, a pesar de su mole.  Pero al llegar cerca de la casa se detuvo: había sentido los efluvios del vino, del que  era sobremanera glotón. Sin vacilar, metió las ocho cabezas en los ocho odres y se puso a beber con avidez. Y bebió y bebió , hasta que borracho, perdido, cayó a tierra profundamente dormido.&lt;br /&gt;Entonces Susano se le acercó  y hundió muchas veces la hoja de su espada en el cuerpo inmóvilo. Chorros de sangre negrusca manaron de la herida como cascadas y fueron a regar la tierra del contorno, formando un agitado río de olas sangrientas.&lt;br /&gt;El monstruo estaba ya muerto; pero, para mayor seguridad, Susanoo hundió una vez más  su arma en medio del cuerpo inmenso . Un rumor metálico, y la espada divina voló hecha pedazos. ¿Con qué obstáculo se había topado ? El dios quiso averiguarlo; descuartizó el cuerpo del monstruo e imaginen su asombro al descubrir en sus entrañas una larga espada diamantina.&lt;br /&gt;-Esta espada- se dijo, mientras la sacaba de su original vaina- la regalare a mi hermana Amaterasu para obtener su perdón.&lt;br /&gt;Luego, tomo de la mano a la hermosa Kunisada  y la condujo a su maravilloso palacio, ceñido de ocho nubes plateadas, donde vivió para siempre feliz y contento.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-2179196420248285289?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/2179196420248285289/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/04/el-dragon-de-las-ocho-cabezas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/2179196420248285289'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/2179196420248285289'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/04/el-dragon-de-las-ocho-cabezas.html' title='El dragón de las ocho cabezas'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-7703708818794886905</id><published>2009-04-11T21:12:00.001-07:00</published><updated>2009-04-11T21:12:32.189-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas de Japón'/><title type='text'>La hija de la luna</title><content type='html'>Hace muchos, muchísimos siglos , vivía  un anciano leñador , el cual estaba muy triste porque los dioses no le habían mandado un hijo. El y su mujer habitan solos en una mísera cabaña , sin otra esperanza que la de trabajar de sol a sol, hasta que les llegara su última hora.&lt;br /&gt;Un día, que como de costumbre se hallaba en el bosque  y estaba derribando un árbol de bambú con su hacha , vio una luz blanca y diáfana desprenderse del tronco. Asombrado se quedó ante tal fenómeno , y más aún cuando la parte  superior del árbol cayo al suelo y en la cavidad  del tronco apareció,  en medio de una luz intensa, una niña bellísima, que le tendió los brazos.&lt;br /&gt;-Será mi hija- dijo el hombre, estrechándola  contra su corazón. El cielo me la envía.&lt;br /&gt; Y con aquella dulce carga regresó a su casa. La alegría de la mujer fue indescriptible, de tan grande, y los dos ancianos, cuyas vidas tenían  finalmente un objeto y podían dar salida a la ternura y  el amor que encerraban sus corazones, adoptaron a la milagrosa niña.&lt;br /&gt;Desde aquel día el anciano, cada vez que derribaba un árbol, hallaba dentro del tronco  piedras preciosas y oro en abundancia. Tanto que en tres meses se hizo riquísimo. Adquirió un magnifico coche y unos caballos estupendos e inició una nueva vida de comodidades y lujos.&lt;br /&gt;Entre tanto, la misteriosa niña crecía y ada día  era más hermosa. Su rostro emanaba una claridad que inundaba la casa de una suave luz , tanto que aún en el corazón de la noche , allá donde la niña aparecía , hubiérase dicho que reinaba el día. Por esta extraordinaria virtud fue llamada rayo de Luna.&lt;br /&gt;La fama de la belleza de la muchacha  habíase  esparcido por  todo el Japón; y llegaban de todas partes caballeros, gentilhombres, príncipes, pretendientes  a su mano. Pero rayo de Luna no quería siquiera verlos  y declaraba a sus padres adoptivos que se sentía tan feliz a su lado que por todo el oro del mundo no les dejaría para seguir a un hombre. Mas, entre tanto, poco a poco, Rayo de Luna se hacía cada vez más diáfana estaba cada vez más triste, y una noche el padre la encontró junto a la ventana mirando  fijamente la luna que resplandecía en el cielo, y llorando.&lt;br /&gt;¿Qué te pasa, hijita mía?- díjole  el anciano con ansiedad. ¿No eres feliz  aquí con nosotros ? ¿Deseas algo?&lt;br /&gt;-No, padre mío; soy muy feliz y lloro precisamente porque debo  decir adiós a tanta felicidad. Habéis de saber que yo soy hija de la luna  y un tiempo habité  allá arriba, en el plateado planeta que ilumina vuestras noches. Pero cometí un grave pecado, y entonces me  condenaron a vivir durante veinte años en la tierra. He aquí por qué me encontrasteis en la cavidad de un tronco. Ahora los veinte años han pasado y desgraciadamente mañana por la noche vendrán a recogerme.&lt;br /&gt;Al oír tales palabras , al anciano leñador se le oprimió el corazón. ¿Cómo  podría vivir ahora sin rayo de luna? Comunicó  la triste noticia  a su mujer, y ambos lloraron amargas lágrimas  durante toda la noche y el día siguiente.&lt;br /&gt;Llegó la noche fatal. La luna llena se alzó en el cielo, iluminando el mundo adormecido bajo su diáfana luz. Un solemne silencio reinaba en la naturaleza. De pronto, una nube se desprendió del disco de plata y aproximose rápidamente  a la tierra, agrandándose a sus vistas. En poco tiempo el cielo se oscureció  completamente, y la inmensa nube fue a posarse sobre la casa donde habitaba rayo de Luna. En medio de la nube había una carroza de plata tirada por espléndidos  caballos alados; en la carroza  se sentaban numerosos caballeros suntuosamente vestidos. Uno de ellos se apeó del carruaje  y quedando suspendido en el aire, gritó con estentórea voz:&lt;br /&gt;-Hija de la luna, ha llegado el momento de subir de nuevo a tu reino .&lt;br /&gt;Al conjuro de estas palabras, las puertas de la casa  se abrieron solas,  y apareció  Rayo de Luna en todo el esplendor de su belleza. Abrazó  a su padre, y a su madre, que la seguían sollozando ; luego subió rápidamente a la carroza. Esta se  puso en marcha, dejando tras de sí una estela luminosa, y subió rauda hacia el cielo, donde pronto desapareció.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-7703708818794886905?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/7703708818794886905/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/04/la-hija-de-la-luna.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/7703708818794886905'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/7703708818794886905'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/04/la-hija-de-la-luna.html' title='La hija de la luna'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-7515048209234959132</id><published>2009-04-11T21:11:00.000-07:00</published><updated>2009-04-11T21:12:03.670-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas de Japón'/><title type='text'>El hombre que no quería morir</title><content type='html'>Sentaro había recibido de su padre una importante herencia y, gracias a ella podía llevar una vida cómoda y despreocupada. Por eso le gustaba mucho vivir. Un día supo que uno de sus amigos había muerto; entonces , pensando que, tarde o temprano, lo mismo le sucedería a él, sintió el corazón oprimido de angustia. No, Sentaro no quería morir. ¡Era tan bella la vida! Pero ¿Qué hacer? Todos los hombres tenían  que morir. Y este pensamiento le atormentaba noche y día sin darle punto de reposo. Al fin, pensó ir en peregrinación al templo de Jofuku, que se levantaba en la cumbre de una escarpada montaña, y allí orar con fervor al dios, a fin de que le concediese la inmortalidad.&lt;br /&gt;Dicho y hecho; partió, y tras algunos días de duro camino a través de una región abrupta y salvaje, llegó al templo. Allí se prosternó a los pies de la enorme estatua del dios, orando con toda el alma. Rezó horas y horas sin cansarse, golpeándose el pecho y llorando. Entre tanto caía la noche, oscura y tormentosa. A lo lejos retumbaba el trueno, el viento silbaba siniestramente por  los barrancos, la lluvia caía  a torrentes sobre el tejado del templo.&lt;br /&gt;Sentaro no se daba cuenta de nada y continuaba elevando al dios su ardiente plegaria. Mas he aquí que en un momento dado las luces que ardían ante el altar dieron un vivísimo destello, la estatua del dios movió los ojos, levantó un brazo y habló.&lt;br /&gt;-Sentaro, tu deseo- dijo con voz de trueno- es presuntuoso. Todos los hombres deben morir. Pero  quiero contentarte; te enviaré al país de la vida  eterna.&lt;br /&gt;Tendió a Sentaro en una hoja de papel. El hombre la cogió mecánicamente y de repente aquella hoja se agrando por arte de magia, tomando la forma de un inmenso pájaro. Sentaro saltó a su grupa, y el pájaro voló raudamente, elevándose entre las nubes.&lt;br /&gt;Vuela que te vuela, recorrieron millares de leguas, traspasando los montes y lanzándose  sobre el mar que brillaba bajo la luna. Al cabo de algunos días de aquel viaje fantástico, dieron visita a una isla. Allí el pájaro aterrizó y apenas Sentaro hubo bajado a tierra, se empequeñeció  y volvió  a ser la hoja de papel de antes. El hombre lo plegó y se lo metió en el bolsillo.&lt;br /&gt;Próximo al lugar donde había aterrizado, se  levantaba una hermosa y próspera ciudad; todos los habitantes parecían acomodados y jóvenes, pero tenían una expresión de profunda melancolía en la mirada. Asombrado, Sentaro detuvo a algunos de ellos y les preguntó por qué estaban tan tristes.&lt;br /&gt;-Estamos cansados de vivir en este país donde nunca se muere- le contestaron todos sin excepción.&lt;br /&gt;-¡Qué tontos! Pensó el hombre. Son felices y no lo saben. Este es precisamente el país que me irá bien.&lt;br /&gt;Adquirió una hermosa casita  rodeada de jardín y allí pasó algunos años dichosos de verdad, la muerte no lo atormentaba ya y sabía que seguiría viviendo así por una eternidad. Reíase de sus vecinos, que por el contrarío , deseaban ardientemente morir. Estos trataban de procurarse la muerte por todos los medios: se fatigaban andando, saltando y corriendo más allá de sus  fuerzas; pasaban repentinamente del calor al frío y viceversa ; comían manjares indigestos, y alguna vez incluso lograban obtener  a escondidas y tomar poderosos venenos. Pero siempre en vano. Todo lo que en el mundo de los mortales los habría llevado a la muerte en poco tiempo, allí parecía producir el efecto opuesto, y tras las fatigas, tras los manjares indigestos, tras los mismos venenos, los infortunados habitantes sentíanse mejor que antes; allí nada de afecciones cardíacas, nada de pulmonías, nada de congestiones cerebrales, nada de mal e hígado... ¡nada, absolutamente nada!&lt;br /&gt;Así pasaron cien años, y doscientos y, poco a poco Sentaro, se dio cuenta de que ya no era tan feliz. Aquella vida siempre igual y monótona empezaba a enojarle y muy pronto también  él tenía en los  ojos aquella expresión de fatiga  y de melancolía  que tanto le asombraba a su arribo a la isla. La añoranza de la patria y de la casa lejana le asaltó y no le daba tregua; pronto aborreció aquella isla que un tiempo le parecía feliz, y llegó a  encontrar  insoportable la eternidad  que en ella se gozaba. Ahora pensaba que al fin y al cabo era hermoso morir, cerrar los ojos pensando en un eterno reposo.&lt;br /&gt;Un día más triste  y descorazonado que de costumbre, se echó de hinojos sobre la playa e invocó a Jofuku, pidiéndole la gracia de poder retornar a su país.  &lt;br /&gt;Apenas había formulado la plegaria, cuando del  bolsillo, donde la metiera doscientos años antes, le cayo la hoja de papel. Al tocar el suelo, la hoja comenzó a ensancharse  a alargarse  hasta que volvió a tomar la forma de un enorme pájaro de alas inmensas. Sentaro, feliz, montó en él  y el ave  hendió el aire en un vuelo rápido  que lo llevó  a través del mar.&lt;br /&gt;El viaje duro ocho días y ocho noches; al día noveno estalló una horrible tempestad . Cielo y mar parecían animados de una cólera satánica. Las olas se encrespaban hasta casi tocar las nubes, y de lo alto caía una lluvia torrencial . Desgraciadamente sucedió lo que era de esperar . El pájaro milagroso  era de papel y aquel diluvio lo dañó gravemente; se reblandeció, las alas se plegaban, hasta que se precipitó en los abismos  marinos arrastrando consigo a su pasajero. Sentaro comprendió que iba a llegar su última hora y aunque pocos minutos antes hubiese deseado tanto la muerte, en aquel momento no pudo contener un grito de horror.&lt;br /&gt;-¡No quiero morir!- grito.&lt;br /&gt;Aquel grito fue repetido pos los ecos cada  vez más fuerte , cada vez más angustioso. Sentaro abrió los ojos y se halló tendido en el suelo en el templo de Jofuku, a los pies de la imagen del Dios. Todo había sido un sueño. Pero aquel sueño le había enseñado muchas cosas; le había hecho comprender que eternidad no significa felicidad, y cuán débil  es la naturaleza humana, , que en un momento desea vivir y  un momento después morir. Por eso se puso en pie, se inclinó ante la estatua de Jofuku, y le dio   las gracias por haberle inspirado aquel sueño admonitorio; luego más sereno y tranquilo tomó el camino de su casa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-7515048209234959132?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/7515048209234959132/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/04/el-hombre-que-no-queria-morir.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/7515048209234959132'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/7515048209234959132'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/04/el-hombre-que-no-queria-morir.html' title='El hombre que no quería morir'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-8625277189563045434</id><published>2009-03-17T22:26:00.001-07:00</published><updated>2009-03-17T22:26:40.640-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas de Japón'/><title type='text'>La gran cacería de Miyako</title><content type='html'>En el bosque  se extendía leguas y leguas a través de la provincia de Settsee, resonaban los cuernos de caza, los ladridos de los perros, la gritería de los cazadores y el relinchar de los caballos. El poderoso Miyako estaba cazando. Durante tres días y tres noches sin descanso, la gran cacería agitó aquellos parajes, matando o capturando a todos los animales grandes y pequeños que vivían en aquel bosque secular.&lt;br /&gt;Yasuma, el joven leñador  que habitaba en una cabaña  en el centro de un claro, oía aquel ruido y sufría. Amaba a los animales del bosque, pues todos eran amigos suyos, y odiaba a aquellos hombres  malos y crueles que, por puro pasatiempo, los exterminaban sin piedad. Al anochecer del tercer día, abriose la puerta de su cabaña, y en el umbral apareció  temblorosa de espanto una hermosa zorra blanca.&lt;br /&gt;-Escóndeme, te lo ruego- dijo con voz insegura el bello animal, juntando las manos en acción de implorar.&lt;br /&gt;Yasuma la escondió con cuidado: la cacería pasó de largo entre relinchos  de caballo y ladrar de perros y hasta que el  último eco de aquel estruendo se perdió a lo lejos, la zorra no abandonó s escondite. Y¡ Oh maravilla!, se transformó en una bellísima muchacha de ojos negros  y aterciopelados, cabellos sedosos y traje blanco y flotante.&lt;br /&gt;-Soy la princesa Crisantemo- explicó al asombrado leñador-; mi madrina, que era una maga, me transmitió el don de poderme mudar en un animal cualquiera, cuando así lo deseo. Ayer se me ocurrió la idea de transformarme en zorra y participar en la cacería,  no como cazadora, que es lo que suelo hacer, sino como animal salvaje ¡Que cosa más horrible! ¡Cuánto he sufrido! Me he jurado a mí misma no cazar más y prohibir a mis vasallos que los hagan, ya que no quiero que las pobres  bestezuelas sufran lo que yo he sufrido. De no haber sido por tu bondad, a estas horas estaría despedazada por los perros. Ven a mi castillo; te ofrezco mi mano y mis riquezas, para que compartamos todo.&lt;br /&gt;Así pues el joven leñador fue príncipe, más no se ensoberbeció en modo alguno por ello; siguió siendo modesto y sencillo como cuando habitaba aquella mísera cabaña del bosque y, como entonces, estuvo siempre pronto a socorrer a los pobres seres sin defensa contra la prepotencia de los más fuertes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-8625277189563045434?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/8625277189563045434/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/03/la-gran-caceria-de-miyako.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/8625277189563045434'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/8625277189563045434'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/03/la-gran-caceria-de-miyako.html' title='La gran cacería de Miyako'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-591320360540252322</id><published>2009-03-17T22:08:00.000-07:00</published><updated>2009-03-17T22:11:24.156-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas de Japón'/><title type='text'>El dragón negro</title><content type='html'>El mikado  había enfermado gravemente de una misteriosa dolencia, que ningún medico lograba curar. Los gentilhombres, que velaban a su señor noche y día, notaron que, al filo de la medianoche, el enfermo empezaba a lamentarse, como si sufriese atrozmente, y continuaba así hasta las primeras luces del alba. Cierta noche, además un jardinero  que se había quedado en el parque de palacio más de lo que solía, al dar las doce vio elevarse del bosque vecino una inmensa nube negra que, planeando lentamente a través del aire terso  de la noche, fue  a posarse sobre el tejado del pabellón central del alcázar, donde dormía el Mikado. Corrió al momento a contar lo sucedido, y toda la gente se conmovió; seguramente se trataba de un monstruo que con su maléfico influjo, traía la muerte al poderoso soberano. Todo el mundo estuvo de acuerdo en decir que era necesario matar al extraño ser. Mas ¿Quién lograría hacerlo? Era aquello una empresa sobremanera ardua.&lt;br /&gt;Finalmente, tras  prolongada discusión , la elección recayó en el valeroso Yorimasa, de la familia de los minamoto, el más hábil guerrero  no sólo del Japón sino del mundo entero.&lt;br /&gt;Yorimasa se puso su reluciente armadura y cogió su arco infalible; luego bajó resueltamente al jardín  del palacio, donde permaneció en espera del monstruo.&lt;br /&gt;La noche poco a poco, envolvió el mundo con su manto tachonado de estrellas,; una luna argéntea elevose por el cielo, enviando sus rayos a la tierra. Y he aquí que el primer toque de la medianoche resonó lúgubre en lontananza. Entonces, la nube negra y amenazadora apareció como una mancha de tinta sobre el terso  firmamento y fue a posarse sobre el tejado del lacio. Yorimasa lo miró fijamente y vio que tenía la forma de un  dragón enorme con cabeza  de mino, el cuerpo de tigre y la cola de serpiente. Tendió el arco, apuntó con calma, firme el brazo y seguro  el ojo, y disparó la aguzada flecha. La tierra tembló y con un horrible aullido  el cuerpo inmenso del monstruo se desplomó sin vida.&lt;br /&gt;Destruido aquél, el Mikado se restableció completamente y recompensó al héroe que lo había librado del maleficio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-591320360540252322?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/591320360540252322/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/03/el-dragon-negro.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/591320360540252322'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/591320360540252322'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/03/el-dragon-negro.html' title='El dragón negro'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-8570917486505863969</id><published>2009-03-16T23:01:00.002-07:00</published><updated>2009-03-16T23:02:16.731-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas de Japón'/><title type='text'>Los bandoleros de la montaña</title><content type='html'>En los abruptos flancos del monte Oyé, cuya cumbre tempestuosa se escondía entre las nubes, abríase una caverna inmensa, hecha d grandes peñascos, cascadas tumultuosas, abismos sin fondo y horribles ecos, donde habitaba una cuadrilla de bandoleros de ojos feroces, negras barbazas y brazos fuertes  nudosos.&lt;br /&gt;Todas las noches descendían en tropel, aullando como demonios, a la ciudad de Kyoto y allí saqueaban y cometían asesinatos; luego regresaban al despuntar el alba, con el botín , a su guarida, donde nadie habría logrado penetrar jamás. Muchos guerreros, entre los más valerosos habían partido hacia la montaña maldita con el propósito de exterminar a  los bandidos  en su propia cueva, pero ninguno de ellos había vuelto. Entre tanto, Kyoto, un tiempo ciudad risueña y pacífica, vivía en el terror.&lt;br /&gt;Por último, el Mikado, deseando poner fin a semejante estado de cosas, mandó llamar al más célebre guerrero del Japón, el terrible Raiko, y le ordenó que,  jugándose el todo por el todo, liberara a la ciudad de aquella pesadilla.&lt;br /&gt;Raiko, que además de esforzado guerrero era hombre astuto y sagaz, rehusó  el ofrecimiento que le hiciera el Mikado de poner a su disposición un ejército entero de soldados para exterminar a los bandidos. Como compañeros de la ardua empresa sólo quiso cinco samuráis amigos suyos, a los que disfrazó de peregrinos; luego, se  cubrió  él también con un tosco sayal, se puso a la cabeza del grupo y partió.&lt;br /&gt;Los seis falsos romeros llegaron al pie del monte Oyé,  emprendieron la ascensión; pero la aventura se presentaba más difícil de lo que se había pensado . Allí no hallaron  señal del sendero, ni árboles ni maleza, sólo rocas abruptas que se alzaban como agujas hacia el cielo, paredes escarpadas, despeñaderos por los que se precipitaban ruidosamente siniestras cascadas espumeantes. Negros nubarrones planeaban en el cielo como aves de mal agüero, interceptando los rayos del sol y descendiendo de cuando en cuando hasta envolver a veces  a los viandantes. En medio  de aquella niebla oscura y flotante, los guerreros para no extraviarse, se llamaban unos a otros angustiosamente  y sus voces, repetidas por los ecos, parecían lamentos de moribundos.&lt;br /&gt;Por fin, al cabo de horas y horas de camino, arriesgando la vida  a cada minuto , evitando a duras penas los precipicios que se abrían ávidos bajo sus pies, los falsos peregrinos llegaron ante la poco hospitalaria morada. Raiko llamó a la puerta de hierro que daba acceso a la gruta y pidió refugio para  aquella noche. Les hicieron entrar. Los bandidos estaban a la mesa ante un buey entero asado; las inmensas bóvedas de la caverna devolvían los ecos de sus risotadas  satánicas y de sus aullidos de fiera.&lt;br /&gt;-Gracias por la hospitalidad, buenos señores- dijo Raiko, avanzando hacia el que parecía el jefe de a banda. Nosotros, los peregrinos, somos pobres y lo único que os podemos ofrecer es este odre de saké.&lt;br /&gt;Y diciendo esto, puso en medio de la mesa un odre lleno de oloroso licor. Los bandidos se abalanzaron ávidamente sobre el recipiente, del que sacaron licor para todos con cucharones de oro macizo. Pero Raiko había mezclado en la bebida un poderoso veneno, de modo que, al cabo de pocos minutos, todos aquellos hombretones yacían inmóviles sobre el pavimento, inmersos en el sueño de la muerte.&lt;br /&gt;Entonces los ecos repitieron los gritos de alegría de los samuráis que , sacando las relucientes espadas que llevaban ocultas debajo de los sayales, contaron la cabezas de los bandidos y con aquellos sangrientos trofeos regresaron a la ciudad, siendo acogidos en triunfo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-8570917486505863969?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/8570917486505863969/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/03/los-bandoleros-de-la-montana.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/8570917486505863969'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/8570917486505863969'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/03/los-bandoleros-de-la-montana.html' title='Los bandoleros de la montaña'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-5780694649283711889</id><published>2009-03-16T23:01:00.001-07:00</published><updated>2009-03-16T23:01:42.228-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas de Japón'/><title type='text'>El crisantemo blanco y el crisantemo amarillo</title><content type='html'>Hace muchos, muchísimos años, crecían en un prado, uno al lado de otro, dos crisantemos: uno era blanco y el otro amarillo. Ambos se querían bien y habían jurado no separarse jamás  por razón alguna.&lt;br /&gt;Un día un viejo jardinero reparó en ellos y quedose admirado ante la flor amarilla.&lt;br /&gt;-Jamás he visto flor  tan hermosa como tú- le dijo- y si tú quieres te llevaré a mi jardín, donde te cuidaré con amor y haré que te vuelvas más hermosa aún.&lt;br /&gt;Al oír tales palabras , el crisantemo se llenó de orgullo y, olvidando el afecto que había jurado al hermano blanco, se avino a seguir al anciano.&lt;br /&gt;Cuando el crisantemo amarillo y el jardinero se hubieran marchado, el pobre crisantemo blanco, al verse solo, echose  a llorar.&lt;br /&gt;-Ha bastado un cumplido para borrarme del corazón de mi ingrato hermano-murmuraba, mientras un copioso llanto resbalaba por sus cándidos pétalos. Bien se ve que soy feo y repelente , ya que el jardinero que admiraba  a mi hermano no se ha dignado ni siquiera a mirarme. A estos pensamientos los sollozos redoblaban y las lágrimas regaban la tierra, formando un extenso charco.&lt;br /&gt;Transcurrían los días y el crisantemo amarillo  se hacía cada vez más  bello en el jardín del hombre; nadie  hubiese reconocido en aquella  flor refinada  y aristocrática a una sencilla florcita campestre. Su tallo era ahora más alto y robusto, sus aterciopelados pétalos habían cobrado una morbidez y una suavidad que le daban un aspecto irreal. Y el crisantemo, consciente de su belleza, erguíase arrogante y engreído, mirando con desprecio a sus semejantes y creyéndose la joya de la creación. Cuando recordaba su vida en el prado y a su mísero compañero de juventud, no podía dejar de sentir un escalofrío de horror y a la vez disgusto.&lt;br /&gt;Un día visitó el jardín un noble señor que pertenecía a la corte.&lt;br /&gt;-Debo regalar un crisantemo al emperador- dijo al jardinero; ¿tenéis alguno lo bastante hermoso para ser digno de él?&lt;br /&gt;Con gran satisfacción el jardinero le mostró el crisantemo amarillo del que tan orgulloso estaba; pero el noble caballero frunció el ceño y dijo, con cierto desdén:&lt;br /&gt;-No, no me gusta; lo preferiría blanco.&lt;br /&gt;Un murmullo de asombro recorrió las flores del jardín al oír aquellas palabras; el crisantemo humillado y confuso, inclinó la cabeza con un suspiro.&lt;br /&gt;El noble visitó a todos los jardineros de la ciudad, pero no lograba hallar la flor que deseaba. Las vio de todas las especies y de todos los colores, pero ninguna, en su opinión, era digna del emperador.&lt;br /&gt;Sucedió que un día, hallándose en el campo, descubrió en el prado  al crisantemo blanco, el cual, a fuerza de llorar, había lavado tan bien sus pétalos con lágrimas, que  su blancura  era deslumbrante. El noble se detuvo ante la flor y, contemplándola admirado, exclamó:&lt;br /&gt;-¡He aquí la flor que me conviene!-&lt;br /&gt;La tomo y la mando al emperador. Este se entusiasmo con el obsequio; regaló a su vez, al donador un feudo como premio; luego transplantó el crisantemo en su jardín. Quiso cuidarle él mismo,  y se pasaba la mayor parte del día ante la flor en muda admiración. Todos los cortesanos tenían palabras de elogio para el crisantemo amado de su señor; todas las damas alababan su perfume; los poetas le cantaban, los pintores la retrataban. Y la pobre florecilla del campo se encontró de improviso en el centro de la admiración de todo el imperio.&lt;br /&gt;¿Y la flor amarilla? Desde El día en que el noble habíala despreciado, había enfermado gravemente; sus pétalos perdieron el color, se desdoblaron, y una mañana, el viejo jardinero la halló marchita en el suelo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-5780694649283711889?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/5780694649283711889/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/03/el-crisantemo-blanco-y-el-crisantemo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/5780694649283711889'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/5780694649283711889'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/03/el-crisantemo-blanco-y-el-crisantemo.html' title='El crisantemo blanco y el crisantemo amarillo'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-2461106927195237836</id><published>2009-03-15T22:33:00.000-07:00</published><updated>2009-03-15T22:34:43.526-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas de Japón'/><title type='text'>La gran cólera de la diosa del Sol</title><content type='html'>Había gran tumulto en la feliz mansión de los dioses: Suzano, el terrible dios de la tempestad se portaba mal de veras. Exuberante, tosco, torpe, grosero, cual aldeano que por vez primera baja a la ciudad, sentíase extraño entre aquellos áureos edificios, entre aquellos jardines de ensueño, entre aquellas delicadas nebulosas y aquellos evanescentes cometas. Lo derribaba todo a su paso, hollaba los delicados arriates, arrancaba los árboles perfumados, hacía desbordar los plateados ríos, desbarataba las estrellas y arruinaba los palacios divinos.&lt;br /&gt;Todos los dioses estaban cansados de él, pero la más indignada era Amaterasu, la bellísima diosa del sol, que muy a menudo se peleaba con el terrible hermano.&lt;br /&gt;Un día, tras una disputa más violenta que las de costumbre, roja de cólera, cerró los puños, y echando chispas por sus luminosos ojos, con voz enronquecida por la indignación, anunció su firme decisión d vivir oculta para siempre.&lt;br /&gt;Dicho y hecho. Se retiró a su celeste morada de peñas, cerró herméticamente la puerta y desapareció de la vista de todo el mundo. Entonces el universo estuvo de luto. En el cielo y en la tierra ya no había luz ni calor, y se extendía por doquier, con su tupida cortina de tinieblas, una profunda noche eterna.&lt;br /&gt;Los dioses, desesperados decidieron reunirse en la Vía Blanca como la leche, para celebrar consejo. Uno tras otro, a la jora fijada, andando a tientas a través de las tinieblas, llegaron al lugar de la cita. Cuando la asamblea estuvo completa. Ocho millones de dioses se hallaban en el camino celeste; y en aquélla oscuridad, densa como la del infierno, oíase un zumbido semejante al de un enjambre de moscas en pleno verano.&lt;br /&gt;-¿Qué debemos hacer para obligar a la diosa del Sol a reaparecer?- preguntó entonces el rey de los Dioses.&lt;br /&gt;A continuación tomó la palabra Taka-mi-misubi, el dios de la inteligencia y de la astucia.&lt;br /&gt;-Quizá- dijo- la diosa aparecerá si oye cantar los gallos.&lt;br /&gt;La propuesta del astuto dios fue acogida con vivos aplausos. Inmediatamente  fueron izados largos  caballetes  sobre los cuales se colocaron mil caballos de plumaje abigarrado y voz tonante. A una señal, las aves se echaron a  cantar a grito pelado, mientras a su alrededor los dioses aguantaban la respiración en espera de la reaparición de Amaterasu.&lt;br /&gt;Pero las tinieblas no fueron surcadas por ningún rayo luminoso   y la puerta de la caverna se mantuvo herméticamente cerrada.&lt;br /&gt;Taka-mi-misubi habló entonces de nuevo:&lt;br /&gt;Amaterasu, antes que diosa, es mujer- dijo- y, como todas las mujeres, es ambiciosa, curiosa y celosa. Explotemos estas características femeninas en nuestro beneficio.&lt;br /&gt;En seguida el dios fabricante preparó un estupendo espejo e hizo magnificas alhajas. Los otros dioses trajeron también espléndidos dones: brocados, telas hechas con alas de mariposa, sombrillas vaporosas de   abigarrados papeles, chales multicolores cintas leves y suaves, velos, blondas, etc. Todo lo cual fue puesto convenientemente frente a la gruta de la diosa. Al lado de estos espléndidos obsequios, fue colocada una tarima, sobre la cual púsose a danzar con alígera gracia la diosa Uzume. Las otras divinidades admiraban sus graciosos movimientos y aplaudían con entusiasmo sus piruetas.&lt;br /&gt;Amaterasu, desde el fondo de su morada oyó aquellos ruidos y aplausos y muy pronto se sintió picada por la curiosidad.&lt;br /&gt;-¿Qué será lo que tanto les divierte?- se preguntaba , ansiosa. ¡Parece que mi ausencia no los entristece!&lt;br /&gt;Llevada por la curiosidad, entreabrió la puerta para echar una rápida ojeada a los de afuera; los demás dioses se dieron cuenta de ello y la diosa Uzume le dijo:&lt;br /&gt;-         Ven, Amaterasu, ven a participar  de nuestra alegría. Acaba de llegar entre nosotros una nueva diosa, más bella y resplandeciente que tú.&lt;br /&gt;A tales palabras, la curiosidad  de la divina prisionera mudose rápidamente en terribles celos. ¿Una nueva diosa? ¿Y más hermosa y resplandeciente que ella? Abrió un poco  más la puerta para ver a aquella terrible rival , y haciendo esto descubrió, reflejada en el espejo, su propia imagen. Un grito de sorpresa, seguido al instante por un suspiro de alivio: Amaterasu se había reconocido en el espejo.&lt;br /&gt;Avanzó hacia el cristal, vistiose las estupendas telas, se adornó  con las alhajas centellantes y sonrió. Su sonrisa, más hermosa y resplandeciente que antes, iluminó el mundo.&lt;br /&gt;Entonces todos los dioses la rodearon, obsequiosos y reverentes. Luego todos juntos se encaminaron hacia la morada de Suzano como una avalancha, agarraron al terrible dios, le cortaron, la barba, le arrancaron las ganchudas uñas, que parecían garras y lo expulsaron, como merecía del cielo.&lt;br /&gt;Desde entonces, radiante  y  benéfica, la luz del Sol resplandece sobre el universo sin oscurecer jamás.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-2461106927195237836?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/2461106927195237836/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/03/la-gran-colera-de-la-diosa-del-sol.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/2461106927195237836'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/2461106927195237836'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/03/la-gran-colera-de-la-diosa-del-sol.html' title='La gran cólera de la diosa del Sol'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-8194427712257196357</id><published>2009-03-14T23:02:00.000-07:00</published><updated>2009-03-14T23:03:37.829-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas de Japón'/><title type='text'>El mundo de los muertos</title><content type='html'>Izanagui e Izanami vivían felices en su pequeña isla. Pero un aciago día, la hermosa Izanami fue asaltada por una fiebre violenta y perniciosas y murió, ya que los dioses japoneses también podían morir.&lt;br /&gt;La desesperación de Izanagui fue inmensa; el mundo, que hasta entonces le había parecido un jardín encantado, le pareció  de pronto un lugar triste y tenebroso; las horas y las jornadas, que antes volaban alegremente, transcurrían ahora monótonas y sombrías. Para él las cosas habían perdido todo atractivo desde el momento en que desapareció de su vida la esposa adorada. De su pecho se escapaban frecuentes suspiros, de sus ojos  divinos manaban copiosas lágrimas.&lt;br /&gt;Al cabo de  algunos días de profunda angustia, de insoportable dolor, tomó una decisión desesperada: descender al tenebroso reino de los infiernos, donde van todos los muertos, con la esperanza de volver a ver a Izanami y llevarla de nuevo a la luz del sol.&lt;br /&gt;En la provincia de Izumo, había un valle solitario, rodeado de pinos negros y siniestros y recubiertos de rocas oscuras y salvajes, en cuyo centro  se abría una misteriosa caverna. Aquélla  era la entrad del infierno, y allí llegó un día el joven dios; más cuando iba a trasponer el tenebroso umbral, sintió miedo al instante. Alzó los ojos a¿ hacia el azul firmamento, desde donde sus divinos hermanos estaban contemplándole, atónitos ante su audacia; luego, alentado por las benévolas miradas de los dioses, penetró osadamente en la caverna.&lt;br /&gt;Todo eran tinieblas allá bajo; todo silencio; pero el dios avanzaba intrépido con  paso seguro. Así llegó  guiado por la voz del corazón, hasta el palacio de la hermosa Izanami. Se paró junto a la puerta, sobremanera turbado. Y oyó entonces una voz dulcísima, la voz de la mujer amada que resonaba a través de la densa atmósfera infernal, llegando hasta él.&lt;br /&gt;-         ¡ Querido esposo! ¡Cuán contenta estoy de volverte a ver!&lt;br /&gt;-         Dulcísima Izanami, te lo ruego, muéstrate a mí y sígueme hacia el mundo que nosotros creamos. Allí germinan las flores, más coloreadas y olorosas que nuca, allí cantan los pájaros sus dulcísimos melodías, allí todo es alegría contigo, pero sin ti todo es dolor.&lt;br /&gt;-         Izanagui adorado- respondió ella con trémula  voz. ¡ Con qué ansia deseo seguirte! Mas no puedo hacerlo sin el permiso de los dioses de las tinieblas.&lt;br /&gt;-         Corre, Izanami, corre a pedirles ese permiso; estoy seguro de que ninguno de ellos podrá negar nada  a tu belleza.&lt;br /&gt;-         Lo intentare, esposo mío adorado. Mas tú espérame aquí con paciencia; prométeme  formalmente que no harás nada por verme, antes de que sepas que he obtenido su consentimiento.}&lt;br /&gt;-         Lo prometo, querida, lo prometo.&lt;br /&gt;Junto a la puerta del  palacio, Izanagui aguardó lleno de esperanza, esperó largamente. El tiempo pasaba con lentitud desesperante. ¿ Permaneció allí minutos, horas, días meses? No hubiese podido decirlo. Acaso se trataba de minutos que parecían horas, o de horas que le parecían días.&lt;br /&gt;Y entre tanto, los dulcísimos recuerdos del pasado se agolpaban en su mente. ¡ Oh cuán hermosa era su esposa n el momento, en que, radiante de amor y de felicidad, cruzaba el puente multicolor que atravesaba el espacio infinito! Volvió a ver la burbuja de espuma cómo se transformaba en tierra, revivía con el pensamiento las horas felices transcurridas en la isla venturosa. ¡ Oh, si pudiera volver  a la amada Izanami, aunque fuese un breve instante!&lt;br /&gt;Y no pudiendo resistir más a este angustioso deseo que se había apoderado de él, Izanagui, olvidando la promesa hecha, penetró en el palacio. Avanzaba a tientas a través de las tinieblas, profundas, sin distinguir nada. Al llegar a cierto punto, rompió un diente del peine que llevaba entre los cabellos y le prendió fuego. Durante  un instante el infierno se iluminó con vivísima luz.&lt;br /&gt;Mas ¡qué atroz espectáculo se ofreció a sus ojos! Izanami, que avanzaba hacia el , al primer resplandor cayó al suelo exánime y en un instante su hermosísimo cuerpo se deshizo, como abrazado por un fuego interior. De la dulcísimo diosa sólo quedaba el terrorífico esqueleto.&lt;br /&gt;Izanagui, horrorizado, retrocedió, mientras un alarido inmenso, un alarido terrible, se levantaba hacia él desde la misteriosa profundidad  del reino de los muertos. El dios se volvió y dioses a la fuga, mientras horribles monstruos y furias infernales se lanzaban en pos de él.&lt;br /&gt;Izanagui corría sin tomar aliento, y sentía detrás de sí el galope de los monstruos  y los horribles aullidos que emitían. Estaban ya a punto de tocarlo con sus espantosas garras ... Pero el dios, rápido como el pensamiento, arrojó hacia atrás la guirnalda de flores  que coronaba su arrogante cabeza. Al caer, cada flor se transformó en un racimo de uva, y las furias se detuvieron para cebarse en ellos.&lt;br /&gt;El alivio, empero, fue sólo  de un momento, ya que los monstruos reanudaron casi inmediatamente la persecución. El dios se quitó el peine, lo rompió en mil pedazos y los arrojó detrás de sí. Los monstruos detuviéronse otra vez para devorar aquellos trozos, que se habían transformado, al caer, en  brotes de bambú, en tanto el dios  reanudaba su afanosa carrera hacia la luz, que empezaba a despuntar en lontananza.&lt;br /&gt;Pero ya las furias habían reanudado su carrera y poco faltaba para que le alcanzaran; sus rugidos de alegría resonaban bajo la tétrica bóveda, y sus garras venenosas rozaban ya las carnes de Izanagui. El pobre fugitvo sintiose perdido; alzó los ojos al cielo en una postrera apelación a las divinidades celestiales; y haciendo esto, advirtió  a un melocotonero, del que pendían tres frutos maduros. Cogerlos y arrojarlos a las malditas furias fue cosa de un instante. Aquéllas se detuvieron.&lt;br /&gt;-Seréis frutos divinos- dijo entonces el dios, agradecido a los melocotones.&lt;br /&gt;Luego, de un salto, salió de la caverna y  removiendo una inmensa roca la puso delante de la abertura, cerrándola herméticamente. Desde  aquel momento, el mundo de los muertos y el de los vivos quedaron definitivamente separados.&lt;br /&gt;Fatigado, jadeante, cubierto de un sudor frío, Izanagui se encaminó hacia la isla Kyushu, por donde corría el Río de los Naranjos, y en cuyas límpidas  y purificadoras aguas se bañó repetidamente. Entonces, de una gota de agua que le resbaló de la nariz, nació Suzano, el dios de la tempestades; de una gota que le cayó del ojo derecho nació Tsukino-Kani, el dios de la Luna; y de una gota que se le desprendió del ojo izquierdo, nació Amaterasu, la diosa del Sol.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-8194427712257196357?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/8194427712257196357/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/03/el-mundo-de-los-muertos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/8194427712257196357'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/8194427712257196357'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/03/el-mundo-de-los-muertos.html' title='El mundo de los muertos'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-1973540866809480063</id><published>2009-03-14T23:01:00.000-07:00</published><updated>2009-03-14T23:02:14.917-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas de Japón'/><title type='text'>La creación del mundo</title><content type='html'>En el principio de los tiempos, cuando la tierra todavía no existía y la líquida extensión del mar ocupaba, dueña absoluta, todo el globo, en la infinita bóveda azul del cielo habitaban los dioses inmortales. Eran éstos seres sobrenaturales, parecidos en su aspecto a los hombres, pero más majestuosos, más fuertes, más hermosos , sobre todo más poderosos.&lt;br /&gt;Los dioses se aburrían terriblemente en lo alto de su sidérea morada, en aquella eternidad inmóvil y monótona, sin tiempo y sin espacio. Por esto, un buen día pensaron en crear el mundo. Se reunieron en el blanco camino que surcaba el firmamento con su alfombra de estrellas y decidieron confiar la importantísima tarea de la creación de la tierra a los dioses más jóvenes y hermosos; al dios Izanagui y a la diosa Izanami.&lt;br /&gt;Ambos dioses se presentaron ante el mayestático consejo, Izanagui era joven y fuerte; llevaba largos cabellos ondulados y una abundante barba que le adornaba el soberbio rostro; vestía un manto oscuro de anchos pliegues flotantes y empuñaba una lanza de oro enriquecida con piedras preciosas.&lt;br /&gt;Izanami semejaba una graciosa japonesita de grandes ojos asombrados, de hermosos cabellos, negros como el ala de un cuervo, que le caían sobre las espaldas, y de cuerpo ondulante envuelto en un amplio kimono blanco.&lt;br /&gt;El rey de los dioses sonrió de orgullo al verlos , a aquella sonrisa, el cielo fue rasgado por lívidos relámpagos.&lt;br /&gt;-Descended a las bajas esferas del universo- les dijo y desposaos según las antiguas leyes que gobiernan a los dioses. De vuestra unión nacerán hijos hermosísimos.&lt;br /&gt;Dijo, y levantó en alto, sobre su cabeza coronada de nubes, el cetro fulgurante. De pronto apareció, partiendo de un solio de oro, un puente maravilloso en el que se entrelazaban todos los colores más vivos, el violeta, el turquí , el azul, el verde,, el amarillo, el anaranjado y el rojo; inmenso semicírculo tendido a través de los abismos siderales para unir el cielo al mundo.&lt;br /&gt;Por aquel puente resplandeciente avanzaron los dos dioses radiantes, cogidos de la mano; y en el mismo centro del fantasmagórico arco, se detuvieron. Debajo de ellos se extendía el mar, deliciosamente azul, agitado sin tregua por pequeñas ondas plateadas.&lt;br /&gt;Izanagui hundió la espada del centellante en el agua, agitándola en remolino. Entonces sucedió el primer milagro; cuando el dios la retiro goteante, destacose de ella una burbuja de espuma, la cual se espesó, se solidificó y se convirtió en tierra. Aquella fue la primera tierra bajo el vasto cielo; una tierra pequeñísima, rodeada de agua: la isla Onogoro.&lt;br /&gt;Con la ligereza y la gracia propia de las gaviotas cuando se posan sobre un peñasco que se adentra en el océano , Izanagui e Izanami descendieron sobre la islita verde y risueña y miraron en torno suyo. Sus ojos soñadores reflejaban el encanto del paisaje. Todo era paz y silencio; sólo las hojas de los árboles en flor y un riachuelo de plata, que manaba límpido de una roca, unían sus voces en un canto melodioso. El corazón de los dioses desbordaba de felicidad.&lt;br /&gt;La tímida Izanami volviese entonces hacía su compañero, que le pereció fuerte y hermoso como nunca y , conmovida, exclamó :&lt;br /&gt;-Desposémonos, Izanagui.&lt;br /&gt;Se desposaron y, al cabo de algún tiempo, les nació un hijo monstruoso; una especie de enorme sanguijuela, horrible de ver. Horrorizados, los esposos colocaron en el fondo de una balsa formada de juncos entrelazados y lo abandonaron a las olas. Al cabo de algún tiempo, Izanami dio a luz a un segundo hijo; una segunda desilusión para los padres; esta ves se trataba de una medusa espantosa.&lt;br /&gt;Desolados, Izanagui e Izanami subieron a las altas esferas del firmamento para pedir a los otros dioses la explicación de aquel misterio.&lt;br /&gt;-Nos prometisteis hijos hermosísimos- dijeron, ante las divinidades reunidas en la Vía Láctea. ¿ Cómo es que solo hemos tenido hijos monstruosos?&lt;br /&gt;-Esto sucede- replicó el rey de los dioses, enojado- porque tú, Izanami, pediste a Izanagui que se desposara contigo, cuando sabes bien que, según las antiguas leyes de la moral corresponde al hombre pedir a la mujer en matrimonio. Desobedecisteis y habéis sido castigados.&lt;br /&gt;Izanagui e Izanami suspiraron, vencidos; inclináronse hasta el suelo, y, abandonando el cielo, retornaron a su isla. La pobre diosa, avergonzada, triste, avanzaba con la cabeza gacha y los ojos bajos, sin decir palabra.&lt;br /&gt;A pocos pasos de distancia caminaba el joven dios Izanagui; y también él sentíase naturalmente avergonzado y preocupado, pero, al andar, su mirada dio con su compañera que le precedía en el sendero y quedó como hechizado. ¡Oh, cuán bella era! Nunca la vio tan hermosa como aquel día. Los cabellos negros resbalaban graciosamente por sus espaldas y bajo su paso, armonioso como el de una ninfa, el suelo florecía.&lt;br /&gt;Izanagui se le acercó rápido y le dijo con profunda dulzura:&lt;br /&gt;-¿Quieres convertirte en mi esposa para siempre, Izanami?&lt;br /&gt;A aquellas palabras, la diosa sonrió y su sonrisa iluminó el universo. Finalmente, las antiguas leyes habían sido respetadas; esta vez el hombre habó el primero de matrimonio. Los dioses, aplacados, mantuvieron su promesa y muy pronto la feliz pareja de esposos tuvo hijos bellísimos. Por efecto de ello nacieron las islas japonesas, con sus prados esplendentes, y sus jardines perfumados, con sus graciosas colinas y sus habitantes buenos y laboriosos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-1973540866809480063?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/1973540866809480063/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/03/la-creacion-del-mundo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/1973540866809480063'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/1973540866809480063'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/03/la-creacion-del-mundo.html' title='La creación del mundo'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-3880259713509497257</id><published>2009-03-12T23:15:00.000-07:00</published><updated>2009-03-12T23:16:30.611-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas de Japón'/><title type='text'>La flor de Peonia</title><content type='html'>La princesa Aya debía casarse con el príncipe Ako. Las familias de los dos jóvenes habían decidido el matrimonio y todos los preparativos necesarios estaban hechos.&lt;br /&gt;La tarde del día anterior a la boda, la princesa paseaba por su jardín, mirando melancólicamente aquellos lugares tan amados  y familiares que debía abandonar para siempre, y amargas lágrimas brotaban de sus ojos y resbalaban por sus rosadas mejillas.&lt;br /&gt;Al llegar a un rincón del jardín oyó un suspiro que respondía al suyo. Se volvió, e imaginad el asombro que sentiría al ver detrás una planta de peonías, que eran sus flores predilectas, a un hermosísimo príncipe envuelto en un manto de terciopelo, salpicado de peonías  recamadas en oro. El joven miró a la muchacha con ojos dulcísimos  y entreabrió sus labios con una sonrisa triste que penetró hasta el fondo del corazón de Aya; luego desapareció en forma misteriosa.&lt;br /&gt;Profundamente turbada por aquel encuentro, Aya regresó muy despacio al palacio y dijo a su padre que por nada del mundo se casaría con el príncipe Ako, ya que solamente amaba al misterioso joven del jardín. El anciano príncipe, que adoraba a su hijita, mando a suspender la boda y destacó por todo el mundo caballeros y servidores en busca del desconocido joven, del cual se había enamorado su hija.&lt;br /&gt;Los mensajeros escalaron montes escarpados, recorrieron inmensas llanuras, atravesaron ríos caudalosos y áridos desiertos, pero todo fue en vano; el misterioso joven no aparecía por ninguna parte. Todos tuvieron que regresar al castillo con las manos vacías.&lt;br /&gt;Entonces el anciano príncipe, que era muy sabio, dijo a su hija:&lt;br /&gt;-Querida niña, el joven que vieron tus ojos no es una criatura de este mundo, ya que si así fuera mis hombres lo habrían  encontrado. Debe de ser el espíritu de la peonía, desde  el momento que te apareció precisamente detrás de una planta de estas flores. Por eso, tu deseo es irrealizable; comprende que no puedes casarte con un espíritu. Mañana estará aquí el príncipe Ako y celebraremos la boda. He dicho.&lt;br /&gt;Aya inclinó  la cabeza en señal de obediencia; comprendía que su padre tenía razón  y que no podía seguir obstinándose en aquel capricho. Empero, corrió al jardín para saludar por última vez a sus flores preferidas y , arrodillada junto a la planta de peonías, estalló en sollozos. Las lágrimas manaban  a raudales de sus ojos y regaban la tierra. Bajo aquella benéfica rociada de lagrimas, una flor bellísima floreció, una flor como jamás viose otra igual.&lt;br /&gt;A la mañana siguiente los invitados a la boda, al pasar junto a la plante de peonías, no podían dejar de detenerse y admirar aquella flor magnífica. Pero cuando, después de la ceremonia nupcial, volvieron a pasar por allí, vieron la espléndida peonía que yacía en el suelo marchita.&lt;br /&gt;El corazón de la flor no soportó el dolor de ver a la princesa Aya esposa de otro, y se había roto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-3880259713509497257?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/3880259713509497257/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/03/la-flor-de-peonia.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/3880259713509497257'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/3880259713509497257'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/03/la-flor-de-peonia.html' title='La flor de Peonia'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-3754904176437709797</id><published>2009-03-10T23:27:00.000-07:00</published><updated>2009-03-10T23:28:16.242-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas medievales'/><title type='text'>El maravilloso viaje de San Balandrán</title><content type='html'>Balandrán era un santo varón, famoso en toda Irlanda por sus grandes virtudes, por esta razón había sido nombrado abate del convento  más importante de la isla, habitada  por más de tres mil monjes.&lt;br /&gt;Un día se presentó ante él un piadoso anacoreta que hacía penitencia en una isla vecina, y le contó una historia extraordinaria. En la playa había encontrado una barca misteriosa  que, cuando él se embarcó  se puso en movimiento y lo había llevado derecho hasta una isla lejana poblada de altísima hierba y de hermosos frutales; un leve vientecillo traía hasta él perfumes de una suavidad sin par; el cielo era de una luminosidad nunca vista y las aguas del mar claras como un espejo. El anacoreta había recorrido la isla a lo largo y a lo ancho sin hallar nunca el fin, y no existía en ella una sola planta que no tuviese su flor, ni árbol que no estuviera cargado con su fruto. Los guijarros que hallaba en la tierra eran magníficas piedras preciosas. En un recodo , se encontró de pronto , ante un río de aguas teñidas por todos los colores del arco iris, y mientras se hallaba contemplándolo, había aparecido ante él una joven hermosísima, que le advirtió que Dios no le permitiría  que atravesase el río, porque aquella era la morada de las almas bienaventuradas. El anacoreta, entonces, había vuelto atrás y la misteriosa barca le había dejado de nuevo en su isla. Lo más curioso de todo- decía- era que, mientras él creía  haber estado en la isla santa únicamente un día, había transcurrido nada menos que un año, y en todo ese tiempo nunca vio la noche, ni sintió hambre, cansancio o sueño.&lt;br /&gt;Los monjes escucharon aquella historia con gran asombro. Por último San Balandrán se arrodilló para dar gracias al Señor por lo que se había dignado revelar al piadoso anacoreta, y  después anunció  que al día siguiente partiría él también, con catorce hermanos escogidos entre los más devotos a la búsqueda de aquella isla santa que, sin duda alguna, era el Paraíso.&lt;br /&gt;En efecto, tal como había dicho al amanecer partieron los monjes. Balandrán quiso que el timón se abandonase a la voluntad de Dios, dejando que la nave fuese transportada por la brisa. Al cabo de tres meses de navegación, cuando ya empezaban a escasear los víveres  y el agua, descubrieron una isla. En ella se alzaba un magnífico castillo de mármol de bellísimos colores. La isla y el castillo se hallaban desiertos; pero, en una de las estancias. Espléndidamente decorada, encontraron una mesa servida en todo su esplendor, con vajilla de oro y plata. Se sentaron  a ella y comieron las más delicadas viandas: jamones, gelatinas, buñuelos, salmones, faisanes rellenos, lechones asados, mazapanes y hojaldres; y a medida que vaciaban un plato, rápidamente, como por milagro, los alimentos volvían a nacer en el fondo de él. Hallaron también  blandos lechos donde dormir. Permanecieron en el castillo un mes, y los monjes no se hubieran movido si Balandrán, dándose cuenta de la vida disipada, no les hubiese llamado la atención haciendo que cumplieran con su deber, reanudando juntos de nuevo el afortunado viaje.&lt;br /&gt;Navegaron otros tres meses sin encontrar tierra alguna: no veían  ante sí otra cosa que el cielo y el mar. Y otra vez empezaban a faltar los alimentos cuando, precisamente el día de Pascua, tocaron tierra en una isla poblada de blancos corderillos. Asaron un par de ellos allí mismo y embarcaron en la nave otros víveres; luego, reanudaron el viaje, dejándose llevar siempre por el viento.&lt;br /&gt;Un día descendieron en una isla extraña sobre la que no existía ni una  brizna de hierba, ni un mísero árbol, ni una roca siquiera; toda superficie era lisa y llana como la palma de la mano, mientras paseaban por ella, para desentumecer los miembros, he aquí que la isla empezó a oscilar y a moverse, y mientras  se alejaba, iba hundiéndose lentamente en el mar . ¡Imaginaos el susto de los santos monjes! Pero San Balandrán, sonriendo, les dijo: &lt;br /&gt;-Esta, hermanos míos, no es una isla, sino una ballena, el animal más grande que Dios puso en el mar. Pronto arrojémonos al mar para alcanzar a nado nuestra nave, antes de que la ballena nos aleje demasiado de ella.&lt;br /&gt;En efecto, así lo hicieron y se salvaron. Otra vez permanecieron  un mes en una isla bellísima, rebosante de hierba y de un frondoso bosque. En las ramas de los árboles aleteaban y piaban millares y millares de pajarillos, a cual más hermoso. Los había de todos  colores, algunos blancos, otros veteados con plumas en la cabeza y largas colas azules. Con sus cantos producían una alegre algazara. Tan mansos eran que iban a ponerse en los hombros y hasta en las manos de los monjes, haciéndoles grandes fiestas. En la isla había también abundante fruta; de un árbol pendían grandes nueces en forma de pelota, y al abrirlas estaban llenas de un líquido blanco como la leche, de un sabor muy agradable; otro árbol ofrecía suculentos racimos de uvas tan enormes, que uno solo de éstos bastaba para calmar el  hambre de un hombre durante toda la semana; y la uva era  también mucho más dulce y sabrosa que la nuestra.&lt;br /&gt;Sin embargo, fue preciso, abandonar esta isla, y separarse de los simpáticos pajarillos, que acompañaron a los monjes hasta la nave. Al llegar a ella, una de estas aves empezó a hablar y explicó a San balandrán  que todas ellas eran almitas de niños, muertos antes el bautismo.&lt;br /&gt;Después de muchos días de navegación los monjes se dieron cuenta e que el agua se había  vuelto de una claridad increíble y que podía verse maravillosamente el fondo del mar, con todos los peces que habitaban este hermoso lugar. Cuando San Balandrán se puso a celebrar la misa, todos los pececillos salieron a la superficie  para asistir al Santo Sacrificio, y tal era la cantidad, que hasta que terminó la misa la nave no pudo proseguir su camino.&lt;br /&gt;Cuando, finalmente, pudieron reanudarlo, navegaron otros tres meses, tanto a través  de la niebla como surcando los mares calurosos y soleados.&lt;br /&gt;Por último, y sólo cuando Dios lo quiso, llegaron  a la isla santa que durante tanto tiempo habían buscado. Un ángel   les advirtió que su viaje había concluido.&lt;br /&gt;La isla les pareció a los monjes mucho más bella de lo que el anacoreta les había dicho. En ella vieron una catedral  toda de cristal, con altas columnas de topacio, esmeraldas y rubís que resplandecían  bajo los rayos del sol Y el sol lucía allí con una luminosidad  y un esplendor del que no podemos hacer idea. Bosques espesísimos e inmensos prados que se extendían  ante la vista, y los  bosques estaban llenos de pájaros y los prados de flores. Los animales eran allí amigos: los lobos alternaban con los corderillos, y los gatos llevaban en su grupa  a los traviesos ratoncillos. Los monjes (aunque no sentían ninguna necesidad de alimento ), tomaron muchas frutas de un sabor celestial, y bebieron  en las fuentes que destilaban aguas perfumadas. De todas partes llegaba hasta  ellos una música armoniosa y cantos suaves que no se sabía de dónde salían ,pero que inundaban el alma de suave dicha.&lt;br /&gt;Pero las almas humanas no pueden anidar tanta alegría, y al fin viene  a convertirse casi en sufrimiento. Así les sucedió a los monjes. Entonces San Balandrán comprendió de que de permanecer allí más tiempo, su corazón hubiera estallado. En cuanto a contemplar el  rostro de Dios, no había ni que pensar en ello, era imposible que los ojos humanos soportaran una luz tan vívida ya que de mirarla quedarían ciegos para siempre.&lt;br /&gt;Por lo tanto, el viaje maravilloso desgraciadamente  había acabado y fue preciso, aun con gran pesar, volver a Irlanda.&lt;br /&gt;Pero llegado a su País, San Balandrán escribió en un libo el relato verídico de aquélla expedición y de muchas osas extrañas y bellas que había visto , para que quedase entre la memoria de los hombres. Y de esta leyenda  del santo, se ha formado esta breve narración.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-3754904176437709797?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/3754904176437709797/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/03/el-maravilloso-viaje-de-san-balandran.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/3754904176437709797'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/3754904176437709797'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/03/el-maravilloso-viaje-de-san-balandran.html' title='El maravilloso viaje de San Balandrán'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-6437530634082273281</id><published>2009-03-05T22:14:00.000-08:00</published><updated>2009-03-09T23:20:43.651-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas medievales'/><title type='text'>El romance de la violeta</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;El desafío&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En aquel tiempo, reinaba en Francia un monarca llamado Luis, bueno y muy cortés, que gustaba de reunir con mucha frecuencia a las bellas damas y a los nobles señores de su reino en fiestas y en arriesgados torneos.&lt;br /&gt;Un día, se hallaba con su corte en un magnifico prado a poca distancia de París, su capital; nadie podía recordar haber visto antes reunión más numerosa de condes y condesas, duques y duquesas, castellanas de belleza resplandeciente y nobles caballeros.&lt;br /&gt;Cuando llegó la hora de la música y las danzas, el rey, que se había retirado unos instantes de su tienda de campaña, salió de ella llevando de la mano a un joven caballero dotado de tal gracia y belleza que enseguida hechizó a todos los corazones. Era fuerte y robusto como el mejor guerrero de Francia, pero tenía mejillas rosadas y aterciopeladas como una doncella. El rey lo presentó como uno de los más valerosos entre sus barones, y añadió que no conocía rival en el dulce arte del canto. El conde Gerardo (que así se llamaba el joven) acompañándose suavemente con el laúd entonó, en efecto, una canción que dejó a todos embelesados, En ella hacía el elogio de su lejana prometida, Euriante, a quien proclamaba como la más hermosa, virtuosa y discreta doncella de toda Francia, añadiendo que ningún otro hombre n el mundo era tan amado como él.&lt;br /&gt;Todos se sintieron conmovidos por la dulzura de la canción y por el amor que unía a Gerardo y Euriante, pero el pérfido conde Lisandro, que era el más mezquino y envidioso de los caballeros franceses, lívido de orgullo y herido de celos, se adelantó y dijo con voz desagradable:&lt;br /&gt;-Gerardo ha ofendido injustamente a todas las damas nobles de Francia, al declararla inferiores a su amada Euriante que seguramente no vale nada; y aunque ha elogiado tanto la gran virtud y fidelidad de esa doncella, estoy seguro de que conquistarla en ocho días a partir de hoy , si me da modo de verla y tratarla. Estoy dispuesto, por lo tanto, a apostar mi condado contra el de Gerardo, a que consigo mi intento.&lt;br /&gt;El rey trató de evitar esta estúpida prueba, pues la verdad era que Gerardo no había desafiado ni ofendido a nadie. Pero Lisandro insistió y Gerardo, confiado plenamente d e su enamorada, aceptó sin escrúpulo alguno.&lt;br /&gt;Después de lo cual, la alegre comitiva se dispersó dándose cita en aquel mismo prado para ocho días después a fin de conocer el resultado de la apuesta. Lisandro, sin pérdida de tiempo, se dirigió, en su briso caballo, al castillo del conde Herberto, padre de Euriante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Infame maquinación&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;Al llegar Lisandro al castillo de Herberto, la bella Euriante se hallaba en la ventana escuchando el dulce canto de los pájaros que gorgojeaban en el bosque cercano; aquel canto le recordaba la música suave y las dulces canciones de su amado Gerardo. Al verla, tan bella, Lisandro quedó hechizado, y como quisiera que en el rostro de la joven se leía claramente la ingenuidad de su alma desesperó de su loco intento y vio en peligro su condado. Herberto, que no sabía nada de aquella apuesta, por no haber estado en la corte del rey, acogió amablemente al caballero y dio en su honor un gran banquete , colocando a su propia hija Euriante, en la mes, al lado del huésped. Durante el banquete, la doncella no dirigió mirada alguna a Lisandro y no escuchó ni una sola de sus amables palabras, absorta como estaba en el recuerdo de su prometido ausente. Pero en cuando le banquete terminó y todos se retiraron a descansar, Lisandro, que se había quedado solo con la doncella, tal omo lo esperaba, no perdió el tiempo y alabando su gran belleza, le pidió que consintiera en ser su esposa.&lt;br /&gt;Euriante le miró despreciativamente y le dijo:&lt;br /&gt;-Debéis saber, señor que mi corazón pertenece hace tiempo a un valeroso caballero, por cuya ausencia suspiro; por eso, cada una de vuestras palabras suena en mis oídos como una inconveniencia y una ofensa.&lt;br /&gt;Desdeñosamente, se retiró a sus habitaciones.&lt;br /&gt;La hermosa Euriante tenía por dama de compañía a una tal Cunegunda, mujer pérfida y malvada; bastará decir que era hija de un ladrón y de una bruja y que había heredado de ambos sus vergonzosos vicios y su malas artes. Cunegunda había asistido sin ser vista, a toda la escena; y cuando su ama salió de la estancia, esperando conseguir de Lisandro alguna gracia si le ayudaba en sus designios , se le acercó e intentó indagar sus verdaderas intenciones.&lt;br /&gt;Lisandro comprendió que la ama de compañía podía serle de gran ayuda y le confesó, punto por punto, la verdad.&lt;br /&gt;Si he comprendido bien- le dijo Cunegunda- no es que aspiréis a la mano de Euriante, lo que en verdad sería empresa desesperada, como vuestro deseo es ganar la apuesta; basta pues hacer creer a la gente que habéis conquistado el corazón a la doncella, aunque no sea cierto. Pues bien no temáis. Prometedme algún regalo y yo he de daros lo que necesitáis. Debéis saber que Gerardo regaló a Euriante en prenda de su amor una amatista en forma de violeta, que lleva siempre pendiente de un hilo de oro, sobre su corazón. No se separa nunca de ella siquiera cuando duerme. Pues bien, yo me arreglaré de modo que os pueda dar esa violeta.&lt;br /&gt;Lisandro prometió a la infame bruja mil ducados de oro y por añadidura diez magníficos trajes de brocado.&lt;br /&gt;Y el convenio quedó así arreglado.&lt;br /&gt;Durante la noche, mientras Euriante dormía, la pérfida Cunegunda introduciéndose furtivamente en su cámara, como tenía por costumbre, le cortó del cuello el hilo de oro con la violeta que de él pendía. Al día siguiente Lisandro tuvo en su mano la preciosa prenda de amor con la cual se alejó rápidamente del castillo.&lt;br /&gt;Ocho días después, la corte se reunió en el prado de los torneos y todos los presentes se mostraron impacientes por saber lo ocurrido, la mayaría con la esperanza de que venciera Gerardo y Lisandro quedase derrotado. El rey estaba sentado bajo un dosel rojo y oro, rodeado de sus consejeros y apenas Lisandro se presentó, le concedió la palabra:&lt;br /&gt;-Señor- le dijo el traidor-, verdaderamente es necio quien compromete su fortuna haciéndola depender de la fidelidad femenina. Como prometí he conquistado el corazón de Euriante y en prueba de ello he aquí una violeta de amatista que la dama recibió de su antiguo prometido Gerardo y que me ha regalado en prenda de su nuevo amor por mí.&lt;br /&gt;Y así diciendo presentó al rey la violeta. Gerardo apenas vio la joya la reconoció sin vacilar. Le pareció que el mundo se hundía en orno a él, palideció se le nubló la vista, vaciló y hubiera caído al suelo si no lo hubiesen sostenido; después de largo silencio , atónito y confuso, se confesó vencido y rogó al rey quisiera proclamar vencedor a su afortunado rival y le entregase todo cuanto él poseía, puesto que consideraba su vida allí terminada.&lt;br /&gt;-Pero ahora- concluyó- el asunto está entre Euriante y yo, pues he de tomar terrible venganza de esa pérfida traidora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Borrascas y tempestades&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Viajó toda la noche, aniquilado, triste, desesperado. Sólo su fiel escudero lo seguía. Al amanecer llegó al castillo de Herberto y envió a su escudero a llamar a la doncella. Euriante, que no sabía ni sospechaba nada, en su inocencia, acogió al mensajero gozosa, y ataviándose con su túnica más rica , corrió impaciente al lugar de la cita que era en la mitad del bosque. Pero apenas vio el rostro descompuesto de Gerardo, se detuvo aterrorizada. ¿Qué había ocurrido? Gerardo no pronuncio palabra. Desenvainó la espada y sujetando a la joven alzó el brazo para herirla. Euriante creyendo que su prometido enloquecía se defendió, cayó de rodillas a sus pies, le suplicó por el amor que le tenía no quisiera ensañarse tan cruelmente con una pobre mujer inerme.&lt;br /&gt;Todo fue inútil: cada palabra de Euriante, en vez de calmar el furor le exasperaba más. Sólo en el momento de dar el golpe mortal, Gerardo fijando los ojos en aquella dulce cabeza rubia que tanto adoraba, sintió su corazón inundado de piedad. Un generoso instinto detuvo su brazo y enfundando de nuevo la espada exclamó:&lt;br /&gt;-Pérfida mujer; voy a hacerte gracia de la vida, para que puedas meditar y arrepentirte más largamente de tu traición. Pero no debiste dar a otro hombre, a quien apenas conocías, la violeta que yo te había entregado en prenda de mi amor. Ahora, quédate aquí abandonada en el bosque. Bajo la mirada vigilante de Dios, a cuya sabia justicia te entrego.&lt;br /&gt;Y sin querer escuchar disculpa alguna, partió al galope, perdiéndose en la lejanía.&lt;br /&gt;Euriante, inocente y desgraciada, permaneció allí consternada, sin poder moverse; y no conseguía comprender las extrañas palabras de su adorado. Ciertamente había perdido la violeta que Gerardo le entregara; pero no desesperaba de encontrarla, y además ¿cómo era posible que por aquel simple hecho hubiera podido cambiar el amor de Gerardo en odio profundo, su innata bondad en inaudita crueldad? La pobre doncella lloró, se desesperó, se arrancó los rubios cabellos, rasgó sus vestidos, se debatió entre lamentos y quejas de tal forma que, al fin cayó desvanecida , sin fuerzas a los pies de una encina.&lt;br /&gt;Acertó a pasar por allí el duque de Metz, que regresaba con su anciana madre de una peregrinación a Santiago de Compostela, seguido por cien caballeros. Hallando al paso a la joven desmayada, intentó prestarle ayuda; pero como tardaba en recobrar el conocimiento y él necesitaba llegar pronto a su castillo, la hizo transportar a la litera de su madre y a ella la confió. Cuando la doncella abrió los ojos, quedó consternada y taciturna, y siquiera las amables palabras que la anciana duquesa le dirigía, pudieron calmar sus lamentos. La creyeron loca. Por tanto, apenas llegaron a Metz, el duque hizo que la viera un celebre médico y la colmó de atenciones. El galeno negó que estuviera loca, y explicó que la joven atravesaba sin duda por un gran dolor y que debía por tanto, ser tratada con grandes miramientos y cuidados. La palidez y la melancolía no borraron su prodigiosa belleza, antes al contrario, le conferían un nuevo atractivo, haciendo su belleza más espiritual ; tanto que el duque se enamoró perdidamente de ella, y cierto día en que le pareció que la doncella se encontraba algo más tranquila, con mucha astucia le pidió que lo aceptase por esposo.&lt;br /&gt;-Euriante- le dijo- oh, hermosa Euriante, bendigo el día y la hora en que te encontré; y sería eternamente feliz si accedieras a ser mi esposa: yo te haría duquesa, y todos mis territorios y riquezas serían tuyos.&lt;br /&gt;La doncella agradeció al duque su amable ofrecimiento, pero respondió que no se sentía digna de ser su esposa; y para disuadirle de ello, inventó que era una humilde pastora, hija de un saltimbanqui y de una campesina.&lt;br /&gt;-Aunque fueras hija de un bribón- exclamó el generoso duque- yo te amaría lo mismo y desearía hacerte mi esposa.&lt;br /&gt;Pero ni promesas ni juramentos pudieron hacer variar la inquebrantable decisión de Euriante, que amaba demasiado a su Gerardo para pensar siquiera en casarse con otro, ni aunque hubiera sido el hijo del propio rey.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Descubrimiento del engaño&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En tanto, Gerardo, pensativo y solitario, cabalgaba por bosques y valles, sin meta, entregado a un gran dolor y a un desconsuelo sin límites.&lt;br /&gt;Tan absorto en sus propios pensamientos, que con frecuencia, era el caballo quien lo conducía. Así una noche, se encontró en el condado de Nevers. Tuvo entonces la idea de ir allí de incógnito para ver lo que ocurría bajo el poder del nuevo señor. Dejó su caballo y su ropa en casa de un campesino, se puso un deteriorado vestido de juglar, compró un viejo laúd y como en el transcurso del tiempo le había crecido una larga barba blanca que antes no llevaba, ciertamente nadie lo hubiese reconocido bajo aquel disfraz. En efecto, pasó desapercibido por pueblos y ciudades y por todas veía señales de una gran miseria; por doquier oía a las gentes lamentarse de la injusticia y las tiranías de Lisandro mientras todos echaban de menos los tiempos en que tenían por señor al buen conde Gerardo. De lugar en lugar, el falso juglar llegó a la puerta del castillo que en otro tiempo fuera suyo. Llovía copiosamente y el infeliz, cansado y aterido, pidió a los criados un rincón donde refugiarse. Lisandro, que se hallaba en un banquete inspirado por un capricho repentino, dio orden de que el juglar fuera introducido al gran salón para alegrar con su laúd a los invitados. ¡Fácil es imaginar qué ánimo tendría Gerardo para cantar alegres versos! Sus canciones melancólicas no desagradaron del todo, pro los invitados las hallaron poco oportunas y en cierto momento Lisandro hizo despedir al juglar.&lt;br /&gt;Gerardo notó enseguida que al lado de Lisandro estaba sentada una dama cuya fisonomía no le parecía del todo desconocida. ¿Quién podía ser? ¿Dónde la había visto antes? A fuerza de pensar, después de unos instantes de vacilación consiguió recordarla: era Cunegunda, la dama de compañía de Euriante. Pero, ¡cuánto había cambiado desde entonces! La malvada bruja se pavoneaba ahora con ricos atavíos de brocado luciendo collares y joyas de gran valor. Pero, ¿por qué se encontraba en Nevers y cómo había podido cambiar tan rápidamente de condición? Gerardo no veía claro el asunto: algo misterioso había en todo ello y como el banquete ya estaba concluido y los invitados se despedían para irse, el falso juglar, aprovechando el desorden reinante en la estancia, logró esconderse detrás de una cortina en el hueco de una ventana. Cuando, por último Lisandro y Cunegunda se encontraron solos en la sala, Gerardo oyó cómo la maligna vieja expresaba ciertas exigencias al conde, su señor, y éste le respondía que estaba ya cansado de sus constantes peticiones, que le había dado incluso más de lo convenido y que en realidad, si ella le había hecho un favor, no le había costado más que un pequeño esfuerzo.&lt;br /&gt;-¡Un pequeño esfuerzo! ¡Ingrato!- gritaba la vieja, fuera de sí a causa de la cólera. ¡Yo te he proporcionado un feudo riquísimo sobre el cual no tenías ningún derecho y tú crees haberme pagado con unos vestiduchos y unas joyas!¡Y dices que a mí me ha costado poco!¿No se te ocurre pensar que en el caso de haberse despertado Euriante en el momento en el que yo le quitaba del cuello el hilo de oro y la violeta de amatista, mi peligro hubiese sido inmenso pues el conde me habría hecho colgar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;La afanosa búsqueda&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;Al oír estas palabras, Gerardo comprendió inmediatamente toda la infame maquinación cometida para su daño y el de Euriante y sintió agudo remordimiento por haber sido con exceso estúpido culpando a su pobre inocente prometida y dejándose transportar por la ira hasta el punto de haber ido dispuesto a matarla. Un solo remedio había al mal ya hecho: encontrar a la calumniada, infeliz Euriante y pedirle perdón humildemente.&lt;br /&gt;Apenas llegó la noche salió de su escondite y cruzó el pasadizo del castillo; una vez recobrados sus trajes de caballero y su caballo, empezó la afanosa , desesperada búsqueda.&lt;br /&gt;Por el camino, para expiar su culpa y merecer mejor del cielo el don de encontrar nuevamente a Euriant5e, el generoso Gerardo se propuso realizar cuantas buenas acciones pudiera: corregir injusticias, proteger a los débiles y desheredados, liberar a los oprimidos, consolar a los tristes. Infinitas fueron, en efecto, las hazañas nobles y heroicas que gloriosamente llevó a término: mató monstruos y gigantes que infestaban el bello suelo de Francia, rechazó él solo el asalto de mesnadas de bandidos que robaban a los viajeros, defendió a las viudas y a los huérfanos, salvó de penas horribles a inocentes injustamente condenados, exterminó a los enemigos del rey y de la religión, combatió la violencia, cooperó al triunfo de la justicia, luchó contra el mal en cualquier forma que se le presentaba.&lt;br /&gt;Pero después de tan crecido número, de ásperas fatigas aunque gloriosas, había recorrido de una punta a otra toda Francia, no sólo no había encontrado todavía a la que buscaba, sino que ni siquiera conseguía tener de ella la menor noticia&lt;br /&gt;Y así pasaron muchos meses tristemente en el dolor y la desesperanza.&lt;br /&gt;Las jóvenes más hermosas, hijas de duques y condes se habían enamorado perdidamente de él y hubieran querido ser sus compañeras pero fue en vano ; Gerardo fiel a su bella Euriante, únicamente a ella buscaba, era la criatura que quería por esposa y no soñaba sino con su rostro resplandeciente y su figura esbelta y gentil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;La alondra y el anillo de amatistas&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En tanto, Euriante estaba en Metz retirada todo el día en su estancia de la que no quería salir: allí no hacía sino llorar y suspirar pensando continuamente en su Gerardo y temerosa de que solo y desesperado, acabara por sucumbir. Una de sus camareras, apiadada de aquel dolor sin consuelo, le trajo cierto, día, para distraerla, una alondra que había domesticado y que cantaba dulcemente . En efecto; Euriante se aficionó en tal forma a la avecilla que pasaba horas enteras hablándole de su Gerardo (como si la alondra pudiese comprenderla) y escuchando su canto.&lt;br /&gt;Y ocurrió que un día, se le cayó a Euriante del dedo un anillo que era el último presente que guardaba de su prometido; se lo había regalado él y tenía también una amatista en forma de violeta como la que había perdido . El anillo fue a caer sobre el regazo, en el momento en que la alondra revoloteaba en torno a ella y por una curiosa casualidad quedo ensartado en el cuello de la avecilla. La alondra, al sentir aquel extraño collar se asustó y abriendo las alas, salió volando por la ventana rápidamente; ya veremos con qué consecuencias.&lt;br /&gt;Euriante al ver huir juntos al pájaro y al anillo, se afligió mucho y como la desventura nos hace temerosos y supersticiosos, temió que aquello fuera señal de nuevas y terribles desgracias . Su presentimiento, no era por cierto infundado.&lt;br /&gt;Había en la corte del duque de Metz un triste caballero llamado Meliadoro; se había enamorado de Euriante, y como la joven hubiese rechazado siempre sus ardientes protestas de amor, se propuso tomar atroz venganza, y he aquí lo que la perfidia sugirió al descarriado joven. Tomó un cuchillo afiladísimo, se escondió en la cámara donde Euriante solía dormir en compañía de su querida amiga Ismania, hermana del duque, y cuando ambas doncellas estuvieron acostadas y dormidas , salió de su escondrijo y, buscando el lecho, a tientas, hundió el cuchillo en el pecho de la primera joven que encontró, creyendo que era Euriante. Pero era Ismania, la hermana del duque. Después el homicida puso el cuchillo en manos de la otra doncella y echó a correr.&lt;br /&gt;¡Fácil es imaginar lo que ocurriría al día siguiente! EL duque, enfurecido creyó que Euriante había matado a su hermana y ordenó que la infeliz doncella fuese encarcelada. Horrorizado por tanta ingratitud, el duque deseaba vengarse de Euriante de modo solemne y ejemplar, y al día siguiente la hizo llevar ante los jueces. Allí se presento Meliadoro y acusó abiertamente a la pobre criatura: la desdichada se proclamó inocente; en vano conjuró a los jueces para que quisieran creer en su palabra; estaba ya a punto de ser condenada a una muerte cruel, cuando por su fortuna se presentó ante el tribunal un anciano pariente del duque, que era también el más sabio de sus consejeros.&lt;br /&gt;-Si Euriante hubiese matado a Ismania- advirtió el prudente anciano- , no reo que el resto de la noche permanecería durmiendo pacíficamente con el cuchillo ensangrentado en la mano al lado de su víctima. Por lo contrario, hubiese huido. Los hechos parecen, indudablemente condenarla; pero yo creo que debe haber por en medio alguna tenebrosa maquinación; cuidad ,¡oh jueces! De no cometer un grave error.&lt;br /&gt;El argumento impresionó vivamente al duque, que era un hombre justo y no hubiese querido que una inocente fuera llevada al patíbulo como culpable; suspendió, pues, el proceso y quiso que se celebrara un juicio de Dios: Meliadoro, como acusador publico, sostendría su acusación con la espada contra cualquier campeón que se presentara a defender a la doncella; pero si en tres días no acudía ninguno a tomar su defensa, Euriante sería inexorablemente ajusticiada. Ahora bien, hay que decir que Meliadoro era un verdadero campeón, por lo que todos tenían miedo de medir sus armas con él; además , siendo las pruebas contra Euriante tan abrumadores, eran muy pocos lo que creían en su inocencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;El juicio de Dios&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En tanto, Gerardo, en sus peregrinajes, había llegado a orillas del Rhin. Un barón que le conocía por el eco de su fama y admiraba sus gloriosos gestas, quiso hospedarle en su castillo y Gerardo aceptó , con tanto más motivo cuanto que por tanto peregrinar empezaba a sentirse cansado del largo viaje. Este barón tenía una hija bellísima, que se enamoró en seguida de Gerardo; pero como el joven  rechazase sus insinuaciones, ella, que se llamaba Narcisa , recurrió a las artes de una maga. Esta dio a la doncella un filtro poderoso, enseñándole cómo debía  suministrarlo al desdichado joven. Todo ocurrió como la maga había previsto, e inmediatamente Gerardo olvido a Euriante, como si nunca hubiese existido, y se prendó locamente de Narcisa. En este punto se hallaban las cosas cuando un día un barón invito a Gerardo a una partida de caza con halcones, a orilla del río.&lt;br /&gt;He aquí a los dos cazadores con su séquito cabalgando alegremente por los bosques. Para distraer la monotonía del camino, Gerardo entonaba alegres canciones: hacía mucho tiempo que no cantaba tan bien y sus gorjeos recordaban los suavísimos del  ruiseñor. De pronto, una alondra respondió alegremente a su canto. Gerardo, al escucharla, sintió  el deseo de apoderarse de ella y, quitando la capucha a su halcón, lo lanzó en persecución de la avecilla; la caza fue breve, pues en vano la alondra trató de huir de su enemigo; éste la tomo entre sus garras  y la llevó viva  a su amo.&lt;br /&gt;¡Imagínense ahora cuál sería la sorpresa del caballero al ver que el pajarillo llevaba al cuello el anillo que él regalara en tiempos pasados a Euriante! Súbitamente olvido a Narcisa; y Euriante, sólo Euriante, volvió a triunfar en su corazón: le pareció como si el destino hubiese utilizado a la gentil alondra para llamarlo a su deber: “Y acaso- pensaba- la desdichada Euriante me envía este mensaje para pedirme ayuda”&lt;br /&gt;Avergonzado e impaciente, Gerardo abandonó la caza, se despidió del barón y no recobró la tranquilidad hasta que no hubo reanudado ardientemente su búsqueda.&lt;br /&gt;La alondra, a quien él devolvió la libertad, le precedía volando de rama en rama, como para indicarle el camino; y, en efecto, siguiéndola llego Gerardo a Metz, justamente en el momento en que las puertas de la ciudad se cerraban, de modo que apenas le dieron tiempo a entrar.&lt;br /&gt;-¿Por qué cerráis las puertas de la ciudad?- pregunto el caballero. ¿Teméis, quizás, un asalto del enemigo?&lt;br /&gt;-Habéis de saber, señor- respondieron los guardianes de la puerta-, que nuestro bien amado duque, al regresar de su peregrinación a Santiago de Compostela, encontró en el bosque de Borgoña a una bellísima joven llamada Euriante, que allí yacía desmayada. La recogió, la hizo cuidar amorosamente, tuvo para ella toda suerte de atenciones fraternales e incluso le ofreció hacerla duquesa si quería casarse con él. Pero la ingrata doncella no sólo se negó a ser su esposa, sino que ha matado a la propia hermana de su bienhechor. Con tan triste motivo se ordenó un juicio de Dios, estableciéndose  que si en tres días  no venía ningún campeón a defenderla, Euriante sería llevada al patíbulo. Ahora los tres días están a punto de cumplirse y ningún caballero se ha presentado. Se cierran, pues, las puertas de la ciudad para que nadie pueda ya entrar  y provocar desórdenes a favor de la ingrata  y que puedan alterar su sentencia.&lt;br /&gt;Gerardo, al oír este relato, se puso intensamente pálido; no vaciló  un dudó un instante de la inocencia  de la  joven; se apresuró hacia la plaza principal, donde estaba reunido todo el pueblo de Metz, y se presentó como campeón de la acusada. Euriante, condenada a morir en la hoguera y atada ya a  los haces de leña, miró atónita y temblorosa al guerrero desconocido y generoso que se presentaba para luchar por ella. Pero como Gerardo llevaba bajada la celada del yelmo, no lo reconoció. Justamente en aquel momento llegó la alondra volando y fue a colocarse  en uno de sus hombros; esto conmovió  a la doncella, pareciéndole un buen augurio.&lt;br /&gt;El duque, que bajo un dosel de seda asistía al juicio, acogió benévolo al campeón e hizo tocar las trompetas. Meliadoro bajó prestamente al campo, jactancioso y seguro de la victoria; Gerardo, enristrando la lanza, salió a su encuentro  y empezó el duelo fatal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;El triunfo de la justicia&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Meliadoro era corpulento y hábil e hizo prodigios, pero Gerardo, además de ser también diestro y fuerte, tenía a su favor la firmísima de en la inocencia de la doncella, mientras Meliadoro sabía que defendía una causa injusta. Después de una hora de feroces asaltos, cayó por fin Meliadoro a tierra, derrotado,  desangrándose por numerosas heridas y a punto de morir; sólo entonces se decidió a confesar su crimen, declarando inocente a la pobre Euriante.&lt;br /&gt;El vencedor  fue aclamado por la multitud  e invitado por el duque  a darse a conocer, alzó finalmente la celada.&lt;br /&gt;Euriante lanzó entonces un grito: había reconocido en el campeón a su amado Gerardo. Este relató entonces toda su historia y la terrible maquinación urdida por Lisandro contra él y contra Euriante. El duque, conmovido por todas aquellas peripecias, se dirigió sin perdida de tiempo a París y expuso  al rey todo lo ocurrido, pidiendo que se les formara un juicio severo contra los pérfidos Lisandro y Cunegunda.&lt;br /&gt;El rey , que admiraba  a Gerardo, de cuyas  grandes gestas había oído hablar, se mostró muy contento ante la revelación del duque: ordenó que Lisandro y Cunegunda fueran presos y condenados, y poco después ambos malvados fueron llevados a ignominioso suplicio, pagando así sus infamias.&lt;br /&gt;Pero, como la muerte de Lisandro dejaba vacante, además del condado de Nevers, el feudo que anteriormente había pertenecido a Lisandro, el rey para indemnizar a Gerardo de cuanto había sufrido a causa  de la traición de su enemigo, otorgó al valeroso caballero ambos feudos; así, al final, Gerardo quedó ganancioso, convirtiéndose en un señor mucho más rico y poderoso que antes. Pero más que el don del condado readquirido y el del nuevo condado que le regalaba el rey, alegró a Gerardo poder casarse  al fin con la bella, buena y fiel Euriante, con quien vivió feliz y dichoso durante largos años.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-6437530634082273281?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/6437530634082273281/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/03/el-romance-de-la-violeta.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/6437530634082273281'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/6437530634082273281'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/03/el-romance-de-la-violeta.html' title='El romance de la violeta'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-9148392827757732814</id><published>2009-03-04T22:13:00.001-08:00</published><updated>2009-03-04T22:13:37.034-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas medievales'/><title type='text'>La muerte de Arturo</title><content type='html'>Desembarcó, pues, Arturo con sus tropas en Bretaña y así empezó la guerra entre él y Lanzarote. Los primeros encuentros fueron rudos y sangrientos, a los que siguieron otros muchos, cada vez menos ardorosos. En el fondo, el rey Arturo y sus soldados  combatían de mala gana y poco convencidos  de la necesidad de aquella odiosa guerra contra Lanzarote que había sido uno de los más valerosos campeones de la tabla redonda y  uno de los caballeros más populares y queridos. Por su parte Lanzarote combatía también a disgusto contra aquel rey  que había sido su protector, que le había armado caballero y al cual le unían recuerdos de antigua amistad y lealtad probada. En este estado de ánimo, respectivo, ambos contrincantes luchaban con escaso encarnizamiento y la lucha amenazaba, por tanto, prolongarse hasta lo infinito sin una resolución definitiva.&lt;br /&gt;Galván, adivinando las razones de la perplejidad del rey, le dijo un día:&lt;br /&gt;-Señor, acaso lo mejor fuera terminar esta guerra con un desafío. Permitidme enfrentarme con Lanzarote en campo cerrado: si logro la victoria, Lanzarote quedará castigado por su rebeldía   y la justicia habrá triunfado; si, por lo contrario, son vencido, podréis hacer la paz con el vencedor.&lt;br /&gt;Y el rey no tuvo ánimo para oponerse.&lt;br /&gt;El desafío tuvo lugar en un prado. Para Lanzarote combatir contra Galván, que había sido su amigo más querido, era una profunda pena, pero ¿cómo hubiese podido rehusar el reto sin ser tachado de cobardía? La lucha duró largo rato por la furia que en ella ponía  Galván y porque en cambio, Lanzarote permanecía solo a la defensiva; aun así quedaba manifestada la superioridad de este último. Caballerosamente Lanzarote propuso poner fin a la lucha; pero Galván se enfureció  ante tal proposición y sosteniendo que debía combatirse hasta que uno de los dos quedase muerto, volvió al asfalto con vigor renovado Lanzarote paraba los furibundos golpes que le dirigía Galván, y aun así hubo un momento en que no pudo evitar herir al desgraciado adversario que cayó al suelo.&lt;br /&gt;-Señor-rogó Lanzarote volviéndose al rey Arturo- haced que Galván abandone el campo, pues si continuamos no podrá salir vivo.&lt;br /&gt;El rey se conmovió ante tanta generosidad y dio orden de que cesara el duelo. Galván fue llevad a su tienda y curado con premura. Pero su herida era grave  y había pocas esperanzas de salvarle. En efecto,a la madrugada empeoró. Llamó entonces al rey Arturo junto a su cabecera y con un hilo de voz, le dijo:&lt;br /&gt;-Señor, ahora que reconozco mi error y me arrepiento de haberos aconsejado una guerra injusta contra Lanzarote , que siempre fue un leal caballero. Me entristece que esta guerra haya llevado vuestro reino a una derrota. Yo quisiera que Lanzarote supiera por lo menos, que mi rencor contra él  se ha disipado y que mi antigua amistas por el, está viva todavía. También desearía que perdonaseis a la reina Ginebra. Despedidme de todos mis amigos y ordenad que mi cuerpo sea enterrado en la Gran Bretaña.&lt;br /&gt;Y dicho esto, expiró. Pero como las desgracias no vienen nunca solas, apenas el altivo Galván  hubiese exhalado el último suspiro, entró en la tienda de campaña del rey, un mensajero para darle aviso de que Mordrec, a quien el rey Arturo había confiado su reino, acababa de traicionar a su legitimo soberano haciéndose coronar rey en su lugar; a aquellas horas había ya recibido el homenaje de muchos vasallos.&lt;br /&gt;-¡Ah traidor!- exclamó Arturo. Pero el felón me pagará cara su deslealtad.&lt;br /&gt;Aquel mismo día firmo la paz con Lanzarote y ordenó  que embarcara su ejército; apenas éste estuvo a bordo de las naves, hicieron vela hacia la Gran Bretaña. Tenía el corazón rebosante de tristes presentimientos y pensaba que el prestigio de su corte  acabaría miserablemente. Pocos días después, al atravesar la llanura de Camaló, leyó en una piedra esta inscripción: “En esta llanura tendrá lugar la gran batalla que dejara  al reino huérfano de su legítimo rey.”&lt;br /&gt;Arturo reconoció aquellos caracteres como grabados por el mago Merlín que jamás se había equivocado en sus predicciones. Era el anuncio de su próxima muerte. Poco después, su ejecito se encontró en efecto, en aquella llanura con  el ejército rebelde de Mordrec. La batalla fue áspera y sangrienta. Mordrec tenía un numero muy superior de soldados y a Arturo le faltaban ahora aquellos valerosos campeones que hubieran podido enfrentarse ellos solos con todo un ejercito. Sin embargo, el rey se sentía impulsado por un gran furor contra el indigno usurpador, y una voluntad intensa de vencer. Buscó con ansia a Mordrec en el campo de batalla para combatir personalmente con él ; al fin lo halló y se lanzó   sobre él con vehemencia inaudita, hiriendo con su lanza al traidor en el pecho, y atravesándolo de parte a parte. Pero al mismo tiempo, se sintió herido a su vez en el costado y cayó a tierra.&lt;br /&gt;Kex, el único caballero de la tabla redonda que permanecía aún en sus filas, acudió presuroso a levantarle , Arturo apenas podía hablar.&lt;br /&gt;-Querido Kex- le dijo llévame, te lo ruego, a la orilla del mar.&lt;br /&gt;Kex hizo con algunas ramas cruzadas un camilla y ayudado por dos soldados , llevó al rey  a la playa. Allí Arturo quiso que lo depositaran sobre la arena. Arrancó entonces la espada de su cintura y entregándola al fiel Kex, le rogó que la arrojase en un pequeño lago que había detrás de la colina. Kex tomó la espada y se encaminó  al lago pero no tuvo ánimo para arrojar a él  la espada que había realizado tantas gestas gloriosas; la dejó sobre la hierba y volvió al lado del moribundo a quien aseguró haber cumplido sus ordenes. &lt;br /&gt;-¿Y qué has visto allí?- pregunto el rey.&lt;br /&gt;-Nada: he visto las olas llevarse la espada.&lt;br /&gt;El rey frunció el ceño indignado.&lt;br /&gt;-Kex, tú mientes. No me has obedecido. Vuelve al lago y cumple mi orden. &lt;br /&gt;Avergonzado por haber sido cogido en mentira. Kex desanduvo el camino hasta el lago t esta vez tiró  de verdad la espada al agua: enseguida salió del lago una mano que empuñó el arma por la empuñadura y la hundió en el fondo. Cuando Kex relató al rey lo que había visto , éste se apaciguó diciéndole:&lt;br /&gt;-Ahora muero contento. Te ruego que me dejes solo. Llévale mi saludo a la reina Ginebra.&lt;br /&gt;Apenas hubo partido Kex, llegó a la orilla una nave: blanca, reluciendo al sol parecía de plata.&lt;br /&gt;Una dama bajó de ella dirigiéndose  hacia el rey.&lt;br /&gt;-Soy tu hermana Morgana-le dijo. Levántate  y ven conmigo.&lt;br /&gt;Como por milagro, el rey tuvo súbitamente la fuerza necesaria para ponerse de pie  y andar hasta embarcar la nave. Esta desplegó entonces todas sus velas al viento y se alejó, desapareciendo poco a poco en el horizonte.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-9148392827757732814?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/9148392827757732814/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/03/la-muerte-de-arturo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/9148392827757732814'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/9148392827757732814'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/03/la-muerte-de-arturo.html' title='La muerte de Arturo'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-7830992854952851018</id><published>2009-03-03T22:04:00.000-08:00</published><updated>2009-03-03T22:05:25.045-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas medievales'/><title type='text'>El fruto envenedado</title><content type='html'>La maga Morgana no podía hallar paz desde que se enteró que Lanzarote había recobrado la razón y andaba siempre ideando nuevas tretas para desahogar su odio contra la reina Ginebra, su cuñada. Cierto día envió a la reina, como presente, una jarra de oro que contenía un dulcísimo licor; la reina lo probó y lo hallo tan exquisito que desde aquel momento ya no pudo pasar un solo día sin tomarse un vasito. Pero aquel licor estaba preparado por la maga Morgana de tal modo, que bebiéndolo, la reina empezaría a sentir progresivamente un odio feroz contra Lanzarote; y en efecto, el licor operó  tan rápidamente que, al cabo de una semana, Ginebra ya no podía soportar a su lado a su protegido de antes y le colmaba de desaires y de ofensas. El bueno y devoto Lanzarote sufría mucho y no podía hallar explicación a aquel repentino cambio. Se lo confió a su amigo Galván y éste le aconsejó que partiera para un largo viaje. A Lanzarote le disgustaba separarse de los amigos del rey y, sobre todo, de la reina, pero comprendió que el consejo era acertado y partió.&lt;br /&gt;Pero la maga Morgana no estaba completamente satisfecha.&lt;br /&gt;Un día que el rey Arturo se hallaba ausente de la corte, en una expedición, la reina se sentó a la mesa con los pocos caballeros que habían quedado en el palacio. Y he aquí  que , al final del banquete, Morgana hizo aparecer de pronto en la mesa, precisamente delante de la reina un magnifico melocotón , de maravillosos colores,  en el que había inyectado disimuladamente  un terrible veneno. Sorprendida Ginebra,  al ver aquel hermoso fruto aparecer inesperadamente ante ella, lo cogió para examinarlo, luego, viendo que a poca distancia de ella se hallaba sentado Garieno de Karen, el caballero más joven de la Tabla redonda, se lo ofreció. El joven hincó el diente en el fruto, pero apenas ingirió el primer bocado, cayó al suelo fulminado.&lt;br /&gt;Todos los caballeros se pusieron en pie aterrorizados, sorprendidos; la reina, pálida como la muerte, se desvaneció.&lt;br /&gt;Todos los caballeros se pusieron en pie aterrorizados, sorprendidos: la reina, pálida como la muerte se desvaneció.&lt;br /&gt;Cuando el rey Arturo regresó de la expedición hallo a Mador, el hermano de Garieno, que lloroso y suplicante, reclamaba justicia: arrojó a los pies del rey la espada que había recibido de él cuando fue armado caballero  y públicamente acusó a la reina de haber matado a su hermano.&lt;br /&gt;El pobre Arturo no sabía que hacer ni qué decir. Amaba mucho a Ginebra y apreciaba a Mador como a un leal y valiente caballero. Por tanto, decidió pedir consejo a Galván, que era considerado el más sabio de los caballeros de la Tabla redonda . Hay que hacer constar que Galván era extremadamente riguroso en cuestiones de honor  y tenía un sentido de justicia que, muchas veces, podía incluso  parecer excesivo: quien cometía una falta debía según el , ser castigado sin piedad, aunque se tratase de su más querido amigo, o de la persona más afecta a su corazón . El consejo que dio al rey , fue por tanto, el de hacer justicia. Al pobre rey , sin embargo, le parecía monstruoso condenar a Ginebra , su esposa, tanto más cuanto que, ella misma, llorando juraba no haber podido imaginar nunca que el melocotón estuviese envenenado.&lt;br /&gt;-Aun sabiéndolo- decía- no hubiese tenido el valor de ofrecérselo a mi peor enemigo. ¿Cómo entonces, hubiese podido dárselo a Garieno, por quien sentía tanto afecto ?&lt;br /&gt;-Todo eso son mentiras y nada más que mentiras-gritaba Mador, implacable.&lt;br /&gt;A toda osta quería que se hiciera justicia.&lt;br /&gt;Transido de dolor, el rey pensó someter a Ginebra al juicio de Dios: si durante un mes no se presentaba ningún caballero a defenderla contra Galván, la reina sería condenada a la hoguera. Arturo imaginaba que todos sus  caballeros pelearían por defenderla. Sin embargo, nadie se presentó. Ningún caballero de la tabla redonda se atrevía a enfrentarse con Galván, a quien todos amaban  y estimaban, espejo de lealtad y de justicia. Además, muchos de ellos se hallaban presentes en el momento trágico, y habían visto cómo la reina ofrecía el fruto a Garieno.&lt;br /&gt;Por tanto,  inútilmente transcurrido el plazo, la pobre Ginebra fue atada sobre la pira levantada en la  mitad de la plaza.&lt;br /&gt;Pero en el momento en que iban a prender fuego a los leños, he aquí que un caballero con la visera calada llegó a galope, se abrió  paso entre la multitud de curiosos y llegando junto al rey, se alzó la visera para darse a conocer. Era Lanzarote.&lt;br /&gt;-¿Quién se atreve a matar a la reina?-gritó. ¿Quién ha cometido tal infamia? Aquí estoy yo dispuesto a defender su inocencia.&lt;br /&gt;Entonces, se adelantó Galván. Era el amigo más querido  y leal de Lanzarote, pero para su estricto sentido justiciero, ni la amistad ni cualquier otro sentimiento, contaba, tratándose de hacer respetar la ley.&lt;br /&gt;-Lanzarote- le dijo- el plazo para presentarse a defender a la reina, ha transcurrido. Debiste llegar antes: ahora es demasiado tarde y nadie puede ya salvar a Ginebra. Es preciso que se haga justicia y que se cumpla la sentencia.&lt;br /&gt;Pero Lanzarote no lo entendía así. Y antes de que los presentes pudieran darse cuenta de lo que sucedía, se acercó a la pira, cortó con su espada las cuerdas que ataban a la reina , colocó a Ginebra a la grupa de su caballo, y picando espuelas, salió de allí al galope.&lt;br /&gt;Arturo, no estaba en el fondo descontento de tal solución , que salvaba a la mujer a quien tanto amaba, pero Galván indignado, no le dejaba en paz diciéndole que se había violado la ley, que Lanzarote debía ser considerado rebelde y que, como tal, se le castigaría severamente. Se enviaron, por tanto heraldos, por todo el país, a propagar el baldo en que se ofrecía  una importante suma por la cabeza de Lanzarote  y se invitaba a todos a capturar al rebelde, vivo o muerto.&lt;br /&gt;Pero, Lanzarote se hallaba ahora en lugar seguro; había cruzado el mar yendo a refugiarse en Bretaña , donde había coronado al rey de ese país. Al saber esto, Galván no se dio por vencido  e impulsó a Arturo a declarar la guerra al nuevo rey. Se hicieron, en efecto, apresuradamente, los preparativos y apenas éstos terminados, Arturo confió su reino a Mordrec, hermano menor de Galván y partió decidido  con cien naves a la conquista de Bretaña.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-7830992854952851018?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/7830992854952851018/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/03/el-fruto-envenedado.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/7830992854952851018'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/7830992854952851018'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/03/el-fruto-envenedado.html' title='El fruto envenedado'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-8031155996226018398</id><published>2009-03-01T21:29:00.002-08:00</published><updated>2009-03-01T21:30:10.338-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas medievales'/><title type='text'>El caballero del carro</title><content type='html'>El rey Arturo tenía una hermana llamada Morgana , a quien amaba mucho pero que era envidiosa. Odiaba  por ello de corazón a la esposa del rey Arturo, la hermosa Ginebra, quizás  porque ésta  era más hermosa que ella. Debe saberse que Morgana era maga  y por ello poseía poderes  y facultades que no tienen los demás mortales.&lt;br /&gt;Cuando Morgana supo que Lanzarote era el predilecto de Ginebra, para enojar a ésta quiso perjudicar al joven caballero. Por ello, un día en que el héroe se hallaba  viajando por el país en busca de aventuras, hizo aparecer ante él, por arte de magia, la figura de un gigante que raptaba a una doncella. Como todo caballero tuviese la obligación de defender a los débiles  y a las damas, Lanzarote emprendió la persecución del gigante para liberar a la desdichada doncella y así , siguiéndole , llegó sin advertirlo, hasta el patio del castillo que habitaba Morgana. Una vez en su poder, la maga le hizo s prisionero y le dio a beber un terrible filtro que enloquecía. Sólo entonces, al verle privado de juicio y de memoria, le dejó marchar. El pobre Lanzarote vagó largo tiempo sin saber a donde dirigirse; se alimentaba de hierbas y raíces , bebía en los manantiales  y regatos; llegó a  estar andrajoso y enfermo, consumido por la fatiga física , manchado de barro, agotado por el hambre. En este estado lamentable le halló un día la Dama del lago, el hada Viviana, y sintió gran compasión; le hizo transportar al palacio encantado que había construid dentro del lago, y con toda suerte de amorosos cuidados logró devolverle a Lanzarote la salud y la razón. Una vez recobradas las fuerzas, el valeroso caballero, solo anheló volver a las batallas de otro tiempo y rogó  a la buena ama que le permitiese marchar. La dama del lago accedió , y como su magia le permitía conocer incluso lo que ocurría en países lejanos, le advirtió que la reina Ginebra corría en aquellos momentos grave peligro por causa de un guerrero poderoso y desleal llamado Meliagante. Este había llegado, en efecto a la corte del rey Arturo para medir sus fuerzas en duelo con Lanzarote , y habiendo sabido que el joven caballero estaba ausente, desafió a toda la corte, acusando con insolencia al rey de deslealtad y felonía , y afirmando  que si dentro de un plazo fijado Lanzarote no se presentaba, le consideraría un cobarde, y en castigo, raptaría a la reina Ginebra.&lt;br /&gt;Arturo era, por naturaleza, paciente y bondadoso, pero la desfachatez de Meliagante merecía , en verdad un correctivo: así que lo hizo detener y arrojar de su castillo como un perro sarnoso. Meliagante juró vengarse  y cierto día que la hermosa reina Ginebra se hallaba paseando por el prado, a traición, la hizo raptar por sus soldados.&lt;br /&gt;Cuando oyó tantas infamias, Lanzarote sintió que la cólera le invadía. Partió, pues, inmediatamente al galope hacia la torre de Gorre, a donde la Dama del Lago le dijo que Meliagante llevaba a la reina Ginebra. Y a pesar de que Meliagante tenia un caballo que corría como el viento, Lanzarote logró darle alcanza y aun adelántasele con ánimo de cortarle el camino. Pero el traidor, de un golpe inesperado, mató el caballo de Lanzarote y el pobre caballero se encontró, de pronto a pie e impotente, mientras Meliagante  desaparecía  con la reina en el horizonte entre nubes de polvo. Sentado a la orilla del camino, Lanzarote meditó  el medio de remediar aquella desgracia, y no pudiendo hacer nada, tal como se hallaba, a pie, las lágrimas acudieron a  sus ojos. En aquel momento vio venir hacia él  un enano que conducía un carro. Fue a su encuentro y le pidió ayuda. Y el enano dijo:&lt;br /&gt;-Sé que vas en busca de la reina Ginebra, caballero. Si haces lo que yo te diga, mañana podrás verla. En tanto, sube a mi carro. &lt;br /&gt;Montar en un carro, era para un caballero la cosa más ridícula y deshonrosa que pudiera hacer; pero Lanzarote no dudó un instante, tan grande era su deseo de liberar a la reina. Apenas. Lanzarote montó , el enano fustigó el mulo y el carro arrancó. Atravesaron así aldeas y ciudades, y de todas partes acudía la gente para ver aquel espectáculo tan divertido de un caballero que se dejaba transportar en un carro; y todos se burlaban del pobre Lanzarote , pero éste, desafiando el respeto humano, no se daba por entendido. Llegaron así a un pueblecillo y se prepararon a dormir en un pajar. Al amanecer del día siguiente, puntualmente, como había prometido, el enano mostró al caballero la reina Ginebra, que paseaba a caballo con el Meliagante. &lt;br /&gt;Lanzarote buscó un caballo de silla y s lanzó al galope hacia el lugar por donde desaparecieron la reina y su raptor. Llegó así  hasta un río anchísimo y muy profundo, que no podía ser vadeado. Un pastor le informó que Meliagante había llevado a la reina  a un castillo que se alzaba en la otra orilla del río ; pero le dijo también que para atravesar el río sólo existía  un único  y extraño puente, que consistía en una hoja delgadísima de una espada. Lanzarote  se hizo indicar el lugar donde se hallaba el puente; desgarró su capa en mil pedazos y envolvió con ella sus manos y pies , a fin de que el filo de la  espada no le hiriese, y luego empezó a avanzar por él, a fuerza de brazos, suspendido sobre las aguas del río . La  sangre fluía de las manos y de los pies del caballero, mal defendidas por la tiras de tela ; pero el héroe no se daba cuenta de ello, obsesionado por la idea de llegar cuanto antes al otro lado para liberar a la reina. Al fin llegó  a la tan deseada orilla. Allí se habían reunido todos los habitantes de los países vecinos para asistir al espectáculo increíble del paso del puente, y entre ellos se hallaba también Meliagante. Sin pérdida de tiempo y antes que su enemigo pudiera recuperarse de la sorpresa, Lanzarote  se arrojó sobre él  con la espada desnuda. El duelo fue breve y Meliagante dejó la vida en él. La hermosa Ginebra, finalmente liberada, tendió la mano a su salvador en prueba de agradecimiento, pero Lanzarote se arrodilló , respetuoso a sus pies.&lt;br /&gt;Cuando regresó a la corte del rey Arturo con la reina Ginebra, se celebraron en su honor grandes fiestas y tuvo la dicha de sentarse a la mesa a la derecha del rey.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-8031155996226018398?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/8031155996226018398/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/03/el-caballero-del-carro.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/8031155996226018398'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/8031155996226018398'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/03/el-caballero-del-carro.html' title='El caballero del carro'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-2758873122458874710</id><published>2009-03-01T21:29:00.001-08:00</published><updated>2009-03-01T21:29:43.850-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas medievales'/><title type='text'>Galahad, el elegido</title><content type='html'>Cuando Merlín quiso que el rey Arturo instituyese la orden de los caballeros de la Tabla redonda, indicó también que a la izquierda del rey debía quedar siempre, en la mesa, un sitio vacío , que sólo debería ser ocupado un día por el caballero elegido por Dios para una misión especial.&lt;br /&gt;En el sitio vacante se encontraron ,e n efecto, escritas misteriosamente (y nunca se ha sabido por quién) estas palabras: “Setecientos setenta y siete años después de la Pasión de Jesucristo, el día de Pentecostés, este sitio será ocupado por el caballero elegido”.&lt;br /&gt;Un día de Pentecostés, precisamente, en que el rey Arturo celebraba consejo, Lanzarote, al pasar junto al sitio vacío, echó  una mirada a estas inscripción. ¡Cuántas  veces la abría visto y leído! Pero aquel día, no se sabe por qué inspiración , muy pensativo la consideró con más atención que nunca, y haciendo cálculos exclamó:&lt;br /&gt;-Señores, amigos míos. Si echáis un  la cuenta como yo, veréis que el día indicado en esta inscripción, es precisamente hoy, hoy conoceremos por fin , al Caballero elegido, digno de sentarse en este sitio.&lt;br /&gt;No había aún terminado la frase, cuando la puerta de la sala se abrió sola, y por ella entró un caballero con armadura roja y sin escudo, hermosos como el sol de primavera.&lt;br /&gt;-La paz sea con vosotros- dijo el recién llegado. Yo soy Galahad, descendiente directo de José de Arimatea, el discípulo de Cristo. Y en prueba de que digo la verdad, muy pronto tendréis una maravillosa visión celestial.&lt;br /&gt;Los caballeros del rey Arturo, mudos de asombro,  aguardaba. Y he aquí  que se oyó de pronto el fragor de un trueno, mientras una luz vivísima se difundía por  toda la sala. Y en medio de aquella luz, apareció milagrosamente suspendida en el aire una copa en forma de cáliz. La visión duró apenas unos instantes: luego , copa y luz desaparecieron.&lt;br /&gt;Entonces Galahad habló de nuevo:&lt;br /&gt;-La copa que habéis visto es el santo grial, esto, es, la copa en que Jesús bebió en su ultima cena  y en la que mi antepasado José de Arimatea, recogió la sangre que brotaba de las heridas del redentor. La copa milagrosa pasó de José de Arimatea a sus descendientes, durante largos años; pero luego desapareció misteriosamente  hoy no se sabe dónde se encuentra. Hay que encontrarla; ésta es la misión que nos ha sido confiada. Cada uno e nosotros es necesario que haga voto de ir mañana por la mañana a  la búsqueda del Grial.&lt;br /&gt;Al oír esto, todos los caballeros se levantaron de sus sillas y  juraron emprender inmediatamente la búsqueda. En efecto, al día siguiente, después de oír misa , se armaron, y saltando a la grupa de sus caballos, partieron uno tras otro. El rey Arturo les acompaño hasta las puertas del castillo y vio con pesar  cómo su corte quedaba vacía y desierta.&lt;br /&gt;La noche de  aquel mismo día, Galahad llegó  hasta  un convento de frailes y pidió hospitalidad para aquella noche. Y he aquí  que, al bajar a la capilla para rezar sus oraciones, antes de acostarse, Galahad vio sobre el altar un escudo que los frailes le aseguraron  que no había estado nunca allí. Galahad comprendió entonces que aquel escudo le estaba destinado y lo tomó. Al amanecer del día siguiente, partió de nuevo. A lo largo del camino, se le interpusieron mil obstáculos que superó fácilmente, como impulsado por una fuerza divina; mil enemigos le salieron al paso, más los venció a todos y dispersó; su escudo detenía los golpes protegiéndole milagrosamente. De este modo llegó hasta un bosque, donde en el tronco de una vieja encina  halló clavada una espada, con un letrero que decía: “Soy una espada milagrosa; pero nadie, por fuerte que sea, podrá arrancarme del tronco, excepto aquel a quien estoy destinada.”. Galahad la empuño y la espada se desprendió fácilmente del tronco. En la vaina había esta inscripción: “Sólo la hija de un rey podrá dar el cinturón digno de esta espada, formándolo con la cosa que más quiera.”&lt;br /&gt;-Y ahora, ¿Cómo hacer para dar con una hija de rey?- se preguntó Galahad.&lt;br /&gt;Inmediatamente, una voz muy suave le respondió:&lt;br /&gt;-Heme aquí: yo soy hija de rey.&lt;br /&gt;Y apareció una hermosa doncella rubia que  ofreció al héroe un cinturón formado de cabellos finos como filigrana de oro. Apenas entregó  el cinturón, la doncella desapareció.&lt;br /&gt;Ceñida la espada, Galahad continuó su camino  y a la hora del crepúsculo llegó a un castillo, llamado el castillo de las aventuras. Allí fue acogido, como si se le esperase , por un grupo de caballeros vestidos con larga túnicas blancas, sobre las que aparecía bordada en el pecho, una hermosa paloma de plata. Se sentaron todos a la mesa. Terminada la cena, el más anciano de los caballeros abrazó a Galahad y le dijo:&lt;br /&gt;-Nosotros custodiamos aquí  el santo Grial y la lanza que el centurión empleó para herir a Jesús en el costado. Ahora, por mandato divino, que nos ha sido revelado por un ángel, estas reliquias deberán ser transportadas a España, a los pirineos, a un castillo llamado Montsalvat . Y tú eres el Elegido que debe transportarlas. Nosotros te seguiremos devotamente , porque, desde este momento, tú eres nuestro rey.&lt;br /&gt;El cáliz sagrado, llamado Grial, fue traído a la mesa. Galahad lo destapó  y miró adentro: un sentimiento de dicha sobrehumana le invadió y se sintió, de pronto, desasido de todas las cosas  terrenas: cayó de rodillas y rezó.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-2758873122458874710?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/2758873122458874710/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/03/galahad-el-elegido.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/2758873122458874710'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/2758873122458874710'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/03/galahad-el-elegido.html' title='Galahad, el elegido'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-8004978236353339163</id><published>2009-02-28T14:17:00.000-08:00</published><updated>2009-02-28T14:18:37.387-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas medievales'/><title type='text'>Lanzarote del Lago</title><content type='html'>Un día que el rey Arturo regresaba con sus caballeros de una partida de caza, tropezó con un maravilloso cortejo que seguía a una dama vestida de blanco, montada en un hermoso caballo blanco, al lado de un jovencito, muy hermoso y robusto. Cuando el rey se halló frente a la dama, ésta le dijo:&lt;br /&gt;-Señor, yo soy la Dama del Lago. Y he venido hasta vos para pediros un favor: desearía  que armaseis caballero a este joven, que es de alto linaje, y a quien he criado como a mi propio hijo. Algún día podré revelaros su verdadero nombre y deciros cuál es su familia.&lt;br /&gt;El rey complació a la gentil dama y armó al joven, consagrándole caballero. La dama besó entonces al joven en la frente y partió . La llegada del misterioso jovenzuelo suscitó gran admiración  en toda la corte, y en especial en la reina Ginebra, que quedó fascinada por la luz que irradiaba  de su noble rostro y  su mirada ardiente. En tanto, el nuevo caballero aguardaba con ansia el momento de poder demostrar, en cualquier empresa difícil, el valor de que era capaz. Y la ocasión no tardó en presentarse.&lt;br /&gt;El día de San Juan se presentó en la corte una doncella que suplicó calurosamente al rey quisiera designar un  campeón para defender en duelo las razones de la dama de Noham, que había sido retada por el rey de Nortumberlandia y  se exponía por falta de un defensor a perder su feudo. El joven caballero se adelantó entonces pidiendo la gracia de ser elegido, y como el rey sonriera complacido, él creyó leer en su sonrisa un asentimiento, y tomando de la mano a la doncella, se fue guiado por ella. Tanto era el fervor de su entusiasmo que no se acordó siquiera de llevar con él su espada.&lt;br /&gt;Apenas la dama de Noham vio llegar  a aquel jovenzuelo imberbe, se creyó perdida y suspiró tristemente. Su sorpresa y su preocupación aumentaron aún al verle sin espada. Preguntó entonces:&lt;br /&gt;-¿Cómo haréis , pues, para combatir?&lt;br /&gt;-No os preocupéis, señora- respondió el adolescente. Haré lo mejor que sepa. Ya veréis.&lt;br /&gt;Hizo en efecto, o mejor que supo,  y bien lo aprendió a su costa el rey de Nortumberlandia , pues el ardiente jovenzuelo se lanzó contra él con tal ímpetu, que al solo choque de su escudo lo derribó ; después saltó prestamente de la silla, le arranco de la mano la espada y apuntó  con ella a la garganta. El duelo terminó y el feudo de Noham quedó liberado del defensor.&lt;br /&gt;La fama de esta hazaña se difundió  rápidamente por todo el país , llegando hasta la corte del rey Arturo. La reina Ginebra eligió entre las múltiples armas de su palacio una bella espada con empuñadura de oro y la envió al caballero como premio a su valor.&lt;br /&gt;Pero las aventuras no acabaron aquí. Pues mientras Lanzarote  se volvía a la corte del rey, encontró a Zoraida, una doncella de la dama del Lago, que ésta le enviaba para proponerle una nueva empresa. Se trataba de vencer los hechizos  que conturbaban al castillo de la dolorosa guardia. Este castillo estaba defendido por un doble cinturón de murallas y en cada muralla hallábanse diez guardias formidables guerreros. Dentro de la fortaleza ocurrían , sin embargo, hechos misteriosos e inexplicables: aparecían horribles monstruos, resplandecían  luces arcanas, se escuchaban espantosos fragores que retumbaban pavorosamente en los subterráneos. En premio a tal empresa, Zoraida prometía  al caballero, darle , por fin , a conocer su nombre y su historia. ¡Imaginadse con qué  entusiasmo aceptó el audaz jovenzuelo! Sin perder tiempo se dirigió al castillo, venció a los  diez guerreros formidables de guardia  en la primera muralla, venció también , aunque con  más esfuerzos, a los diez de la segunda muralla, y, por fin, penetró en el interior de la fortaleza.&lt;br /&gt;Allí le aguardaban las más duras. Tuvo que pelear contra dragones, hidras, quimeras, espantosas serpientes  y monstruos que adoptaban diversos aspectos, nunca antes vistos, y la batalla fue áspera y ruda, pues cada monstruo tenía que ser combatido  y vencido de modo diferente. Pero al fin, el caballero, los destruyo a todos. Entonces empezaron a  aparecer y desaparecer fantasmas que hacían estremecer con sus formas repugnantes , sus aullidos horrendos, sus cegadores rayos. La lucha con ellos fue más difícil, pues  los fantasmas se esfumaban  sin poder ser capturados y, al ser heridos, no presentaban consistencia. &lt;br /&gt;Sin embargo, con paciencia y valor, el  joven triunfó también con los fantasmas. Creía ya haber terminado la dura hazaña cuando, de los subterráneos , surgieron bandas enteras de diablos desencadenados. ¿Qué hacer? El  joven caballero no se turbó , sino que permaneció impasible y sereno, seguro de sí mismo y de sus propias fuerzas. Y cuando hubo disperso y puesto en fuga también las diabólicas legiones, volvieron por fin al castillo la paz y la tranquilidad. Entonces el joven rogó a Zoraida que quisiera revelarle su nombre y su historia.&lt;br /&gt;-Tú te llamas Lanzarote-le dijo Zoraida-, y eres hijo del buen rey Bando, primo de Arturo. Tu madre se llama Elena, y era la reina más bellas de la Gran Bretaña. Habías nacido hacía poco, cuando tu padre fue desposeído de su reino por el malvado rey Claudio de la tierra desierta. El pobre Bando tuvo que huir al destierro con su esposa  y contigo, niño e pocos meses . Pero durante el camino el desgraciado del rey cayó victima de una emboscada enemiga y la reina murió de pena antes de cerrar los ojos apareció prodigiosamente en aquel sitio la Dama del Lago, que no es otra que la maga Viviana, esposa del buen mago Merlín, te cuidó y te educo como a hijo suyo. El resto ya lo sabes. Ahora ve y cuéntale tu historia al rey Arturo.&lt;br /&gt;Lanzarote se sintió muy satisfecho al saber que era hijo de un rey, aun cuando sintiera el dolor de no haber conocido a  un padre tan noble y a una madre tan bella.&lt;br /&gt;En la corte del rey Arturo fue acogido con todos los honores debidos al valiente caballero que había mostrado ser, y cuando se supo que además era pariente del rey, todos le quisieron y admiraron más todavía, en especial la reina Ginebra. Otras muchas hazañas afortunadas realizó Lanzarote, que ahora sería demasiado largo relatar, algún día quizás las leeréis en un relato más largo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-8004978236353339163?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/8004978236353339163/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/lanzarote-del-lago.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/8004978236353339163'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/8004978236353339163'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/lanzarote-del-lago.html' title='Lanzarote del Lago'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-1298088787916804314</id><published>2009-02-27T13:21:00.001-08:00</published><updated>2009-02-27T13:21:42.110-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas medievales'/><title type='text'>Los caballeros de la tabla redonda</title><content type='html'>El rey Uter de Pandragón había muerto y toda Gran Bretaña estaba de luto.¿Quién le sucedería en el trono? Del castillo real de Logres fueron enviados seis caballeros en busca del mago Merlín para pedirle consejo sobre tan importante decisión.&lt;br /&gt;Merlín era un mago bueno y muy poderoso, cuyos consejos habían sido siempre preciosos al gobierno del país. Pero no era fácil dar con él. Aparecía  cuando menos se esperaba y se escondía, en cambio, cuando sabía que se le necesitaba, transformándose en lagartija, en enano, en niño o en mujer, tomando, en fin , los aspectos más diversos. Aquella vez compareció  ante los seis caballeros con el aspecto de un pobre mendigo andrajoso y estuvo burlándose largo rato de ellos antes de  darse a conocer. Al fin se mostró en su verdadero aspecto y aconsejó esperar la noche de Navidad para elección del nuevo rey. Les entregó  un yunque en el que se hallaba sólidamente incrustada una espada y les dijo que debería ser elegido rey aquel que fuese capaz de arrancarla.&lt;br /&gt;La noche  de Navidad llegó a fin. El yunque con la espada fue transportad a la plaza del pueblo y allí  en presencia del arzobispo, se presentaron, uno tras otro, todos los barones y nobles del reino para intentar la prueba. Pero fue inútil; ninguno de ellos fue capaz ni tan siquiera de mover un centímetro la espada. Desanimado, el pueblo iba ya a abandonar la plaza y regresar a su casas, cuando se adelantó un jovencillo delgado y tímido. ¿Quién sería? Nadie le conocía. El jovenzuelo preguntó  al arzobispo con voz débil si podía intentar la prueba. El arzobispo estaba perplejo y los altos dignatarios que se hallaban a su lado sonreían: ¿Cómo aquel endeble muchachuelo iba a conseguir lo que los grandes y robustos señores de Gran Bretaña  no habían logrado? El arzobispo, sin embargo, no dijo que no al muchacho; le dejó hacer. Y con gran  asombro de todo, apenas el muchacho empuño la espada ésta se separó sin esfuerzo del yunque. El pueblo entonces le aclamó: era un milagro y con él se manifestaba la bondad divina. Por lo tanto el jovenzuelo fue coronado rey.&lt;br /&gt;Se supo entonces que se llamaba Arturo y que había sido discípulo del mago Merlín.&lt;br /&gt;Apenas subido al trono, el joven rey Arturo supo hacerse amar de sus súbditos  por su gran valor y por su exquisita bondad. No había  presa empresa temeraria que no intentase, cuando se trataba de defender la inocencia calumnia; y cuando él intentaba una empresa, la llevaba siempre a buen fin.&lt;br /&gt;Bastará  recordar el castigo que infligió al desgraciado rey Claudio de la Tierra Desierta, que había invadido el territorio del débil rey Leogadán, molestándole y persiguiéndole durante siete años. El pobre Leogadán no sabía como liberarse de aquel abuso, cuando he aquí  que cierto día vio comparecer entre las filas de su ejercito a un caballero desconocido que se ofreció a combatir  por él. El caballero demostró  más fuerte que todo un ejercito e hizo prodigios de valor. El solo derrotó  y exterminó a gran parte del ejercito enemigo, desafiando en duelo al propio rey Claudio y matándole. El valeroso héroe fue llevado en triunfo  hasta palacio, donde se celebró  un espléndido banquete en su honor. Asistió a él la hija de Leogadán , que se llamaba Ginebra. Era una hermosa princesita, blanca y rubia como un hada. El caballero desconocido se enamoró perdidamente de ella n cuanto la vio y la hermosa Ginebra, por su parte, también se enamoro de él. Pero ninguno de los dos osó demostrar sus sentimientos. Compareció entonces de improviso en la sala el mago Merlín, que, sentándose al lado del rey, empezó a decirle:&lt;br /&gt;-Señor, ¿cómo no habéis pensado todavía en casar a vuestra hermosa y virtuosa hija?&lt;br /&gt;El rey suspiró que no había tenido tiempo de  pensar en ello, ocupado en su lucha contra el funesto rey Claudio.&lt;br /&gt;-Pues bien-repuso Merlín, he  aquí una ocasión propicia para casarla. Dádsela al caballero desconocido que ha salvado vuestro reino. ¿No veis que está enamorado de vuestra hija y ella de él ? Además os confiaré una cosa: este caballero tan valeroso, y tan sabio, es el célebre rey Arturo, señor de Gran Bretaña. ¡En verdad que vuestra Ginebra no podría aspirar a nada mejor!&lt;br /&gt;Las bodas s quedaron pronto concertadas. Y de este modo, el más esforzado de los caballeros tuvo por esposa a la más bella de las princesas.&lt;br /&gt;En aquél mismo tiempo se casó también el mago Merlín. He aquí como sucedió, esté paseaba cierta ocasión a orillas de un lago, cuando descubrió , sentada en la orilla, a una gentil doncella, llamada  Viviana, que se miraba en el agua, peinando sus hermosos cabellos. La doncella era muy hermosa, y parecía también muy inteligente, tanto que Merlín empezó a hablar con ella animadamente . Pronto quedó  prendado de su rara ingenuidad, unida, sin embargo, a una instintiva y profunda sabiduría . El la hizo reír mucho con sus juegos de magia, transformándose en luciérnaga o en rana, haciendo surgir en medio del lago un magnifico castillo, o caminad sobre el agua sin mojase. La doncella le preguntó el secreto de aquellos juegos; y Merlín se dio cuenta de que ella poseía una rara facilidad  para aprender rápidamente las fórmulas mágicas e incluso repetir aquellos juegos con éxito.&lt;br /&gt;-¿Por qué no nos casamos?-le preguntó Merlín, encantado de su gracia. Haríamos, en verdad, una hermosa pareja.&lt;br /&gt;Viviana aceptó con entusiasmo, con la condición de que Merlín la convirtiese, a su vez, en maga. Algún tiempo después, Merlín se presentó al rey Arturo y le dijo:&lt;br /&gt;-Señor, ahora que he tomado esposa, sólo podremos vernos muy de tarde en tarde. Quizás  no me dejaré ver nunca más. Pero antes de dejaros quiero deciros algo muy grave. Estáis destinado a grandes empresas. La mayor de ellas, sin embargo será la búsqueda del Grial. Debéis saber que en alguna parte del mundo existe la copa santa en que José de Arimatea  recogió la sangre de Cristo, pero nadie sabe exactamente donde se encuentra: esta copa se llama Grial. A  al fin, deberéis instituir una nueva orden caballeresca, en la que agruparéis  a los más valerosos guerreros de  nuestro reino y de los reinos vecinos. Y para que exista entre vosotros una completa hermandad de armas  y todos seáis considerados iguales, deberéis reunirlos en torno a una mesa redonda. Y por eso la orden instituida se llamara “de la tabla redonda”&lt;br /&gt;La idea agradó al rey Arturo que la hizo proclamar por sus heraldos. Inmediatamente  de todas partes afluyo la flor  y nata de los caballeros y el día de navidad el rey inauguró la gran Tabla redonda, en torno a la cual se reunieron 150 caballeros. Un solo asiento debería quedar vacío, según el consejo de Merlín, siendo  éste destinado al caballero elegido, que algún día comparecería para ocuparlo. Los otros asientos fueron ocupados por los caballeros legados de todas partes del reino; y el rey se sentó entre ellos, como un igual.Pronto sintieron los caballeros sus corazones invadidos por una gran ternura fraterna: un lazo profundo los uniría para siempre en cualquier empresa santa que intentasen. Juraron no negar jamás su ayuda a los débiles   y a los  oprimidos, y si uno de ellos se hallaba en peligro, todos  deberían  acudir inmediatamente en su ayuda; y si uno de ellos desaparecería en la conquista del Grial; todos los demás se pondrían rápidamente en su  búsqueda, lo mismo durase esta un día o un año.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-1298088787916804314?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/1298088787916804314/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/los-caballeros-de-la-tabla-redonda.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/1298088787916804314'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/1298088787916804314'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/los-caballeros-de-la-tabla-redonda.html' title='Los caballeros de la tabla redonda'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-1553853636011899034</id><published>2009-02-25T21:54:00.001-08:00</published><updated>2009-02-25T21:54:58.097-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas medievales'/><title type='text'>Sigfrido</title><content type='html'>Bajo la vigilante y amorosa guía de Mime, Sigfrido crecía cada día  más hermoso y más fuerte. El enano le había enseñado una porción de cosas útiles : sabía distinguir las hierbas y toda clase de piedras , sabía trabajar el hierro y el oro...Pero el mayor placer del jovenzuelo era correr libremente por el bosque, en rivalidad con el viento, cazar pajarillos, enfrentarse con lobos y osos vagabundos, vencerles y arrastrarles luego atados por el cuello, hasta la cabaña de Mime. Su más ardiente deseo era poseer una espada.&lt;br /&gt;Y en efecto, el enano trabajaba día y noche, forjando espadas, pero con un golpe leve de sus poderosos brazos, Sigfrido las destrozaba todas en un momento: ninguna espada era bastante buena para él, ninguna podía resistir la extraordinaria fuerza del muchacho .Entonces Mime pensó unir los dos trozos de la espada Dolor que Siglinda le había confiado antes de morir. Tal vez sería aquélla precisamente la espada que Sigfrido necesitaba. Pero no consiguió soldar los dos pedazos. No querían unirse, y al primer golpe, volvían a romperse.&lt;br /&gt;Un día, al atardecer, cuando el enano cansado del trabajo, se hallaba a la puerta de su cabaña, esperando a Sigfrido, vio de pronto, a su lado, a un extraño mendigo que le miraba con ojos destellantes.&lt;br /&gt;-¿Qué quieres de mi?- le preguntó Mime de mal talante. Vete.&lt;br /&gt;-Sin embargo...-Empezó a decir el mendigo, con una voz dulcísima. Sin embargo, yo podría decirte muchas cosas...Sé, por ejemplo, que te afanas inútilmente en unir los dos trozos de la espada dolor; sé que quieres armar con ella a Sigfrido para que mate a Fafner, el dragón, y poder de este modo apoderarte del tesoro de los nibelungos...&lt;br /&gt;Al oír estas palabras Mime  se tornó pálido como la cera; pero el mendigo  , no hizo caso y continuó:&lt;br /&gt;-Y sé también quién podría de nuevo soldar la espada encantada.&lt;br /&gt;-¿Quién?¿Quién?-Pregunto Mime.&lt;br /&gt;-Sólo aquel que no sepa que es el miedo, podrá conseguirlo.&lt;br /&gt;Y diciendo esto , el misterioso mendigo desapareció, mientras un trueno terrible y lejano, retumbaba en todo el valle del Rhin. En tanto Mime pensaba: “¿Cómo puedo ser entonces yo quien una la espada, si siempre tiemblo de miedo?”.En aquel momento se oyó la voz de Sigfrido diciendo:&lt;br /&gt;-¡!Mime, Mime! ¿Tienes ya la espada? Quiero mi espada.¿Cómo?¿No la has conseguido todavía? Vamos, dámela a mí; yo la arreglaré.&lt;br /&gt;Y tomando de manos de Mime los dos trozos de la espada, las arrojó en el crisol, reanimó el fuego e hizo fundir el metal. Sigfrido había comprendido que no era posible soldar los dos pedazos, sino que era precio fundirlos y  forjar con la espada rota, una nueva. Cuando ésta salió finalmente de las manos del joven, Sigfrido quiso probarla inmediatamente: la cogió y blandiéndola en el aire, descargó  un golpe en el yunque y éste se partió en dos.&lt;br /&gt;-¡Mira, Mime!- gritó entonces Sigfrido, fuera de sí de la alegría .Por fin tengo una espada. Pronto, lévame frente al dragón.&lt;br /&gt;Al amanecer del día siguiente. Sigfrido y Mime abandonaron la cabaña. El bosque se hallaba todavía sumergido en las sombras de la noche y apenas se oía alguno que otro pajarillo  madrugador. Un jilguero siguió a los dos hombres, saltando y volando de rama en rama, y parecía que con su canto, quisiera hablar y revelarle a Sigfrido muchas cosas.¿Qué querría decirle el pajarillo? ¿Cómo comprender su lenguaje? Llegaron, por fin, a la cueva donde se hallaba oculto el tesoro de los nibelungos. El enorme dragón  Fafner, se hallaba allí, a la entrada de la cueva, vigilante y terrible. Mime, que sentía terror con sólo nombrarlo, se mantuvo aparte; pero Sigfrido  se lanzó resueltamente contra el monstruo , que ya empezaba amenazador a mover su horrible cola,  preparándose para el asalto y se irguió sobre las patas posteriores  para arrojarse sobre el muchacho. Era lo que Sigfrido esperaba para lanzar con todas sus fuerzas la terrible espada contra el pecho descubierto del dragón, hiriéndole en el corazón; luego, de un salto, se hizo rápidamente a un lado enseguida. Pues con un rugido tremendo , Fafner cayó  a tierra, como una avalancha y  de su enorme corpachón salieron  grandes chorros de sangre. Arañó con sus enormes uñas la tierra, se retorció convulsionándose y por último, quedó inmóvil en el suelo, muerto.&lt;br /&gt;Sigfrido se acercó para recuperar su espada, y al arrancarla de la herida,  una gota de sangre mojó sus labios. Ahora bien, es cosa sabida que si la sangre de un dragón llega  a tocar los labios de un ser humano, el afortunado llegará a comprender el lenguaje de los pájaros. Y, en efecto, Sigfrido, entendió lo que el jilguero quería decirle con su canto:&lt;br /&gt;-Sigfrido, entra en la cueva de los nibelungos y encontrarás en ella oro y piedras preciosas en abundancia; pero mucho más precioso que todo esto, es el yelmo que transforma a las personas y el anillo  que proporciona, al que lo lleva, todo lo que desea. Escucha mi consejo, sin embargo: desconfía de Mime que es un traidor y te quiere matar para apoderarse de todas estas cosas.&lt;br /&gt;Sigfrido corrió a la cueva y allí encontró grandes cofres repletos de oro. Arcas rebosantes de maravillosas joyas.&lt;br /&gt;Sin apenas mirarlas, Sigfrido se apresuró a coger el yelmo y el anillo. Luego, fue al encuentro de Mime. El enano estaba acechándole y apenas le vio se lanzó sobre él con un enorme cuchillo para matarle; pero con un golpe feroz de su espada, Sigfrido partió en dos la cabeza del desdichado enano. En tanto,  el pajarillo volvió a hablar:&lt;br /&gt;-Báñate ahora en la sangre del dragón , Sigfrido y serás invulnerable. Ninguna espada podrá ya nunca penetrar tu carne.&lt;br /&gt; Sigfrido obedeció a su amigo; se desnudó  y se sumergió en la sangre de Fafner que formaba un  enorme charco en el suelo. En aquel momento, una hoja de tilo se desprendió de la rama y fue  a caer justamente en el medio de la espalda del héroe: de modo que aquel punto del cuerpo que no pudo ser bañado por la sangre dl Dragón quedo vulnerable.&lt;br /&gt;-El jilguero continuó :&lt;br /&gt;-Lejos de aquí se eleva una alta montaña, coronada de fuego sígueme, y te conduciré hasta ella. Una vez allí, atraviesa sin miedo las llamas y encontrarás  a la que ha de ser tu esposa.&lt;br /&gt;Sigfrido obedeció una vez más.¿Cómo no obedecer, al sabio pajarillo? Con saltos y revoloteos el pajarillo le predecía, sirviéndole de guía. Llegaron  así a la cima de un monte, en el que brillaba un gran incendio. Las llamas altísimas, llegaban casi al cielo; pero el héroe, sin miedo ninguno, se lanzó en medio de ellas, y las cruzó...Al otro lado, había un prado muy verde y una gran paz de paraíso. En medio del pardo, se hallaba tendido un guerrero. ¿Quién sería? ¿Y porqué estaba en aquella posición? ¿Se hallaba muerto o herido? El joven liberó  la cabeza del guerrero del pesado yelmo y sólo entonces ,se dio cuenta de que era una  hermosa joven, de largos y sedosos cabellos negros.&lt;br /&gt;Era la valquiria Brunilda, a quien el dios Wotan había dejado allí dormida, muchos años antes, en castigo por su desobediencia. Cuando la joven abrió los ojos, miró  largo rato a Sigfrido; luego exclamó:&lt;br /&gt;-¿Quién eres, hermoso héroe, y cómo has osado atravesar la muralla de fuego?&lt;br /&gt;Sigfrido callaba, deslumbrado ante tanta belleza, por último, cuando fue capaz de articular alguna palabra, dijo su nombre  y narró, en breves palabras, su historia.&lt;br /&gt;-Entonces, gloria a ti ¡Oh héroe que me habías sido prometido!- añadió la valkiria. Has despreciado  el peligro y eres, por eso, digno de que yo sea tu esposa. Sigfrido no llegaba a convencerse de que se  había ganado una esposa tan bella. Quitó de su dedo el mágico anillo y lo puso en el dedo de Brunilda, en prenda de amor eterno.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-1553853636011899034?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/1553853636011899034/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/sigfrido.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/1553853636011899034'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/1553853636011899034'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/sigfrido.html' title='Sigfrido'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-7448825059517729817</id><published>2009-02-23T22:12:00.000-08:00</published><updated>2009-02-23T22:13:14.384-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas medievales'/><title type='text'>La promesa del vikingo</title><content type='html'>En medio del mar había una vez una isla habitada sólo por los vikingos,  guerreros formidables que no sentían temor de nada y que llevaban a cabo la empresas más arriesgadas , siempre con éxito .&lt;br /&gt;Una noche se hallaban reunidos en banquete y habían  bebido en exceso vinos y licores, de tal modo que sus mentes empezaban a sentirse un poco turbadas. Y decidieron que, para que aquélla noche fuese famosa en los siglos de los siglos, debían pronunciar un solemne juramento. En efecto, desenvainaron todos sus espadas y juraron declarar la guerra al poderoso rey de Noruega y arrojarlo de su tierra. El joven Vagn, que era el más fuerte y el más valeroso de todos, se adelantó y dijo:&lt;br /&gt;-Yo combatiré a vuestro lado hasta mi último respiro; pero no me contento con esto, Quiero hacer un juramento que me toca a mí solo. Juro no volver a poner los pies en esta isla, si antes no he matado a Lera, el más formidable guerrero de Noruega, y he hecho mi esposa a  Ingeborg, la más hermosa doncella del norte.&lt;br /&gt;Al día siguiente, los vikingos partieron  en sus espléndidos navíos, haciendo proa hacia Noruega; a mitad del camino se encontraron con las naves enemigas. Pronto se desencadenó una tremenda batalla y el agua se tiñó con la sangre de los héroes. Ante el furor de los vikingos, que desencadenaban un verdadero huracán de flechas, entre los gemidos de os heridos y los clamores guerreros, muy pronto los noruegos empezaron a retirarse. Pero he aquí que una terrible tempestad e repente se soltó sobre los vikingos: el granizo  golpeaba los yelmos con violencia, atravesándolos e hiriendo a los combatientes; el viento los cegaba , y a la lluvia , que caía sin cesar, se mezclaban flechas y dardos. Luego, de repente, las nubes se animaron y , en medio de ellas aparecieron, en fantástica cabalgata , las valquirias , divinidades guerreras que se lanzaron , contra  los guerreros de la isla. Se vio entonces una nave blanquísima , en cuya proa se erguía una mujer con los brazos tendidos, de cuyos dedos brotaban flechas, numerosas como gotas de agua, mientras sus ojos llameaban, ante ella cayeron los más nobles guerreros, mientras los supervivientes eran llevados prisioneros por los noruegos victoriosos.&lt;br /&gt;Vagn se hallaba entre éstos, y junto con sus compañeros fue transportado a palacio.&lt;br /&gt;Por la noche, los jefes de los vencedores se reunieron para celebrar la aplastante derrota de los enemigos, y el rey , para premiar a Lera, el más  cruel y el más poderoso de sus guerreros, le concedió la gracia de matar a todos los prisioneros. Bajo la terrible espada de Lera cayeron, una a una , las nobles cabezas de los vikingos. Cuando le lego la vez a Vagn, el joven insultó a  al héroe noruego con despreciativas palabras y éste airado, se lanzó contra él con toda su fuerza. Pero con un brusco movimiento , el vikingo evitó el golpe, y Lera, arrastrado por su propio impulso cayó a tierra. Entonces Vagn, rápido, se apoderó de su espada, y antes de que nadie pudiera impedirlo, la hundió  hasta la empuñadura en el pecho del guerrero. Cuando, los presentes, queriendo vengar, se disponían  a lanzarse contra el temerario joven. Erik, el hijo del rey los detuvo. Admiraba la habilidad y el valor del vikingo , sintió por él una súbita simpatía. Lo hizo liberar y lo conservó a su lado en la corte. Protegido por el príncipe , Vagn permaneció en la corte durante largo tiempo, se casó con la princesa Ingeborg, la más  hermosa doncella del norte, y con ella regresó a su amada isla en la mitad del océano. De esta manera el vikingo había cumplido el juramento.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-7448825059517729817?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/7448825059517729817/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/la-promesa-del-vikingo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/7448825059517729817'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/7448825059517729817'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/la-promesa-del-vikingo.html' title='La promesa del vikingo'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-6953128266465648283</id><published>2009-02-22T22:01:00.001-08:00</published><updated>2009-02-22T22:01:37.704-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas medievales'/><title type='text'>El mendigo</title><content type='html'>Frigildo, de la estirpe gloriosa de los wikingos, había sido en otros tiempos un  poderoso señor, dueño de muchas tierras y castillos fortificados y había tenido vasallos que le obedecían, respetaban y  temían .Pero uno hombres codiciosos e injustos le habían arrebatado sus riquezas y lo habían  arrojado del país como traidor, a  él , que siempre había  sido el más leal y valeroso defensor de su patria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces Frigildo se dedicó a recorrer los mares en unión de unos pocos compañeros que le permanecieron fieles en la desgracia. Pronto  la fama de su audacia  y el valor de sus empresas se difundió por el mundo entero, acudieron a él de todas partes los que gustaban de la guerra y la aventura . Al frente de este minúsculo y valeroso ejército , Frigildo se dedicó  a acudir allí donde sabía que un  tirano oprimía al pueblo, trayendo la libertad con el fulgor de su espada; capturaba a los bandidos que hacían inseguros los caminos para los honrados mercaderes; socorría a  los débiles, castigaba a los tiranos. En todo el Norte  no había un solo el hombre que no respetase el nombre de Frigildo el Fuerte. Pero la nostalgia de su tierra, el recuerdo de sus bosques y de sus tranquilos fiordos , donde se refugiaban los pájaros marinos, así como su deseo de vengarse del que tanto daño le había causado, afligían siempre el corazón del guerrero, que , un día, no pudiendo resistir más, abandonó a sus compañeros y regresó a su patria. Apenas puso el pie en tierra, se juró a sí mismo llevar a cabo la venganza que tantas veces  meditara en las largas noches de insomnio, pasadas en el destierro, contra el rey Ring, causante de todos sus males.&lt;br /&gt;Se dirigió , pues , al castillo vestido de mendigo y se unió a los demás desgraciados que esperaban una limosna. El rey se acercó ; se paró  ante él  y, sorprendido por algo extraordinario que había en su aspecto, lo miró  largamente, como sí , a través de aquellos harapos, quisiera escrutar el alma del mendigo.&lt;br /&gt;Luego ordenó que se le vistiera con suntuosos ropajes; lo puso a su lado en la mesa rea, le trató con gran gentileza y respeto, como si fuese un personaje de alto rango. No se separaba nunca de él; no tomando ninguna decisión, por grave y secreta que fuera, sin antes pedir consejo al joven.&lt;br /&gt;Un día , el rey se dirigió con Frigildo al bosque y, habla que hablarás, se adentraron sin darse cuenta en la espesura del bosque y se extraviaron. El rey, que era muy viejo y se hallaba cansado del largo camino, se hecho al pie de una encina durmiéndose enseguida. Por fin Frigildo tenía en su poder a su enemigo ¿Qué hacer? Una terrible lucha se entablo en su ánimo: el odio y el respeto, la  ira y la gratitud atormentaban a un tiempo al  desgraciado joven. Finalmente, resuelto a matar al rey, Frigildo desenvainó la espada con gesto decidido ; pero al ver la hoja desenvainada, su lealtad triunfó  y, para alejar de sí toda tentación, arrojó el arma con fuerza, lejos de sí entre las matas.&lt;br /&gt;En tanto el rey Ring despertó y, sonriendo al guerrero, le dijo:&lt;br /&gt;-Frigildo, durante mi sueño pensamientos extraños han ocupado tu espíritu, pero los buenos sentimientos han vencido por fin . Nunca dudé de ellos. Has de saber que desde el primer instante en que te vi te reconocí. Sé que me equivoqué  respecto a ti, por lo que te pido perdón : trataré de reparar lo hecho, lo mejor que pueda.&lt;br /&gt;Dicho esto lo tomó de la mano, lo llevó al castillo y allí ante toda la gente de la corte, proclamó a Frigildo  su sucesor al trono.En efecto, en poco tiempo moría el rey Ring y era proclamado soberano el joven y valeroso Frigildo, que desde entonces reinó  en paz sobre sus súbditos, haciéndoles felices y gloriosos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-6953128266465648283?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/6953128266465648283/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/el-mendigo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/6953128266465648283'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/6953128266465648283'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/el-mendigo.html' title='El mendigo'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-6857085658469384082</id><published>2009-02-22T22:00:00.001-08:00</published><updated>2009-02-22T22:00:55.643-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas medievales'/><title type='text'>Historia de Regner y de Aslog</title><content type='html'>Había una vez un rey poderoso llamado Regner que, con sus guerreros , recorría  los mares en sus magníficos navíos, conquistando victoria tras victoria, y reuniendo inmensos tesoros con el botín que arrebataba a  los vencidos.&lt;br /&gt;Un día, encontrándose , al caer la noche, junto a las costas de Noruega , Regner decidió bajar a  la tierra con los suyos. La playa  estaba completamente desierta; sólo, a lo lejos, se divisaba una casucha aislada. Regner ordenó a los criados que fueran allí a preparar la comida. Cuando regresaron contaron a su señor que  en la mísera casita vivía una doncella hermosísima .Y tanto y  tanto dijeron, tantas fueron las alabanzas que hicieron, que el rey decidió  que, si la inteligencia de la joven respondía a su hermosura, la haría su esposa. Llamó, en efecto a algunos de sus guerreros y les dijo:&lt;br /&gt;-Id a la casita que se ve a lo lejos y decid a la doncella que habita e ella que se presente a mí , pero que no lo haga con la copa, ni sin ella, ni sola ni acompañada; no deberá estar en ayunas, pero tampoco deberá haber comido.&lt;br /&gt;Partieron los mensajeros y poco después llegó la doncella .Ninguna capa cubría su cuerpo, más sus largos cabellos d oro la cubrían hasta los pies. Venía sola, pero la seguía un perro pequeño. Llevaba en la mano una manzana, a la que había dado un mordisco, sin haber ingerido otro alimento, de modo que no se podía decir que estuviera en ayunas, ni tampoco hecho su comida habitual.&lt;br /&gt;Regner, verdaderamente sorprendido de la extraordinaria belleza de la doncella, así  como de su agudeza, ya que había conseguido satisfacer sus tres condiciones, la llevó a su nave  y apenas desembarcaron en su reino, la hizo su esposa .Aslog (que tal era el nombre de la reina), a pesar de haber ascendido a tan alto rango, continuó siendo humilde y buena; pero en la corte pronto se empezó a murmurar sobre una soberana de tan bajo origen  y se intentó convencer al rey  de que debía repudiarla, para casarse con una verdadera princesa se sangre real. El  rey amaba mucho  a su esposa, pero no podía oponerse a los deseos de su pueblo. Entonces la reina le reveló un secreto que hasta entonces había ocultado a todo el mundo.&lt;br /&gt;-Mi padre-dijo Aslog-  no era un campesino. Se llamaba Sigurd y era rey de Noruega. Viéndose obligado a partir a la guerra, me confió  a unos míseros campesinos que me educaron como a su propia hija. El rey, mi padre, murió en la batalla y yo continué viviendo en la mísera casucha donde me has encontrado.&lt;br /&gt;El rey, feliz ante esta revelación, lo hizo saber inmediatamente a la corte y al pueblo, y así Aslog pudo vivir siempre a su lado, amada y respetada por todos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-6857085658469384082?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/6857085658469384082/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/historia-de-regner-y-de-aslog.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/6857085658469384082'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/6857085658469384082'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/historia-de-regner-y-de-aslog.html' title='Historia de Regner y de Aslog'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-8060619832884360197</id><published>2009-02-22T21:59:00.000-08:00</published><updated>2009-02-22T22:00:18.573-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas medievales'/><title type='text'>Historia del príncipe Frigildo</title><content type='html'>En su magnifico castillo, erguido a pico sobre el mar, habitaba el joven príncipe Frigildo, hábil en las  artes  y en la guerra y amado y respetado por todos. Un día  vio a la hermosa princesa Irene, hermana del rey, su señor, e inmediatamente quedó  prendado de ella.&lt;br /&gt;Se dirigió  entonces a la capital, se presentó en la corte y pidió  al soberano la mano de su hermana.&lt;br /&gt;El rey sintió deseos de arrojar de su palacio al  temerario vasallo que osaba tener miras tan altas; pero sus súbditos, que conocían la audacia  y e valor del joven y, por tanto le temían le aconsejaron que tuviera paciencia y que emplease con él la astucia mejor que la fuerza.&lt;br /&gt;-Te daré por esposa a mi hermana, si así lo deseas- repuso entonces el rey a Frigildo-, pero antes deberás dirigirte a las islas Orcadas, y rescatar para mí los tributos que aquellos pueblos no me pagan hace algunos años, invocando pretextos absurdos.&lt;br /&gt;Frigildo partió inmediatamente con algunos valerosos compañeros en su mágico navío, que tenia el don de hablar y comprender el lenguaje humano.&lt;br /&gt;Cuando Frigildo hubo partido, el rey llamó a dos poderosas brujas y les ordeno que hicieran  estrellarse la nave del joven contra una roca  y que desencadenasen una  tormenta que destruyera por completo la nave y  a  sus ocupantes. Las brujas pusieron enseguida manos a la obra. En unos enormes pucheros de cobre,  echaron unas hierbas mágicas y de inmediato un intenso hedor sofocante s difundió entorno. Las brujas entonces, con sus cabellos sueltos, con los ojos flameantes y retorciéndose las manos, prorrumpieron en gritos y lanzaron palabras arcanas.&lt;br /&gt;Ignorante de cuanto ocurría , el joven príncipe navegaba en tanto por el mar y había ya perdido de vista la costa, cuando densas nubes cubrieron el cielo y un viento impetuoso de tempestad empezó a soplar. En un segundo, las olas se alzaron gigantescas, como enormes montañas, y la nave quedó  envuelta en una cortina de finísima niebla. Subido al palo mayor para orientarse sobre la ruta a seguir, Frigildo vio una larguísima serpiente que rodeaba la nave en un triple anillo. A lomos del monstruo iban  sentadas son mujeres horribles que tendían sus brazos hacia el navío.&lt;br /&gt;-El príncipe grito entonces:&lt;br /&gt;-¡Valor mi hermoso navío, lancémonos contra las brujas!-&lt;br /&gt;De un salto, la nave se lanzo sobre las dos mujeres, golpeándola con su poderosa quilla y entonces  ellas, con un alarido de rabia,  se sumergieron en las profundidades marinas en unión de la serpiente. La tempestad cesó  súbitamente, las nubes se disiparon, una luz iluminó  el mar y las ansiadas islas Orcadas aparecieron, por fin, en el horizonte.&lt;br /&gt;Pocos días, Frigildo estaba de regreso en su patria llevando consigo el oro de los tributos que los habitantes de aquellas islas le habían pagado por fin. El rey, aunque a su pesar, no tuvo más remedio que mantener su promesa y preparó  grandes festejos para celebrar las bodas de su hermana con el vasallo; la pareja vivió feliz durante muchísimos años.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-8060619832884360197?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/8060619832884360197/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/historia-del-principe-frigildo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/8060619832884360197'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/8060619832884360197'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/historia-del-principe-frigildo.html' title='Historia del príncipe Frigildo'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-4023367442703963849</id><published>2009-02-21T22:21:00.001-08:00</published><updated>2009-02-22T21:59:05.148-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas medievales'/><title type='text'>El rey  que llego del mar</title><content type='html'>Dinamarca llevaba mucho tiempo sin jefe y por eso  nadie respetaba las leyes: los fuertes vivían a costa de  los débiles y los pobres eran maltrataos y considerados como esclavos.&lt;br /&gt;Un día los habitantes de la costa vieron avanzar por el mar un navío con velas escarlata, adornado con guirnaldas de flores alrededor de la borda, brillante de oro y piedras preciosas. El navío  se detuvo al llegar a la playa, pero nadie descendió de él  y su vela se plegó sola .Entonces acudieron los pescadores  de las aldeas cercanas para contemplar aquel misterioso buque,  pero nadie se atrevió a acercarse a  el. Al día siguiente llegaron los campesinos de la comarca, enterados de la llegada del extraordinario velero, y se arremolinaron en la playa , contemplándolo  llenos de  inquietud. Por último, al tercer día llegaron los fuertes guerreros del país que, blandiendo sus formidables armas, asaltaron la borda del desconocido  navío y subieron  hasta el puente, lanzando terribles gritos de guerra. Allí, dormido sobre el puente, encontraron un niño :una corona de oro ceñía su cabecita y en torno a él se hallaban acumulados toda suerte de objetos preciosos, que  constituían un riquísimo tesoro.&lt;br /&gt;Estupefacto, los guerreros comprendieron que los dioses, benévolos, habían enviado  aquella nave en signo de paz y como presagio de prosperidad y gloria .Se arrodillaron  entones, alzaron en sus rudas  y  temblorosas manos al pequeño, y llevándole en un escudo, atravesaron la multitud aclamaste, conduciéndole hasta el lugar del consejo de Dinamarca, imponiéndole  el nombre de Skiold, que en el idioma del país quiere decir “escudo”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Skiold fue, en efecto, el defensor de Dinamarca; pronto se hizo famoso por su bondad y espíritu de justicia. Terrible contra el enemigo sabia , en cambio , ser bondadoso con los débiles y los humildes  y generoso con todos sus fieles, siendo así  amado por todos. Los años pasaron veloces, trayendo a Dinamarca la paz y la prosperidad. Cuando Skiold , ya anciano , sintió  que la muerte estaba próxima , convoco a sus guerreros y les dijo:&lt;br /&gt;-Amigos, cuando mis ojos se cierren en el sueño eterno, llevaréis mi cuerpo  al navío que me trajo hasta aquí y me  abandonéis a merced de las  olas. Yo me iré contento sabiendo que he cumplido mi misión en la tierra.&lt;br /&gt;Cuando el rey murió , sus súbditos le ciñeron, la corona, le vistieron con sus más ricos  ropajes, ciñeron a su costado la gloriosa espada, y levantándole  en un escudo, lo llevaron  en medio del gentío sollozante , hacia el mar.Llegados a la playa, subieron a navío y le dejaron en el puente; entonces,  cada uno de  sus súbditos, fue darle ultimo adiós a su amado soberano, ofreciéndole los más ricos presentes. Cuando, en torno al cadáver de Skiold, se reunió un verdadero tesoro, ofrende del reconocimiento de un pueblo por que  el había hecho tanto, la vela escarlata se izó y el navío se hizo a la mar. Nadie supo nunca hacia que región navegaba se dijo que los dioses que lo habían enviado, lo  clamaban ahora para ellos, más allá de las tinieblas e los mares desconocidos. Según la leyenda el buque surca las aguas misteriosamente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-4023367442703963849?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/4023367442703963849/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/el-rey-que-llego-del-mar.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/4023367442703963849'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/4023367442703963849'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/el-rey-que-llego-del-mar.html' title='El rey  que llego del mar'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-1915918788015783707</id><published>2009-02-21T22:20:00.000-08:00</published><updated>2009-02-21T22:21:14.655-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas medievales'/><title type='text'>Aventuras de Huon de Burdeos</title><content type='html'>Erase una vez un joven duque llamado Huon, señor de Burdeos. Habiendo ido a París a rendir homenaje al emperador Carlomagno retó a duelo a un caballero de la corte y lo mató. El emperador, airado, mandó  al temerario, en castigo a Bagdad, y le impuso que le trajese cuatro dientes y la barba del Emir de aquélla ciudad .Partió Huon con una pequeña tropa de fieles soldados. El viaje fue larguísimo y fatigoso y los guerreros tuvieron que soportar penalidades y privaciones de todas clases.&lt;br /&gt;Cierto día , hambrientos, sedientos y cansados, llegaron a un bosque y , al hallar  en  èl un claro, se echaron agotados sobre la hierba, convencidos de que iba a morir. Pero he aquí  que  el potente toque de un cuerno de caza se oyó entre la espesura  y casi por milagro, los hombres dejaron de sentir la sed, el hambre y el cansancio. Entonces, de entre los árboles, salió un enano hermoso como el sol, que hacia sonar un cuerno de marfil. Era Oberón, el rey e los genios del aire, que venía en ayuda de la pequeña tropa.&lt;br /&gt;Acercándose entonces a Huon, le dijo:&lt;br /&gt;-bienvenido a mi bosque, ¡Oh, noble caballero! Te conozco muy bien y sé a donde  te diriges y la peligrosa empresa que te aguarda. Pero no temas. Como eres valeroso  y bueno yo te protegeré. &lt;br /&gt;Dicho esto, el hombrecillo hizo un ademán e inmediatamente surgió de la tierra un maravilloso palacio en el cual entraron los caballeros. En uno de  sus salones estaba  dispuesta una mesa cargada de los más ricos manjares, a los que Huon y sus soldados hicieron honor sin hacerse rogar. Cuando estuvieron hartos y hubieron reposado, se prepararon a reanudar su camino. Entones Oberón entregó su cuerno de marfil   a Huon, diciéndole:&lt;br /&gt;-Cuando necesites socorro, haz sonar este cuerno; yo te oiré a cualquier distancia que me halle y acudiré  a la cabeza de cien mil hombres armados.&lt;br /&gt;Huon dio las gracias al generoso enano  y partió , mientras el mágico palacio desaparecía   entre las entrañas de la tierra de que había salido.&lt;br /&gt;Después de cabalgar largo tiempo, los viajeros llegaron a una ciudad donde reinaba un soberano cruel que mataba  a todos los cristianos que caían entre sus manos. Apenas este rey tuvo noticia de la llegada del duque de Burdeos , armó una tropa numerosa y se dirigió a su encuentro. El combate fue encarnizado por ambas partes, y los franceses ,  aunque muy valerosos eran en tan exiguo número , que estaban a punto de ceder a las numerosas fuerzas de su adversario , cuando Huon hizo sonar con toda la fuerza de sus pulmones el cuerno de marfil,  y fiel a su promesa, poco después entraba Oberón  en la ciudad a la cabeza de cien mil hombres armados y derrotaba al enemigo, poniéndole en fuga:  el mismo rey cayó en el combate.&lt;br /&gt;Después de haber reposado en la ciudad conquistada, Huon  y los suyos continuaron el viaje hasta llegar a las orillas del mar Rojo, pero allí se vieron obligados a detenerse, pues no había puente, ni vado, ni nave para atravesarlo. Cuando ya Huon, desesperado , se preparaba a  tirase al agua para cruzar el mar a nado    o perecer, un delfín se  llegó a  la orilla  y , acercándose al joven , le dijo:&lt;br /&gt;-Me manda a ti Oberón. Ven, sube a mi lomo y te conduciré  sano y salvo a la orilla opuesta.&lt;br /&gt;Huon dejó a sus compañeros y subió sobre el delfín que, en un instante, le llevó  a través del mar y le dejó sano y salvo cerca de Bagdad.&lt;br /&gt;El joven entró valerosamente en la ciudad pero, el emir, sabiendo que venía en su busca, le hizo aprender por sus esbirros  y encerrar en un calabozo después de quitarle el cuerno mágico. Ya desesperado Huon, convencido de que nunca podría salir de allí, cuando un día vio abrirse la puerta de la tétrica prisión y entrar  por ella uno de los hombres  que había dejado del otro lado del mar. Este hombre le contó que el  y sus compañeros habían encontrado un navío , en el que embarcaron para Bagdad , donde habían logrado introducirse en el palacio del emir. Entonces el joven duque, recobrada la esperanza, ordenó  a su vasallo que a toda costa le trajera el cuerno de marfil. Logró el hombre arrebatárselo al emir y se lo trajo enseguida  a Huon, quien sopló con fuerza. Fiel a su promesa , Oberón acudió a la cabeza de sus guerreros. El emir, desprevenido, fue fácilmente vencido y muerto. Huon le cortó  la barba, le arrancó los dientes  y con este botón  retornó a su patria.&lt;br /&gt;Después de largo viaje llegó , al fin en unión de sus compañeros , a París donde Carlomagno le perdonó y ordenó  grandes fiestas en todo el imperio en honor del valeroso duque.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-1915918788015783707?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/1915918788015783707/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/aventuras-de-huon-de-burdeos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/1915918788015783707'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/1915918788015783707'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/aventuras-de-huon-de-burdeos.html' title='Aventuras de Huon de Burdeos'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-545750840620433718</id><published>2009-02-21T12:26:00.001-08:00</published><updated>2009-02-21T12:26:41.283-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas medievales'/><title type='text'>Pedro de Provenza y la bella Margarita</title><content type='html'>Había una vez un rey de Nápoles que tenía una hija bellísima llamada Margarita. Los más valerosos caballeros del mundo acudían de todas partes para verla, ansiosos de mostrar a la bella joven su habilidad y su valor en los numerosos torneos que se  celebraban en la corte napolitana.&lt;br /&gt;Un domingo, el campo donde se realizaba el torneo estaba más concurrido que de costumbre, nunca se habían visto tantos ilustres y valientes caballeros reunidos. El rey , la reina  y la princesa estaban rodeados de toda la corte y Margarita resplandecía como una estrella, superando en belleza y elegancia a todas las otras damas presentes. El torneo empezó con un toque de trompeta lanzado por el heraldo. Se adelantó  un joven caballero armado de pies a cabeza que llevaba incrustadas n el escudo, en vez de blasón, dos llaves de plata. A mitad del vasto recinto, el caballero declaró su deseo de permanecer incógnito y se presentó a combatir con los campeones presentados por el rey. &lt;br /&gt;Desde el principio se mostró hábil y valeroso y pronto alcanzó la victoria sobre los caballeros que habían aceptado el desafió. Al final del torneo, quedando por suyo el honor del campo , se acercó a la tribuna real para recibir el premio de manos de Margarita, y sólo entonces se quito el yelmo. Un murmullo de admiración se alzo entre los espectadores. El caballero era muy joven, tenía un rostro noble, de rasgos perfectos, ojos claros y luminosos  cabello rubio y rizado.&lt;br /&gt;El rey le preguntó entonces quien era  y el caballero le respondió respetuosamente:&lt;br /&gt;-Majestad, no puedo deciros mi nombre porque he  hecho votos de no revelarlo. Pero doy fe de ser noble y caballero.&lt;br /&gt;El acento firme y los nobles modales del desconocido le atrajeron la simpatía de todos los presentes, especialmente de Margarita, que quedó muy impresionada. El rey le invitó a su palacio, y el joven fue  con frecuencia, conversando especialmente con la princesa. Un día le confeso que había ido a Nápoles expresamente para verla, por haber oído alabar tanto su belleza en su país. Margarita quiso saber entonces de que país procedía, y el caballero al fin, le confesó que se llamaba Pedro y era  hijo único del conde de Provenza, hermano del rey de Francia.&lt;br /&gt;Desde aquel día Margarita buscó más que nunca la compañía de Pedro y los dos jóvenes  que estaban siempre juntos, daban a menudo largos paseos. Una vez que llegaron más lejos de lo acostumbrado, hallándose cansados, se sentaron a reposar a la orilla del mar y la princesa se quedó dormida. Y he aquí que un ave marina vio relucir el anillo que la doncella se había quitado dejándolo sobre una piedra, lo cogió con el pico y se lo llevó volando hasta un escollo en mitad del mar, donde lo dejo caer. Pedro que conocía el cariño que la joven tenía a aquella joya, quiso devolvérselo. Encontrando una  barca junto a la orilla, embarcó en ella y se dirigió hacia la roca.&lt;br /&gt;Pero he aquí que se levanto un viento fortísimo de tierra que en poco tiempo transporto la frágil  embarcación a alta mar, no obstante los desesperados esfuerzos de Pedro para combatir  su furia impetuosa. Pronto la tierra desapareció de la vista y las olas azotaron la barquilla, amenazando a cada momento hacerla zozobrar. Todo el día y toda la noche combatió el joven príncipe con los elementos que se desencadenaban furiosos, y al alba, exhausto, cayó desmayado en el fondo de la barca. Así lo encontró una nave de moros  que pasaba por allí. Los infieles, viéndole tan hermoso, pensaron reglárselo como esclavo al sultán y se apresuraron a llevárselo. El sultán agradeció mucho el presente y se aficionó tanto al joven  que le trataba como a un hijo. Pero Pedro estaba siempre triste pensando en sus padres y en Margarita. Por último, se armó de valor y pidió al sultán, que le dejase volver a su patria. El soberano accedió , aunque profundamente dolorido. Pedro embarcó , entonces en un navío que iba a Provenza, llevando consigo un rico presente, regalo de su buen protector. Durante el viaje, los marineros, que eran provenzales, le contaron cuanto había  sucedido en su patria durante su larga ausencia, hablándole especialmente de una bellísima dama que había ido  a establecerse en Provenza y que empleaba su riqueza en obras de caridad. Todos la amaban y respetaban mucho, pero nadie conocía su estirpe ni de dónde venia.&lt;br /&gt;Impulsado por un presentimiento, Pedro quiso visitar enseguida a la incógnita dama que hacía tanto bien  en su país. En efecto, apenas desembarcado, fue a verla , y en cuanto la tuvo ante sus ojos un grito escapo de sus labios. Había reconocido en ella a la princesa Margarita. Ella también había reconocido a Pedro , y ambos enamorados, tan felices de encontrarse milagrosamente se relataron sus aventuras. Margarita le refirió  que cuando despertó aquel lejano día sin encontrar a su lado a su compañero, lo había buscado durante horas y horas llamándolo  desesperadamente. Pero cuando cayó la noche sin verle volver, comprendió que algo muy grave le había sucedido, y decidió ir a Provenza, pues imaginaba justamente que si el joven vivía aún , algún día regresaría allí.&lt;br /&gt;Pedro llevo a la joven a su castillo donde sus padres, felices ante el regreso de su hijo, ordenaron que se celebraran grandes fiestas. Pasados algunos días, se  celebraron también las bodas de joven cabalero con la bella Margarita, y los esposos  vivieron siempre felices. Poco tiempo después tuvieron un hijo que llego a ser un caballero noble y valeroso,  digno de sus padres,  y que fue  coronado a la vez, rey de Nápoles  y conde de Provenza.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-545750840620433718?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/545750840620433718/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/pedro-de-provenza-y-la-bella-margarita.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/545750840620433718'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/545750840620433718'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/pedro-de-provenza-y-la-bella-margarita.html' title='Pedro de Provenza y la bella Margarita'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-8607345598240051211</id><published>2009-02-20T21:21:00.001-08:00</published><updated>2009-02-20T21:21:37.088-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas medievales'/><title type='text'>Cabellos de oro</title><content type='html'>Había una vez una princesa que tenía los cabellos más hermosos del mundo: parecían oro fundido y brillaban como el sol. Por eso todos llamaban a la muchacha cabellos de oro. La fama de su belleza corría por todo el mundo, y fueron mucho los príncipes que pidieron su mano, pero la muchacha rechazaba a todos,  no encontrando a ninguno digno de ella.&lt;br /&gt;Pero un mal día un gigante que vivía en la montaña vio a cabellos de oro y se enamoró de ella. Bajó de su cueva altísima, entró de  noche en el palacio y se llevó a la muchacha. Cuando Cabellos de oro se encontró en la montaña con aquel terrible marido, lloró amargamente derramando abundantes lágrimas.&lt;br /&gt;No podía huir, porque su carcelero la tenía encerrada en una torre altísima de su castillo de granito. Desde allá arriba , la pobrecilla podía hablar solo con las nubes, pero pasaban indiferentes sin detenerse en el cielo. Los pájaros no llegaban hasta allí en sus vuelos, y ningún ser humano subía esa cima elevada. No, no había ningún camino de escape. Pero allá abajo, muy al fondo, al pie de la montaña, mugía el mar. Quizá aquella inmensa extensión salada podía ayudarle. Cabellos de oro se cortó un mechón de pelo y lo tiró al mar. Las olas se llevaron muy lejos el mechón y lo dejaron en una playa , donde los palafreneros del rey llevaban todos los días a bañar los cabellos. Pero una  mañana los caballos no quisieron bañarse y se retiraron asustados ¿Qué les ocurría ? Asombrado, un palafrenero miró al agua y distinguió en el fondo algo que brillaba.&lt;br /&gt;¿Una estrella caída del cielo? Se echó al mar, se zambulló y volvió a flore estrechando en su mano unos hilos de oro. El hombre nunca  había visto un oro tan fino y tan brillante como aquél ,y se  lo llevó al rey, que se quedó deslumbrado. Entones llamó a palacio a una adivina y , enseñándole el oro, le preguntó si sabía de dónde procedía esa rareza.&lt;br /&gt;-Esto no es oro, sino un mechón de pelo-respondió la adivina.&lt;br /&gt;-¿Un mechón de pelo? Pero ¿quién puede tener semejante pelo, si no es una maga?&lt;br /&gt;-Estos cabellos son de Cabellos de Oro, la hermosísima princesa que ha desaparecido de su reino misteriosamente. Yo ye puedo decir donde está ahora.&lt;br /&gt;Se encerró en un cuarto con el mechón de pelo  y pasó  todo l día quemando hierbas  aromáticas  y haciendo conjuros. Al anochecer se presento al rey.&lt;br /&gt;-Señor-le dijo-la princesa Cabellos de Oro está prisionera en la torre más alta del castillo del gigante de la montaña. El camino es largo y difícil, pero más difícil es arrebatarle  la princesa al gigante. El gigante es inmortal , porque su alma no esta en su cuerpo sino que está escondida  en una navaja que lleva siempre en el cinturón. Hay que arrancarle la navaja, abrir el mango y partir después la hoja.&lt;br /&gt;Esa hoja es el alma, y solamente así podrá morir el gigante.&lt;br /&gt;El rey, que era joven e impetuoso, decidió intentar la aventura para salvar a una princesa tan bella  y que tenía una cabellera tan maravillosa. Anduvo durante siete años, solo, para ir a la montaña, sin tomarse ni una hora de descanso, gastando siete pares de zapatos por el camino y derramando lágrimas suficientes para llenar siete grandes odres. Pero por fin llegó a la cima  de la montaña. Por  una  ventana de la torre se veía una luz tan intensa  que por poco no le cegó ; era la melena de la princesa. La muchacha estaba asomada   la ventana de su cárcel esperando que viniese alguien a liberarla, y cuado vio al joven caballero, le llamó.&lt;br /&gt;-¡Sálvame, extranjero, sálvame!-dijo. Escóndete entre estas matas, y cuando el gigante vuelva a casa, sáltale encima y trata de cortarle con la espada el cinturón que lleva puesto; caerá una navajita. Tù agárrala y escapa con ella, y luego, cuando encuentres un escondite seguro , ábrela y rompe la hoja, que es el alma del gigante.&lt;br /&gt;-Te obedeceré. Dulce princesa mía-respondió el rey, inclinándose  hasta el suelo.&lt;br /&gt;Se escondió de tras de una mata y espero. Al poco tiempo oyó un rugido tremendo por el  aire, luego un paso pesado hizo temblar la montaña, y por fin apareció` el gigante .Rápido como el pensamiento, el joven rey le saltó encima , dándole un hábil tajo con su espada en el cinturón, que se  partió en dos, dejando caer por el suelo una navaja. El rey la agarró rápidamente y echó a correr sin mirar atrás. Más allá  encontró una gruta; entró y sintiéndose  seguro allí dentro abrió la navajita    y  partió la hoja. Entonces oyó un  terrible estrépito, la montaña tembló, cayendo el valle en aludes, y el príncipe fue arrollado con ella. Cuando volvió en si, estaba  a la orilla del  mar y a su lado lo miraba con sus bellos ojos Cabellos de oro. Del gigante, de la montaña y del castillo torreado no quedaban ni restos.&lt;br /&gt;Los dos jóvenes fueron a la capital del rey, y en su palacio celebraron sus bodas con gran alegría y esplendor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-8607345598240051211?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/8607345598240051211/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/cabellos-de-oro.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/8607345598240051211'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/8607345598240051211'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/cabellos-de-oro.html' title='Cabellos de oro'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-4769389134184710879</id><published>2009-02-20T17:30:00.000-08:00</published><updated>2009-02-20T17:31:23.017-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas medievales'/><title type='text'>El milagro de Ronan</title><content type='html'>Había una  vez un ermitaño llamado Ronan, que vivía a las puertas de la ciudad de Quimper. Habitaba en una húmeda gruta  cavada en la roca , y por único vestido llevaba una piel de cabra.&lt;br /&gt;No se sabía de donde había llegado ni que motivo le había inducido a retirarse del mundo . Muchas cosas se contaban de èl. Algunos decían haberlo visto al caer de la tarde transformarse en loo y dar vueltas por la selva aullando en busca de niños que devorar. Otros, en cambio, aseguraban que curaba a los leprosos y que resucitaba a los muertos. Todos, sin embargo, estaban de acuerdo en afirmar que era un brujo vendido al diablo .Estos rumores llegaron a oídos del rey , que quiso asegurarse de si ciertamente se trataba de un brujo para castigarle en tal caso con la muerte, de acuerdo con la ley que había en aquel tiempo. Envió, para ello, a sus guardias al bosque y éstos  hallaron  a Ronan rezando al pie  de una rústica cruz formada por ramas de  un árbol, mientras en torno a èl callaban los pájaros , y los tímidos ciervos, al lado de los feroces jabalís, que se tendían mansamente a sus pies. El ermitaño fue encadenado  y conducido a la presencia del rey , que le dijo:&lt;br /&gt;-Todos te acusan de brujería; dicen que devoras a los niños y sirves al demonio. Defiéndete si puedes.&lt;br /&gt;-Señor-repuso el viejo- yo sirvo al único y verdadero Dios y para servirle mejor me aparto de la suciedad de los hombres. Me alimento tan solo de pan cocido bajo las cenizas, bebo agua de pantano y vivo en plegaria y penitencia.&lt;br /&gt;-Se dice también –prosiguió el rey- que has hablado mal de mì a mis súbditos , incitándoles a rebelarse contra mi poder ¿Has olvidado acaso que tu vida está entre mis manos?&lt;br /&gt;-Te  engañas ,rey-exclamo decidido Ronan-; mi vida está solo en manos del Señor.&lt;br /&gt;-¿Ah, sí?-dijo el rey airado.¡Pues bien: que tu Señor te salve!&lt;br /&gt;Y haciendo atar al viejo a un robusto árbol, lanzó contra el dos perros feroces  y hambrientos. Los animales, que durante varios días habían estado sujetos y en ayuno, al verse libres se lanzaron contra su presa  con ojos llameantes y fauces abiertas. Entonces el santo ermitaño murmuró:&lt;br /&gt;-Que el señor, que todo lo puede os detenga.&lt;br /&gt;Apenas había pronunciado estas palabras, cuando los feroces perros se detuvieron y, como  dóciles corderos, fueron, mansos, a lamer las manos del viejo. Los presentes gritaron:  “¡Milagro!¡Milagro!”, y el rey arrepentido, quiso cortar el mismo las cuerdas que sujetaban a Ronan al árbol y, posándose de rodillas a sus pies, le pidió perdón llorando.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-4769389134184710879?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/4769389134184710879/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/el-milagro-de-ronan.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/4769389134184710879'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/4769389134184710879'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/el-milagro-de-ronan.html' title='El milagro de Ronan'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-3920858261677386971</id><published>2009-02-20T17:29:00.000-08:00</published><updated>2009-02-20T17:30:02.108-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas medievales'/><title type='text'>Historia de Griselda</title><content type='html'>Erase una vez un joven marqués  que poseía  vastísimas tierras  y castillos numerosos. Cierto día , mientras iba de caza, encontró a una pastorcita muy bella de la que se enamoro enseguida. Se informó  y supo que la joven se llamaba Griselda y vivía con su padre en una pobre cabaña de las cercanías. El marqués, decidido a hacerla su esposa, se dirigió  a la pobre habitación y pidió al viejo pastor la mano de su hija. Pocos días después se celebraron con gran fausto las bodas pero Griselda, aunque elevada a tan lata posición, se conservó  humilde y modesta como había sido antes.&lt;br /&gt;Pasó el tiempo y la joven  marquesa  tuvo una hija. Pero su esposo quiso probar la sumisión y obediencia de su mujer . Para ello la hizo llamar y le dijo que sus cortesanos no podían admitir  en la corte la presencia de una hija de  una mujer de tan bajo origen  y que, por ello, habría que matar a la recién nacida. Griselda se inclinó ante las órdenes de su señor sin una palabra de protesta. Poco  tiempo después le  nació un hijo varón que le fue arrancado por el marido con el mismo pretexto. La marquesa se sometió también  sin discutir a esta segunda crueldad.&lt;br /&gt;Pasaron veloces los años y el marqués , todavía  no satisfecho, quiso imponer a su esposa otra prueba. La hizo llamar y le dijo que para calmar las murmuraciones de sus noble, se veía obligado a devolverla a su casa  y casarse con una dama de alto linaje. Resignada, Griselda volvió a  su casucha después de despojarse de sus ricos vestidos , que sustituyó por los míseros trapos que había abandonado. Pocos días después el marqués  la hizo llamar a espacio para servir a su nueva esposa. Griselda acudió con entusiasmo a la llamada de su dueño y señor. Todos los caballeros y las damas de la corte hablaban de la extrema juventud y la belleza maravillosa de la nueva marquesa, que había llegado al castillo con su joven hermano  , y la propia Griselda cuando la vio , unió sus alabanzas a las de los demás.&lt;br /&gt;El marqués  quedó entonces, por fin convencido de la gran bondad  e su esposa, y ante toda la corte la abrazó conmovido y le dijo:&lt;br /&gt;-He querido probar tu humildad y tu amor hacia  y he visto que ninguna mujer en el mundo posee cualidades como las tuyas. Pero ahora basta. Tu sola eres mi verdadera esposa, tu  la más buena y virtuosa de las mujeres,. Ha de saber que esta doncella bellísima , a quien has creído mi nueva esposa , es nuestra hija, y que el joven que la acompaña es nuestro hijo. Ven a abrazarlos; después de tantos años como has vivido  separado de ellos, tienes todo el derecho.&lt;br /&gt;Los dos jóvenes, conmovidos, estrecharon entre sus brazos a la pobre madre, que lloraba  de alegría. El marqués ordenó que se celebraran grandes fiestas en todo el país y durante largos días el palacio resonó de músicas y cantos en honor de la marquesa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-3920858261677386971?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/3920858261677386971/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/historia-de-griselda.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/3920858261677386971'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/3920858261677386971'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/historia-de-griselda.html' title='Historia de Griselda'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-3881636719202067633</id><published>2009-02-20T15:34:00.000-08:00</published><updated>2009-02-20T21:22:44.305-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas medievales'/><title type='text'>San Pedro y el Juglar</title><content type='html'>Erase una vez un juglar que iba de pueblo en pueblo tratando de ganar algunas monedas para gastarlas en la taberna bebiendo o jugando a los dados. Eran éstos sus dos vicios dominantes por lo que, cuando el juglar murió, vino el diablo a tomar su alma y se la llevó a los profundos infiernos.&lt;br /&gt;Un día  los demonios decidieron hacer una gran expedición a la tierra a la conquista de las almas, y al partir dejaron al pobre juglar de guardia en el infierno. Este se sentó  junto al fuego y no tardo en dormirse. Pero, de improviso, se  sintió sacudido  por un hombre y despertándose, vio a un anciano de larga barba blanca que le dijo:&lt;br /&gt;-¿Quieres que juguemos a los dados? Yo apostare una bolsa llena de monedas de oro y  tu, que nada posees, pondrás contra mi oro las almas del infierno.¿Aceptas?&lt;br /&gt;Despertando en el juglar el vicio del juego, no se hizo rogar y acepto con entusiasmo la proposición del desconocido. Permanecieron sentados ante la mesa toda la noche, pero el juego no fue favorable al juglar, que no logró ganar ni una sola moneda , mientras su compañero que   vencía a cada apuesta, se fue al amanecer llevándose todas las almas del infierno.&lt;br /&gt;Cuando los diablos volvieron al reino de las tinieblas, encontraron la inmensa caverna absolutamente desierta  y el fuego apagado. Su cólera  fue indescriptible y Satanás , fuera de sí, arrojó del infierno al culpable. No sabiendo a  dónde ir , éste se  dirigió  a las puertas del Paraíso. Allí acudió a abrirle San Pedro , pero ¡ Cual no seria el asombro del juglar  al reconocer en el Gran portero a su compañero de juego de la noche anterior!¡Únicamente que el rostro del viejo mostràbase ahora majestuoso y sereno y entorno  a su  cabeza brillaba una aureola luminosa !El pobre cayó de rodillas ante el santo que, abriendo para él la puerta de luz, le  hizo entrar en el reino de los cielos, donde le aguardaban cánticos y gozos sin fin.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-3881636719202067633?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/3881636719202067633/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/san-pedro-y-el-juglar.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/3881636719202067633'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/3881636719202067633'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/san-pedro-y-el-juglar.html' title='San Pedro y el Juglar'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-64855240775658520</id><published>2009-02-19T22:37:00.000-08:00</published><updated>2009-02-19T22:38:04.015-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas medievales'/><title type='text'>La leyenda de la ciudad YS</title><content type='html'>Erase una vez un rey  que tenía una hija bellísima, llamada Dahuta. Su padre la adoraba, cumpliendo hasta sus  más pequeños deseos. Pero la princesa era mala, egoísta y cruel  . A cada instante tenia un nuevo capricho  y no estaba tranquila hasta haberlo satisfecho . Cierto día, Dahuta se presento a su padre y le dijo:&lt;br /&gt;-Quiero ser reina y dominar como soberana  absoluta en una ciudad mía, una ciudad que se levante a la orilla del mar, lejos de aquí. Quiero  disponer a mi capricho de mis súbditos, quienes deberán obedecer ciegamente todas mis ordenes. Es un sueño que llevo desde hace largo tiempo en mí  y ahora comprendo que no podré  vivir hasta que lo vea transformado en realidad. Compláceme, padre mío, pus eres rico y poderoso , o si no me veras morir miserablemente en dolor.&lt;br /&gt;Conmovido ante las lágrimas que surgían , copiosas, de los hermosos ojos de su hija, el rey le prometió complacerla. Convocó , para ello, a los mejores arquitectos del reino y ordenó que , en la bahía más pintoresca de su territorio, levantasen una gran ciudad.&lt;br /&gt;Miles y miles de obreros pusieron enseguida manos a la obra, trabajando noche y día y, en poco tiempo , levantaron a orillas del océano, la más bella ciudad como jamás se halla visto hasta entonces  y a la que se dio el nombre de Ys. Así Dahuta pudo satisfacer su sed de dominio. Reinó  como dueña y señora del país, imponiendo leyes crueles e injustas. Hizo de sus súbditos unos piratas y bandidos , y pronto su fama se difundió por todo el mundo , haciendo que peregrinos y navegantes evitasen con cuidado pasar  cerca de aquélla ciudad. Las gentes de Ys llegaron a ser riquísimas, pero con sus costumbres y tantas riquezas, se volvieron viciosos y perezosos: hombres y mujeres vivieron en el lujo más desenfrenado y ya no respetaron ninguna ley humana ni divina.&lt;br /&gt;Dios envió a la ciudad perversa varias advertencias que no fueron escuchadas y entonces , enojado, la maldijo y  envió al ángel de la venganza , con su espada de llamas para que la destruyera.&lt;br /&gt;Una noche se oyó  un lejano rumor amenazante que, poco a poco fue transformando se en un estrépito cercano  y ensordecedor.. Y he aquí que, de pronto , e mar se agitó, lanzando sus olas espumeantes sobre los diques que protegían el puerto, e invadió, impetuoso, la ciudad dormida, sumergiéndola con todas sus habitantes.&lt;br /&gt;Pocos segundos después, allí donde había existido la ciudad Ys, se extendía una bahía tranquila , en la que se reflejaba la pálida luz de las estrellas. Pero, en el fondo del mar, se oye, a veces un tañido de campañas. Son las campanas de la ciudad sumergida , que piden a Dios el perdón para sus habitantes condenados.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-64855240775658520?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/64855240775658520/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/la-leyenda-de-la-ciudad-ys.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/64855240775658520'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/64855240775658520'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/la-leyenda-de-la-ciudad-ys.html' title='La leyenda de la ciudad YS'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-7227039295389285089</id><published>2009-02-19T22:36:00.000-08:00</published><updated>2009-02-19T22:37:30.358-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas medievales'/><title type='text'>La historia del caballero Blancandino</title><content type='html'>Erase una vez un rey de Frigia que teniendo un solo hijo temía  verlo expuesto a  los peligros de las armas. Por ello había ordenado que no se hablase nunca al joven de torneos y combates  y que en ninguna ocasión se le mostrasen  armas, yelmos ni escudos. De  acuerdo  con estas órdenes, los caballeros de la corte comparecían siempre  ante el príncipe enteramente desarmados ; sin embargo sin embargo, un día Blancandino (que éste era el nombre del hijo del rey ) entró en una cámara del castillo de cuyos muros pendían unos tapices representando caballeros y escuderos amados, todos cubiertos de acero y montaos en hermosísimos caballos. Blancandino sintió gran admiración  ante aquellas  figuras para él tan nuevas y pregunto a su preceptor  quiénes eran aquellos hombres maravillosos. De mala  gana del preceptor le explico que   se trataba de heroicos caballeros , y el joven juro inmediatamente que en lo profundo de su corazón que él también sería algún  día un caballero como ellos.&lt;br /&gt;A escondidas fue a encontrar un viejo escudero de su padre , que le prometió enseñarle a caballo, a manejar la lanza y la espada  y a protegerse con el escudo. En efecto, todas las mañanas al rayar el alba, cuando el castillo estaba todavía hundido en el sueño,  el príncipe recibía las lecciones del escudero, y cuando se sintió bastante hábil, partió del castillo armado sólo con la lanza en busca de aventuras.&lt;br /&gt;Se adentró en una basta  selva, y habiendo llegado a una gran explanada, vio tendido sobre la hierba empapada en sangre a un caballero.&lt;br /&gt;-¡Socorredme!- gimió el desgraciado . He sido herido a traición por un caballero que después de vencerme ha huido raptando a la dama  a quien yo acompañaba.&lt;br /&gt;-Señor-repuso Blancandino-: Quisiera alcanzar al traidor  y castigarlo por su vil conducta, pero no soy caballero, ni tengo armas .&lt;br /&gt;-Eso lo arreglo yo- dijo el herido y haciendo que el príncipe se pusieras su propia armadura , le armó caballero a la usanza de la época.&lt;br /&gt;Entonces, Blancandino montó de  nuevo a  caballo y se puso en persecución del traidor. Pronto le alcanzó, le invitó a defenderse blandiendo la lanza, arremetió contra el con vehemencia . Después de reñido combate el príncipe logro herir al adversario dejándolo en tierra exánime, tras lo cual condujo a la dama raptada junto al caballero herido y devolviéndole a éste sus armas,  reanudo el viaje.&lt;br /&gt;Pasado algún tiempo, llegó ante un río muy ancho sobre el cual no había puente alguno ; pero el joven sin  arredrarse por ello, espoleó vivamente al caballo hacía el agua pensando en hallar un vado. Pero he aquí que vio surgir de improviso del rió a  un caballero armado de punta en blanco., que quiso persuadirle de que debía marcharse  porque en la otra orilla empezaba el reino de la princesa orgullosa , que encarcelaba y enviaba a  la muerte a cuantos caballeros extranjeros se presentaban. Pero Blancandino sin dar muestras de temor, afirmó que  a toda costa quería proseguir su camino . Admirado ante el valor del joven, el caballero le enseño el vado, y desapareció de nuevo en el agua.&lt;br /&gt;El  príncipe paso a la otra orilla sin dificultad . Y  he aquí que vio avanzar hacia el a una bellísima  seguida de un cortejo de damas y caballeros. Era la princesa orgullosa con su corte , Blancandino permaneció absorto ante la rara belleza de aquélla criatura , se detuvo n instante para admirarla y enseguida espoleó su caballo y se dirigió  veloz hacia la capital . Al llegar a ella , sintió a la ciudad muy agitada , pues en el horizonte se divisaban  numerosas naves enemigas conducidas por el rey  Alimodes. La flota de este rey era muy potente y los enemigos  desembarcaron sin dificultad mientras los vasallos de Orgullosa, así sorprendidos, se replegaban ante los asaltantes, que pronto llegaron  a las puertas de la capital. Entonces, Blancandino, quiso ayudar a la princesa . Consiguió procurarse una armadura  y una lanza y haciendo que le abrieran una puerta de la ciudad, salió al encuentro de los enemigos . Aprovechándose de  su estupor arremetió  furiosamente contra ellos y logró  ponerlos en  fuga,  persiguiéndolos   luego hasta su propio campo. Allí invitó  a los más  famosos  caballeros de Alimodes a  batirse con él. Once guerreros  entre los  más hábiles y valerosos salieron a combatir contra el osado defensor de la ciudad, pero todos  invariablemente fueron vencidos por él que los llevo prisioneros a orgulloso. La princesa enamorada del joven a quien tanto agradecimiento  debía , le prometió ser su esposa.&lt;br /&gt;La misma noche los enemigos atacaron de nuevo la ciudad, pero también Blancandino  logró ponerlos en fuga. Arrastrado , sin embargo, por el entusiasmo de la persecución se hallo muy lejos de la capital, cerca de un bosque en el que penetró sin vacilar. Pero he aquí que entonces numerosos hombres armados, ocultos en la espesura , aparecieron  de improviso, lanzándose sobre el . Pronto el joven caballero se halló rodeado de enemigos. No pudiendo resistir el número de los adversarios fue desarmado, atado y llevado a la tienda del re Alimodes que le hizo embarcar en una nave; y ésta inmediatamente zarpó  en dirección a una tierra lejana.&lt;br /&gt; Después de algunos días de navegación , se desencadeno una violenta borrasca sobre el océano y el navío   terriblemente azotado por las olas  fue a estrellarse cerca de la costa . Sólo Blancandino entre todos cuantos se hallaban en el buque logró llegar a tierra a nado siendo acogido por los habitantes de aquel otro  país con grandes muestras de hospitalidad . Se presentó  entonces en la corte donde el rey lo alojo en el palacio. El joven se hizo  querer y respetar por todos, merced de sus dotes verdaderamente raras y especialmente  conquisto gran amistad del príncipe Sandino, hijo del  rey. En ocasión de una guerra , Blancandino dio pruebas de su gran valor  y salvó el reino de su real protector. Sandino quiso entonces demostrar su agradecimiento. Armo una potentísima flota, embarcó  en ella numerosos soldados y partió  con Blancandino hacia el país de la princesa orgullosa. Después de varios días , d navegación, los buques llegaron ante la capital que seguía asediada y que alcanzando el límite de su resistencia, estaba a punto de rendirse. La flota de Sandino, desembarco asaltando el campamento de Alimodes por la espalda. Los sitiadores, viéndose acogidos por  sorpresa, se aterrorizaron y abandonando las armas, huyeron para alcanzar sus naves . Muy pocos pudieron salvarse, quedando muerto el propio rey Alimodes. Los vencedores entraron en la ciudad liberada, llevados en  triunfo. Orgullosa salió  a su encuentro ¡Y cuál no seria su dicha viendo a Blancandino al que había llorado por muerto, cabalgando a la cabeza del ejercito victorioso! Las fiestas duraron largos días y antes de que Sandino  reembarcara para regresar a su patria  , se celebraron las bodas con gran boato y esplendor del príncipe Blancandino con la princesa Orgullosa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-7227039295389285089?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/7227039295389285089/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/la-historia-del-caballero-blancandino.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/7227039295389285089'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/7227039295389285089'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/la-historia-del-caballero-blancandino.html' title='La historia del caballero Blancandino'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4039673567763629504.post-1928049760223827413</id><published>2009-02-18T22:09:00.001-08:00</published><updated>2009-02-18T22:09:54.107-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas medievales'/><title type='text'>Fiorello y Blancaflor</title><content type='html'>Fiorello y Blancaflor habían nacido el mismo día, se educaron juntos, siempre en compañía, jugaron e niños y sus estudios los realizaron juntos. Fiorello era el único hijo del poderoso rey de España, en tanto que Blancaflor era hija de una dama de compañía de la reina. El día que su hijo cumplía quince años, el rey le mando a llamar y le dijo que debía de buscar una esposa digna de el entre las más poderosas princesas de la tierra. Pero el príncipe declaro que no aceptaría  a otra  esposa que no fuera Blancaflor, la dulce compañera de la infancia. Entonces el rey decidió romper a todo trance   aquella peligrosa  amistad entre los jóvenes. Alejó por tanto durante unos días a su hijo de la corte  y durante su  ausencia, vendió a la inocente Blancaflor como esclava a unos mercaderes, que la condujeron en su nave hacia Oriente. Cuando Fiorello regreso a la corte le dijeron que la doncella había muerto de improviso. El dolor del joven al conocer la noticia fue inmenso, y cuando más tiempo pasaba más agudo era . Pasaba todas las horas del día y de la noche llorando y suspirando, pensando siempre en la dulce compañera perdida , de un modo que partía el corazón , y sin duda habría muerto de dolor, si su padre, viéndole reducido a aquel estado, no le hubiese revelado la verdad.&lt;br /&gt;Entonces Fiorello, sin perder un instante, se vistió de mercader, y se embarco en una nave que hacia rumbo hacia Oriente. Tras muchos días de navegación, desembarco cerca de Bagdad a donde le dieron que había sido conducida la doncella. Allí se entero de que al verla, el gran sultán se había enamorado de ella, hasta el punto de hacerla su esposa, y en aquellos días precisamente , se estaban haciendo los preparativos  de la boda. En tanto, la pobre Blancaflor vivía encerrada en una torre altísima, que se alzaba  en medio de la ciudad, y era rigurosamente vigilada por la guardia del sultán , que temía que su hermosa prometida le fuese raptada.&lt;br /&gt;Con ricos presentes, Fiorello consiguió  sobornar a uno de los guardias  que vigilaban a la prisionera, Este metió  al príncipe en un gran cesto, cubriéndolo con bellísimas flores, que luego entrego como presente a Blancaflor. Cuando estuvo  en presencia de la doncella, Fiorello salió de   su escondite.&lt;br /&gt;¡Imaginad la alegría de la niña ante aquella  inesperada aparición ! Pero la alegría duro poco. En efecto, cuando menos lo esperaban , se abrió la puerta  y en ella apareció el propio sultán, que iba a visitar a su prometida .Al ver  al desconocido en la habitación de su futura esposa, el sultán le hizo detener por la guardia y ordenó que fuese muerto en el acto.&lt;br /&gt;Los cortesanos, sin embargo, atraídos por la hermosa  apariencia del príncipe y por sus modales  corteses  y graciosos  y apiadando se de la hermosa Blancaflor , rogaron al señor que perdonase al extranjero, y tanto hicieron y tanto dijeron, que el sultán acabo  por dejarse convencer ; revoco la orden dada y perdono a los  dos jóvenes .&lt;br /&gt;Conmovidos por la historia  que los jóvenes le contaron, quiso que los preparativos que se estaban  haciendo  sirvieran para las bodas de Fiorello y Blancaflor, las cuales se celebraron pocos días después. Luego, cuando los jóvenes esposos quisieron regresar a su patria, les colmó de preciosos presentes y les acompaño  hasta los confines del reino.&lt;br /&gt;Blancaflor y Fiorello, regresaron, pues, a su patria donde fueron acogidos con grandes fiestas  y allí vivieron ,siempre felices  y amados por todos sus súbditos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4039673567763629504-1928049760223827413?l=mitologiasyleyendas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/feeds/1928049760223827413/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/fiorello-y-blancaflor.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/1928049760223827413'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4039673567763629504/posts/default/1928049760223827413'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mitologiasyleyendas.blogspot.com/2009/02/fiorello-y-blancaflor.html' title='Fiorello y Blancaflor'/><author><name>Timur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
